América Latina desde el otro lado del globo (214 / Marzo - Abril 2008)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 214 Marzo - Abril 2008

América Latina desde el otro lado del globo

¿Qué imagen proyecta América Latina en el mundo? ¿Está América Latina aprovechando el buen momento internacional para construir un modelo de desarrollo sostenible y socialmente más justo?¿Cómo se inserta América Latina en la globalización? ¿Qué importancia tiene la integración regional? ¿Cómo enfrentar la tendencia a la fragmentación?

Aportes

El difícil camino de la integración regional

La integración regional, en el pensamiento de Raúl Prebisch y la Cepal, se concebía como una herramienta esencial para generar mercados ampliados que permitieran apuntalar la industrialización y reducir la dependencia. El artículo afirma que, a 50 años de los primeros esfuerzos integracionistas, los resultados son decepcionantes. Las exportaciones intrarregionales apenas alcanzan 15% del total y los intentos por convertir a América Latina en una zona de libre comercio, con aranceles externos comunes y disciplinas comerciales homogéneas, han fracasado. Sin embargo, en la nueva etapa de globalización, marcada por el ascenso de China y la India, la integración sigue siendo un proyecto irrenunciable.

Artículos

Alternativas latinoamericanas frente a la globalización y el capitalismo

El desarrollo de América Latina se encuentra condicionado por la influencia de EEUU, el creciente poder de las empresas transnacionales y los condicionamientos de los organismos multilaterales. Sin embargo, en los últimos años comenzó a surgir un movimiento de resistencia al neoliberalismo y la globalización, tal como evidencia el giro político a la izquierda registrado en muchos países y la multiplicación de redes y organizaciones progresistas de la sociedad civil. En este contexto, América Latina tiene la oportunidad de profundizar la integración regional como camino para construir un mundo multipolar y más justo.

Coyuntura

La izquierda colombiana en tiempos de Uribe

El triunfo de Samuel Moreno en las elecciones del 28 de octubre de 2002 le permitió a la izquierda retener la alcaldía de Bogotá y confirmar su trayectoria de crecimiento. Aunque la política colombiana se encuentra dominada por un presidente de derecha, aliado de Estados Unidos e impulsor de una dura estrategia militar frente al conflicto armado, un análisis más detenido demuestra que la izquierda ha logrado crecer en prácticamente todos los niveles electorales. Para ello fue esencial la unidad en torno del Polo Democrático Alternativo y la adopción de mecanismos novedosos, como las internas abiertas. Pero no todo será tan sencillo: la política sigue girando alrededor de Álvaro Uribe y las divisiones internas amenazan el futuro de la izquierda.

Las multinacionales latinas en el nuevo siglo

En noviembre de 2007, Petrobrás anunció el descubrimiento de un gigantesco yacimiento de petróleo en ultramar, que revalorizó las acciones de la empresa y confirmó la creciente importancia de las multinacionales latinas. Cada vez más profesionalizadas, aun aquellas que se conservan bajo control familiar han adoptado estrategias de expansión e internacionalización. Y aunque la mayoría se concentra en sectores asociados a los recursos naturales, las industrias básicas y el consumo masivo, hay ejemplos exitosos en áreas que requieren una inversión intensiva en tecnología. El artículo analiza cuatro grandes tendencias que sintetizan la situación de las multilatinas y concluye que son capaces de competir en el mundo globalizado.

Tema central

América Latina en el espejo de la globalización

China capta 30% de la inversión privada del mundo en desarrollo, mientras que Brasil apenas accede a 7%. Desde 1990, América Latina redujo la pobreza de 48,3% a 35,1%, mientras que en Vietnam hoy no llega a 15%. Pese al crecimiento económico y los avances sociales de los últimos años, América Latina está lejos de encontrar un camino adecuado para insertarse eficazmente en la globalización. El artículo sostiene que esto se debe a las visiones equivocadas, teñidas de nacionalismo y populismo, que prevalecen en la región.

¿Cómo puede insertarse América Latina en el mundo globalizado?

