La calidad de vida (75 / Enero - Febrero 1985)
Nº 75 — Enero - Febrero 1985
La calidad de vida

La lucha por el mejoramiento de la calidad de vida se está constituyendo en uno de los afanes más urgentes de nuestro tiempo. La actual crisis se refiere a un modelo de desarrollo, e incluso a un modelo de vida, que está vinculado a las alternativas de un modelo de sociedad que sustituya a la dominante ya en vías de agotamiento.

Análisis de coyuntura

Libros y autores

Política-Economía-Cultura

La Actualidad del Economista Karl Marx

El redescubrimiento del economista Karl Marx, desde los años cincuenta, se debe al hecho de que Marx sigue teniendo en la discusión de los problemas fundamentales de la teoría económica de hoy una gran actualidad y vigencia. Eso es válido, por ejemplo, para una interpretación diferenciada de "la teoría de la tendencia a la baja de las tasas de ganancias" que tiene mucho que ver con lo que se denomina en el debate económico actual "ciclo Kondratieff" o "ciclo constructivo de Kuznets" También la crítica keynesiana al "teorema de Say "en la polémica con los neoclásicos tiene como padre a Marx quien demostró hace 100 años lo que economistas modernos como Gowland o Clower comprobaron recién de nuevo: que la tendencia al pleno empleo, como causa de la demanda generada por la producción sólo es cierta para una economía de trueque. Los monetaristas modernos tienen en Marx a su crítico más consistente y antiguo y la tan actual preocupación sobre problemas ecológicos y la escasez de recursos naturales no es nada ajena al pensamiento marxista. Marx no abandonó su fe en el crecimiento, pero interpretó el ciclo económico como factor de perturbación que crece progresivamente. De allí la importancia de Marx para la controversia entre monetaristas y keynesianos de hoy sobre posibilidades y límites de una intervención (estabilizadora) del Estado. Se trata pues no sólo de reconocer el valor descriptivo-metodológico de la obra de Alarx o de sus aportes a problemas microeconómicos de actualidad que, de aceptar, como lo han hecho hasta los economistas conservadores, que la economía no puede contentarse con una interpretación de los procesos estáticos-dinámicos trabajando con datos constantes, sino que se deben tomar en cuenta los cambios de todo el sistema institucional de la sociedad, donde, según Marx, están incluidos sus propios elementos destructivos.

Tema central

Las Mujeres, menos madres. Control de la Natalidad: ¿Control de la Mujer?

En las últimas dos décadas se han instrumentado en varios países de América Latina políticas destinadas a bajar el ritmo de crecimiento de la población. A partir de ellas las mujeres de diferentes sectores sociales han podido controlar el número y el momento de sus maternidades, haciendo efectivo el derecho reconocido explícitamente en la I Conferencia Mundial de Población, organizada por las Naciones Unidas y que tuvo lugar en Bucarest en 1974. Derecho por otra parte, por el cual han luchado importantes grupos de mujeres por lo menos desde el siglo pasado. Sin embargo, la forma como se está llevando a cabo en algunos países y para ciertos sectores de mujeres, plantea dudas respecto de las consecuencias en la salud y en ejercicio del libre derecho a la determinación del número de los hijos. Por otra parte, estas políticas se han puesto en práctica sin atender a otros fenómenos y procesos sociales que se encuentran íntimamente ligados con la reproducción y la fecundidad como son el lugar de las mujeres en la sociedad, el sentido y valorización de la maternidad, el significado simbólico de los hijos para los varones, el ejercicio de la sexualidad masculina y femenina. De esta manera, un conjunto de prácticas que podrían tener como resultado el aumento de la autonomía y la disminución de la subordinación de las mujeres, no parece estar llevando a tales resultados, sino por el contrario, a un aumento sobre el control de las mismas.

¿Qué significa vivir? El Hombre y su Ambiente

La calidad de la vida es un tema actual de gran trascendencia pero de difícil planteamiento. La vida no puede ser todavía claramente explicada y lo vivo y lo muerto suelen confundirse en un continuum inerte-vital-cultural. En sentido antropocéntrico, las necesidades vitales pueden concebirse como demandas endosomáticas - aire, agua, alimentos, calor, etc. - y requerimientos exosomáticos o culturales - sentido comunal y social, acceso a la salud, vivienda, seguridad social y personal, educación, trabajo, recreación, arte y, fundamentalmente, libertad -. Todas estas variables sólo pueden analizarse en forma integral, como expresión de efectos de sinergia ambiental es decir, combinadas y no aisladamente, pues sus consecuencias pueden ser mayores, iguales o menores que la suma de ellas. Estos requerimientos endosomáticos y exosomáticos no están siendo satisfechos y, por el contrario, están dando origen a una vida minusválida, cuya calidad es por demás mísera. En unos casos por carencia y en otros por exceso. Aire y agua contaminados, ciudades infectadas donde vivir es una aventura diaria, viviendas-cárceles, educación para el desempleo, ocio y recreación no satisfechos, sistemas de gobierno que están terminando en \"narcocracias\" y libertad para no hacer nada, por citar sólo algunas desarmonías que hacen crisis. Frente a ello, la ciencia ambiental, como nuevo paradigma, insurge contra el deterioro del hombre y de su vida endosomática y exosomática, y propugna una mejor relación entre el hombre y el resto de su ambiente, que deje de lado su actividad de violador y seductor ambiental y establezca una interacción científica con el ambiente, que implique una nueva ética, una moral diferente y una filosofía de todos y para todos. Sólo así se podrá algún día hablar de calidad de la vida.