Crisis bajo control / Efectos de la recesión mundial en América Latina (224 / Noviembre - Diciembre 2009)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 224 Noviembre - Diciembre 2009

Crisis bajo control Efectos de la recesión mundial en América Latina

La primera sensación fue de hecatombe. Entrenada una y mil veces en cracks económicos, América Latina observó las primeras, aterradoras informaciones acerca de la crisis financiera iniciada en Estados Unidos con una mezcla de perplejidad y espanto. Al poco tiempo, sin embargo, se consolidaba una visión opuesta: la del desacople, la idea de que –como resultado del favorable contexto mundial de los años precedentes, de los aciertos macroeconómicos de los gobiernos o de ambas cosas juntas– la región lograría mantenerse a salvo del naufragio. Ahora, a casi un año y medio del comienzo de la crisis, sabemos que ambas predicciones eran incorrectas: ni quiebre absoluto ni prosperidad en medio de la recesión mundial. La presente edición de Nueva Sociedad busca analizar estas complejidades y señalar los matices y claroscuros.

Aportes

Legados, política y consenso desarrollista

¿Cuáles son las condiciones para la adopción de estrategias de desarrollo en América Latina en tiempos posneoliberales? Luego de una breve discusión sobre desarrollo y crecimiento económico, el artículo examina el rol de las instituciones y las elites políticas en la capacidad de generar proyectos nacionales sustentables, y analiza el rol de los actores empresariales y sociales. No existe la posibilidad de un retorno del Estado omnipresente del pasado, pero tampoco es posible seguir negando el rol del sector público como ocurrió durante los 90. En definitiva, una propuesta de desarrollo nacional requiere el concurso de todos los sectores relevantes como requisito ineludible para revertir la desigualdad y la marginalidad de América Latina.

Coyuntura

Avances y retos de la democracia

Las elecciones presidenciales del 15 de marzo, en las que se impuso el candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, Mauricio Funes, produjeron por primera vez desde los Acuerdos de Paz la alternancia en el Ejecutivo. Se trata de una novedad importante que, sin embargo, no debería ocultar los problemas profundos que enfrenta la democracia salvadoreña: la creciente distancia entre las elites políticas y la sociedad, la desconfianza hacia las instituciones, la escasa democracia interna de los partidos. El artículo parte de una perspectiva que considera la democracia más allá de sus aspectos estrictamente procedimentales para analizar los avances y los desafíos que enfrenta.

La crisis de la izquierda europea y la necesidad de construir un nuevo paradigma para el siglo XXI.

Aunque el estallido de la crisis económica mundial alentó las expectativas de un ascenso de los partidos de centroizquierda en Europa, la realidad demostró que se trataba de una quimera. La dura derrota en las elecciones europeas del 7 de junio confirmó la tendencia descendente, cuyas causas profundas deben revertirse construyendo un nuevo paradigma político. El artículo sugiere alguno de los ejes para un nuevo programa de izquierda –una nueva política redistributiva, un Estado más activo, el impulso a una democracia más participativa– y argumenta que, si no se avanza en estos temas, la centroizquierda europea corre el riesgo de desaparecer lentamente, como sucedió con los partidos radicales nacidos a principios del siglo XX.

Tema central

¿Cómo afectará la crisis la integración regional?

Con luces y sombras, los procesos de integración regional avanzaron en los últimos años en América Latina y, sobre todo, en América del Sur. El artículo sostiene que la crisis plantea desafíos cruciales a la integración, especialmente en áreas como la conectividad de infraestructura, la articulación energética, la superación de la pobreza y la integración a la sociedad del conocimiento. Si logra avanzar en estos puntos, América del Sur tiene grandes chances de convertirse en una macrorregión de importancia mundial, como Europa o América del Norte. Pero para ello es necesario que los gobiernos de la región tomen conciencia de la dimensión de la crisis y del quiebre de paradigmas que ha producido y elaboren proyectos superadores de las viejas miradas neoconservadoras.

Contagio y respuestas regulatorias

La crisis financiera iniciada en Estados Unidos, derivada de un fuerte aumento en el incumplimiento y la desvalorización de los activos asociados a hipotecas de alto riesgo, renovó los cuestionamientos sobre la arquitectura del sistema financiero internacional. Luego de repasar los principales eventos de la crisis y las reacciones de los gobiernos y los grandes bancos, el artículo analiza las características del «sistema bancario global en las sombras» (global shadow banking system), donde se realizaron muchas de las operaciones que originaron la crisis. Luego, presenta los impactos en el mercado financiero brasileño a partir de las operaciones de derivados cambiarios para, finalmente, analizar los principales elementos de las propuestas de reforma de los sistemas financieros orientadas a evitar colapsos sistémicos en el futuro.