Convertida en el hábitat común de todas las naciones, la globalización plantea a América Latina una serie de desafíos, uno de los cuales es la elaboración de una estrategia de inserción en el mundo. El artículo argumenta que la región no encontrará nunca un modelo óptimo –ni el neoliberal, ni el desarrollista– y que deberá explorar combinaciones y adaptaciones nacionales. En segundo lugar, deberá construir relaciones de cooperación con los vecinos poniendo a la oferta de la integración en línea con la creciente demanda. Y, finalmente, procurar acuerdos en pos de la construcción de un mundo multipolar.

Economía y empleo en la era de la globalización

Los resultados decepcionantes de las políticas del Consenso de Washington llevaron a que América Latina buscara otras opciones, que pueden dividirse en tres modelos distintos de desarrollo y de inserción en el mundo globalizado: en el norte de la región, la continuidad neoliberal en el marco de alianzas comerciales con Estados Unidos; en el Cono Sur, políticas macroeconómicas ortodoxas combinadas con estrategias de reindustrialización, en un intento por construir una “globalización con rostro humano”. Y en algunos países andinos, ensayos de transformación económica más radical. El artículo argumenta que, en el fondo, lo que está en juego en todos los casos es el carácter futuro del capital y su relación con el Estado y el trabajo, que definirán la forma en que la región se insertará en el mundo.

Estrategias para enfrentar los retos de la globalización

Aunque la asimetría y la dependencia siguen condicionando su desarrollo, América Latina ha implementado una serie de estrategias para enfrentar los retos de la globalización: la negociación de Tratados de Libre Comercio, la diversificación de los mercados para sus exportaciones, los estímulos a los productos no tradicionales y las iniciativas regionales o subregionales de construcción de mercados comunes. Aun aquellos gobiernos que rechazan los efectos de la globalización no tienen más remedio que mantenerse dentro de ella, aunque enfatizando el rol del Estado. En suma, las estrategias para insertarse en el mundo no suponen una novedad absoluta, sino más bien un intento de acomodarse mediante iniciativas pragmáticas y realistas que permitan lograr sus objetivos nacionales a través del aprovechamiento de los espacios que hoy ofrece la globalización.

Globalización, agrobusiness, América Latina y...¿ Finlandia?

La globalización, además de crear redes de información planetarias y negocios globales, ha revalorizado las materias primas que constituyen las tradicionales exportaciones de América Latina. El auge del agrobusiness es parte de este proceso, dentro del cual se ubica la decisión de cada vez más empresas nórdicas de trasladar sus plantas de celulosa al sur del planeta. Esto ha generado conflictos como el que enfrenta a Argentina con Uruguay y ha debilitado la imagen del modelo de bienestar nórdico, valorado en América Latina como un ejemplo mundial de solidaridad. Pero, afortunadamente, la globalización genera también efectos positivos, como la emergencia de nuevas formas de conciencia global que se expresan en redes planetarias de resistencia de la sociedad civil.

Globalización, regionalización y fragmentación

Las relaciones entre América Latina y el resto del mundo están condicionadas por la asimetría respecto de los países más poderosos, un entorno de seguridad caracterizado como zona de paz y un contexto económico marcado por la herencia neoliberal y la apertura comercial. En este marco, América Latina ha adoptado tres caminos diferentes: la apertura al mundo, la regionalización mediante los procesos de integración y la articulación de vínculos transregionales a través de tratados de libre comercio, en general con Estados Unidos. Las diferencias entre países y las superposiciones demuestran que la región carece de una estrategia única y coherente de inserción en el mundo globalizado.

La mirada de la izquierda europea sobre América Latina y el temor al populismo

Si en los 60 y 70 la izquierda europea miró a América Latina como el lugar en el que se concretaban los sueños de socialismo imposibles en el Viejo Continente, hoy es con cierta perplejidad que se observa el giro político de la región. La llegada al poder de líderes como Hugo Chávez, Evo Morales y Rafael Correa desconcierta a intelectuales y políticos europeos, que recurren a la idea de populismo para definirlos. Pero el populismo es un concepto tan elástico que dice menos acerca de quienes supuestamente lo practican que de quienes lo utilizan peyorativamente, en este caso una izquierda europea que ya no encuentra en América Latina a los «buenos revolucionarios» que admiraba en el pasado.

