Estados (Des)Unidos / Crisis, desigualdad y democracia (236 / Noviembre - Diciembre 2011)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 236 Noviembre - Diciembre 2011

Estados (Des)Unidos Crisis, desigualdad y democracia

Desempleo, crisis, manifestaciones... si esas palabras en los titulares de los grandes medios se asociaban hace unos años a países de la periferia, hoy asistimos a una agudización de las turbulencias en el propio corazón del «Primer Mundo». Y este escenario incluye a la principal potencia mundial, cuya realidad es al mismo tiempo cercana y lejana para los latinoamericanos. Nueva Sociedad dedica este número a aportar insumos políticos y académicos sobre la democracia, la desigualdad, los nuevos abordajes de la cuestión étnica, la situación de los sindicatos y de la izquierda, y las protestas sociales en EEUU. Desde la «guerra contra el terror» hasta la elección del primer presidente afroamericano, pasando por las recetas económicas, las políticas laborales, las medidas de rescate a los bancos y los grandes grupos de interés, se ha configurado una combinación de decisiones y prioridades que ha dejado un país vulnerable, una sociedad fragmentada y una cultura democrática alejada de los ideales de los Padres Fundadores. La propia ubicación política y geográfica de los autores apuesta a potenciar el diálogo entre sectores políticos y académicos progresistas de EEUU y América Latina. La imagen de los jóvenes que «ocupan» Wall Street es, al fin de cuentas, una buena señal de que, detrás del consenso conservador, existen fuerzas emergentes que buscan recuperar otras tradiciones, crecientemente invisibilizadas pero no menos inscriptas en la tradición política estadounidense.

Coyuntura

Moscú mira hacia América Latina. Estado de situación de la alianza ruso-venezolana

La política de renacimiento de Rusia como una potencia global tiene sus efectos en América Latina, y el acercamiento entre Moscú y Caracas forma parte de una estrategia de mayor alcance de la ex-potencia comunista hacia el continente. Aunque las crecientes ventas de armas de Rusia al gobierno de Hugo Chávez tienen objetivos principalmente económicos, este artículo sostiene que el Kremlin utiliza la alianza ruso-venezolana como un instrumento para balancear las relaciones con la Casa Blanca y como un mecanismo de presión y de negociación con Estados Unidos, en el contexto de un debilitamiento de la presencia norteamericana en su «patio trasero».

«Pienso, luego estorbo». España: crisis e indignación

En pocos días, la imagen de una España asociada al «milagro económico» de las últimas décadas pareció desmoronarse al calor de la crisis económica y del novedoso movimiento de los indignados. Varios miles de jóvenes ocuparon plazas y calles con consignas contra la política tradicional y atrajeron un amplio apoyo popular. Pero, en paralelo, la derecha conservadora se consolidó en las urnas, y es incierto si el 15-m logrará marcar un antes y un después en la cultura política y ciudadana española.

Ensayo

El anti-antinorteamericanismo en América Latina (1898-1930). Apuntes para una historia intelectual

La década de 1920 dio el marco para el desarrollo de las ideologías antiimperialistas en América Latina. Fueron muchos los jóvenes e intelectuales que, inspirados por el Ariel de José Enrique Rodó o incluso por Lenin, formaron parte del cuestionamiento radical a la política expansionista de Estados Unidos. Pero, al mismo tiempo, surgían voces que –dentro de esa misma sensibilidad– buscaban tender puentes políticos y culturales con los sectores progresistas estadounidenses, y varios escritores e intelectuales de ese origen se diferenciaban de la política imperialista de su país y entablaban productivos diálogos con el sur del continente. El artículo se enfoca en la historia, pero los movimientos disidentes que hoy agitan EEUU renuevan la necesidad de estas redes de pensamiento y acción crítica.

Tema central

Barack Obama, la economía y el progresismo estadounidense

La presidencia de Barack Obama ha creado en estos años tantas expectativas como frustraciones. Si en tiempos normales las posiciones consensuales y posideológicas pueden resultar eficaces para construir una base política en un país como Estados Unidos, hoy muchos asocian la postura minimalista del presidente con una capitulación ante los grupos de poder, especialmente los financistas de Wall Street. Así, las bases progresistas se han desmovilizado, mientras Obama intenta redefinir su estrategia con vistas a las elecciones de 2012.

Disparen contra los sindicatos. La ofensiva conservadora y la «revuelta de Wisconsin»

La crisis económica estaunidense es un terreno fértil para que los conservadores retomen con fuerza sus viejas campañas antisindicales, hoy lideradas por gobernadores republicanos y grandes cadenas de televisión como Fox News. Con el debilitamiento de los sindicatos del sector privado y la división de la emblemática afl-cio, los gremios de empleados públicos se transformaron en el nuevo objetivo de la ofensiva neocon. En ese marco, la buena noticia es la movilización social de Wisconsin contra la legislación promovida por el gobierno estatal republicano. La mala es que esa resistencia no fue suficiente para frenar la medida.