El impacto de la crisis global en América Latina

La actual crisis forma parte de un proceso que comenzó en los años recientes y que se explica en buena medida por el auge y la volatilidad de los flujos financieros. Su impacto en América Latina ya se siente y, aunque la región se encuentra en mejor situación que en el pasado, los pronósticos indican una caída del PIB de 2% para 2009. El artículo analiza los orígenes de la actual crisis y sus efectos en América Latina, y luego repasa los esfuerzos para corregir las deficiencias más graves de los mercados financieros y redirigirlos hacia el financiamiento para el desarrollo, que comenzaron con la Cumbre de Monterrey de 2002 y tuvieron su último episodio en el acuerdo del G-20 del 2 de abril de 2009. Finalmente, se analizan los desafíos que deben abordarse para avanzar hacia el desarrollo sostenido.

La crisis económica global: impactos e implicaciones para América Latina

El impacto de la crisis mundial se siente con fuerza en América Latina, cuyo PIB caerá entre 2% y 2,5% en 2009. Tras analizar los principales efectos de la crisis y las respuestas de los gobiernos, el artículo señala que el principal canal de contagio no es financiero sino comercial, como resultado de la contracción de la demanda de manufacturas de los países desarrollados y de la fuerte reducción de los precios de los productos básicos. Esto significa que, para América Latina, esta es una crisis comercial más que financiera, lo cual implica que la oportunidad de salir de la recesión gracias al crecimiento de las exportaciones es limitada y que, por lo tanto, es necesario repensar no solo el papel del Estado, sino también el de los mercados internos y regionales como motores del desarrollo.

La crisis mundial desde la perspectiva de los países en desarrollo: algunas reflexiones

La crisis económica mundial iniciada en Estados Unidos ha impactado en la teoría macroeconómica y revitalizado algunas viejas ideas. La crisis permite extraer ciertas lecciones para los países en desarrollo. En primer lugar, prevenir este tipo de situaciones exige no solo la regulación de los mercados financieros nacionales sino también la implementación de políticas macroeconómicas consistentes. Además, es necesario construir normas internacionales que moderen los movimientos de capitales. En los países en desarrollo, las crisis tienden a impactar en la balanza de pagos y el frente fiscal y muchas veces generan respuestas de ajuste recesivo, que es exactamente lo opuesto a lo que se debería hacer. El refuerzo de la capacidad de préstamo del FMI y los cambios en los condicionamientos del organismo son signos positivos, aunque no suficientes.

La crisis no es sólo económica. Reflexiones globales y algunos apuntes sobre Brasil

La crisis global plantea una serie de desafíos que pueden verse también como oportunidades. El artículo aborda seis de ellos, que resultan especialmente importantes tanto a escala mundial como para el caso de Brasil: redefinir el paradigma energético-productivo, enfrentar la desigualdad, recuperar el papel central del Estado, reorientar el crédito hacia actividades productivas y socialmente valiosas, dinamizar la economía para fomentar la producción y buscar políticas que sean convergentes en términos económicos, sociales y ambientales. Se trata de retos amplios y complejos que exceden las soluciones técnicas o limitadas a los aspectos económicos y que exigen una mirada de largo plazo.

México: una gran crisis sin (grandes) respuestas

La crisis global afecta a México más que a cualquier otro país de América Latina debido a su extrema dependencia de Estados Unidos. Las inversiones y las exportaciones disminuyen, lo que golpea a los estados del norte, y las remesas bajan, lo que afecta a los sectores más pobres del sur del país. En este contexto, la reacción del gobierno ha sido ambigua: aunque se anunciaron varios planes, muchos de ellos, como el de infraestructura, pudieron ejecutarse solo parcialmente, debido a problemas burocráticos y de implementación. El artículo sostiene que, más allá de esta dura coyuntura, México arrastra algunos problemas estructurales, como una baja carga tributaria o una excesiva dependencia de los ingresos petroleros, que si no se enfrentan difícilmente contribuyan a alcanzar un desarrollo de largo plazo.

Siete efectos políticos de la crisis internacional en América Latina

Aunque los analistas no se ponen de acuerdo acerca de la duración y la profundidad del impacto de la crisis global, nadie duda de que genera serios efectos económicos y sociales en América Latina. El artículo aborda un costado que a menudo se pasa por alto: las consecuencias políticas de la crisis, verificables en dimensiones como la tensión del sistema político, las dificultades para la consolidación del Estado de derecho y los límites a la integración regional. El argumento central es que la crisis genera desafíos a la gobernabilidad democrática que no pueden enfrentarse solo con propuestas económicas, sino mediante un fortalecimiento de la política.