Las chances de América Latina en el mundo que viene

El orden mundial está cambiando, del sistema unipolar generado tras el fin de la Guerra Fría a otro caracterizado por la emergencia de múltiples actores internacionales. Un mundo distinto, en el que los avances tecnológicos conviven con la revalorización de los recursos energéticos y los altos precios de los alimentos. ¿Cómo puede insertarse América Latina en este nuevo orden? El artículo sostiene que la eficacia de la estrategia dependerá de la capacidad para adaptar los viejos esquemas de integración, acordar posiciones regionales comunes en los foros en los que se define la regulación internacional y reformar los Estados para ponerlos a la altura de los nuevos desafíos. Todo esto es esencial para superar el gran déficit de la pobreza y la desigualdad, avanzar en la modernización económica y hacerse un lugar en un mundo cada vez más globalizado, competitivo y complejo.

Las dificultades de América Latina para convertirse en un verdadero actor internacional

América Latina no logra presentarse como un actor unificado en el escenario internacional. La inclinación histórica a mirar a Estados Unidos y Europa en lugar de a los países vecinos, las diferentes estrategias de desarrollo y la renuencia a ceder soberanía a instancias supranacionales han dificultado los avances en la integración. Aunque existen muchos organismos e instituciones, se superponen unos con otros y en general no han dado los resultados esperados, tal como demuestra el hecho de que el comercio intrarregional hoy no supera el 15%. El artículo argumenta que, aunque no es necesario hablar con una sola voz en absolutamente todos los foros internacionales, es esencial que América Latina logre presentarse como un interlocutor único en aquellos temas que son de interés común para todos los países de la región.

Reflexiones críticas desde Asia del Este

Durante los 60 y 70, América Latina era considerada en Asia como una región de la cual se podía aprender. En los últimos años, sin embargo, los países de Asia del Este han logrado aventajar a los latinoamericanos en casi todas las áreas. Las razones hay que buscarlas en el modelo de desarrollo impulsado en Asia, que cambió a tiempo del crecimiento centrado en el mercado interno al crecimiento orientado a las exportaciones, pero también en la inversión en recursos humanos y en la estrategia de integración, que priorizó la integracional funcional sobre la retórica. El reciente incremento del precio de las materias primas y los altos índices de crecimiento registrados en América Latina han creado una nueva oportunidad para la región, que tal vez sea la última en mucho tiempo.

Un contrapunto con los Balcanes

A pesar de sus problemas y limitaciones, los procesos de integración de América Latina implementados bajo el concepto de «nuevo regionalismo» le han permitido a la región fortalecer la cooperación interna y ganar protagonismo en las negociaciones internacionales. Los especialistas de los Balcanes han prestado especial atención a la experiencia latinoamericana, ya que desde el fin de la Guerra Fría ambas regiones atravesaron casi al mismo tiempo procesos de transición a la democracia, con resultados totalmente diferentes: disgregación y conflicto bélico en los Balcanes; integración y paz en América Latina. Frente a ese panorama, los latinoamericanos deberían dejar de lado las visiones eurocéntricas y valorar la importancia de la renovada imagen que proyecta su región.

Visiones en pugna

Desde la colonización, la inserción de América Latina en el mundo se produjo a partir de la exportación de productos primarios o bienes elaborados a partir de ellos, en general destinados a los mercados de Europa y Estados Unidos. En esencia, esta realidad se mantuvo a lo largo de los años y no ha podido ser modificada por los intentos de integración iniciados en los 60, que buscaron incrementar el comercio intrarregional. En la actualidad, las diferentes posiciones acerca de la globalización, desde la postura más radical de Hugo Chávez hasta las visiones más matizadas del gobierno de Brasil, generan desafíos para la integración latinoamericana y su inserción en el mundo. Palabras claves: economía, globalización, integración, desigualdad, América Latina.