El dilema de Obama: un presidente mestizo cercado por la derecha

Desde su llegada al poder, Barack Obama ha contribuido a trastocar las definiciones limitadas de raza y etnicidad a partir de su propia biografía como mestizo e hijo de un inmigrante africano. Desde esa perspectiva, se postuló como un «puente» entre todos los ciudadanos de Estados Unidos, sin importar condición étnica/racial, social, política o económica. Pero su política chocó con la intransigencia de la extrema derecha, que a través del Tea Party ha creado una parálisis legislativa. El discurso de la esperanza, el mestizaje y las alianzas bipartidistas fueron muy efectivos para Obama en el pasado, pero hoy parecen estar fuera de tiempo y espacio; mientras tanto, la crisis se profundiza.

Las ambivalencias de la democracia. El dinero contra la soberanía popular

Hoy nadie duda de que Estados Unidos es una democracia consolidada y que, no sin necesidad de grandes luchas, las mayorías nacionales fueron incorporándose al sistema político. De hecho, sigue siendo un modelo de articulación entre emocracia y liberalismo, dos términos siempre en tensión. El poder del dinero y del lobbying, junto con las restricciones que aún se mantienen sobre los pobres y los nuevos inmigrantes, dejan en evidencia las contradicciones que persisten entre el gobierno del pueblo y el gobierno de las corporaciones.

Like it or not, baby! Crónicas de la frontera, entre honey y miedo

Frank, Tenoch y la Vicky de San Antonio, Texas –tres horas al norte de la frontera de México–, se conocen y casi se matan por la pasión y la política que representa vivir en la frontera entre diferentes mundos que van dando forma a uno nuevo. Un mundo que se expresa en imágenes abigarradas, un idioma incomprensible desde fuera, identidades siempre en duda y recomposiciones a menudo violentas. La historia es verdadera, pero se han cambiado los nombres y los detalles de los «culpables»...

Más poder para las corporaciones. Democracia y financiamiento electoral

El financiamiento electoral en Estados Unidos es actualmente una de las grandes limitantes de la democracia y, pese a las restricciones legales, las corporaciones logran financiar a candidatos afines a sus intereses. No se trata solo de los republicanos: en 2008, Obama demostró ser un recaudador de fondos particularmente eficaz al reunir cerca de 750 millones de dólares provenientes de individuos y grupos contribuyentes. Aunque las encuestas muestran que la reforma política cuenta con el apoyo de la mayoría, los grupos de interés vienen ganando la partida.

Occupy Wall Street: ¿la contracara del Tea Party?

El movimiento Occupy Wall Street (OWS) suele ser comparado, en medios periodísticos, con otro mucho más poderoso surgido desde fuera del sistema político estadounidense –y contra él–: el Tea Party. No obstante, mientras este último toma mucho del llamado «anarquismo de derecha», elogioso del egoísmo individual y de la ausencia de Estado, los activistas de OWS pusieron en la agenda una crítica, aún difusa pero efectiva, a esos valores conservadores fundantes de la identidad estadounidense, tratando de iluminar ideas y caminos progresistas que ese mismo mito originario ha cobijado desde el comienzo.

¿Por qué las caídas son cada vez mayores? Entre la codicia y el fraude

A partir de un comentario al libro Age of Greed: The Triumph of Finance and the Decline of America, 1970 to the Present (La era de la codicia. El triunfo de las finanzas y la decadencia de Estados Unidos, desde 1970 hasta el presente), de Jeff Madrick, los autores trazan una visión descarnada del largo proceso de debilitamiento estatal impulsado desde la era de Ronald Reagan. En el análisis, ponen de relieve el carácter destructivo de una economía impulsada por la «codicia desregulada» y cuestionan el papel de personajes como Alan Greenspan y su contribución al desastre actual.

¿Por qué no hay más fuego esta vez? Claroscuros del Estado de Bienestar estadounidense

Más allá de las protestas de los últimos meses, los mecanismos estatales estadounidenses –que combinan política social con diversos tipos de control policial– parecen estar dando resultado para evitar que la crisis se transforme en movimientos de masas de trabajadores y excluidos. Este artículo analiza en detalle cómo funciona esa compleja combinación que informa sobre el Estado de Bienestar construido en Estados Unidos desde el New Deal y que no ha puesto fin a las profundas desigualdades. Basta un dato: con la tasa de encarcelamientos más alta del mundo, 2,4 millones de estadounidenses –en su mayoría afroamericanos e hispanos– estaban en prisión a finales de 2008.

Tribuna global

La socialdemocracia liberal, la equidad y el buen capitalismo

¿Qué es el socialismo? ¿Acaso en algún país europeo la izquierda puede ofrecer una respuesta convincente? Como propuesta para un debate dentro de izquierdas en retroceso –con la excepción de los verdes–, el autor sostiene que el actual socialismo democrático es el descendiente y guardián de la Ilustración en la economía y la sociedad capitalistas de la actualidad, y no la fuerza de choque de la clase obrera europea, que se apodera a un ritmo constante de los puestos de mando de la economía para transformar las relaciones económicas y sociales. En tono polémico, atribuye a la izquierda el rol de luchar por un «capitalismo bueno».