Opciones ante el colapso financiero (94 / Marzo - Abril 1988)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 94 Marzo - Abril 1988

Opciones ante el colapso financiero

Los reiterados síntomas de crisis dentro del sistema financiero internacional que se expresan a través de incertidumbres y angustias en cuanto a la deuda externa, comerico exterior, futuro inmediato del dólar y de la economía de los industrializados y el destino del Tercer Mundo; exigen a los políticos y economistas latinoamericanos un esfuerzo por vislumbrar posibles salidas, antes que se precipite el alúd, que muchos creen ver acumulándose.

Análisis

Desafíos para el socialismo francés

Después de cinco años de gestión gubernamental, el Partido Socialista francés enfrenta al electorado con un programa en que, luego de un progresivo ajuste a las "realidades" y de "pragmatización" consiguiente en la acción política (cohabitación incluida), sólo sigue manteniéndose fiel en su confianza al Estado y a la lucha contra los desigualdades. El porvenir de esta orientación depende del éxito o el fracaso del PS en los comicios del 24 de abril de 1988. El fracaso reabriría el debate doctrinario y programático cerrado en 1981, a lo que hay que agregar esta vez el relevo generacional en el seno del partido. El éxito abrirá una pluralidad de opciones, sobre todo si el socialismo debe entrar en alianzas para consolidar una eventual mayoría parlamentaria. La caída constante de la votación comunista - caso de repetirse - no invita a buscar por allí los apoyos que se necesitarían, a lo que se suma una ausencia de lazos sólidos de los socialistas franceses con los sindicatos y otros movimientos sociales.

La revolución democrática en Haití

La asunción de un nuevo gobierno en Haití, de discutible origen "electoral", no crea muchas expectativas en torno a una eventual y progresiva reafirmación democrática en ese país. Aunque este artículo fue escrito con anterioridad a los "comicios" en que se dio por triunfador a Leslie Manigat, en enero de 1988, contiene elementos descriptivos y de reflexión insustituibles si se quiere entenderlo que sucede y podría suceder en Haití. Del trabajo surge la contradicción entre un amplísimo movimiento popular por la democracia, que se expresa en mil formas, y los intentos de sofrenarlo y desviarlo por parte de una pequeña cúpula político-social en que se mezclan militares, ex-duvalieristas y la presencia - siempre importante en el Caribe - de una gran potencia mundial cercana al teatro de los hechos. El análisis es también un llamado a la solidaridad latinoamericana con la que fuera la primera república independiente en esta región del mundo, ya en 1804.

La violación en el Perú. Realidad y tratamiento jurídico

La violación, delito casi exclusivamente antifemenino, es analizada en este artículo desde una doble perspectiva: como atentado contra derechos humanos básicos, y desde el ángulo del trámite judicial que le sigue. La autora señala como causa general de los casos de violación a la formación "machista" de la sociedad, que se proyecta sobre los actos en si, en primer lugar, y luego en los pasos judiciales - muchas veces inconducentes - que siguen a la denuncia de la afectada. Termina convocando a un nuevo enfoque del problema y de su tratamiento jurídico, basada en la realidad peruana que denuncia, consciente de que la misma no es muy diferente a la que enfrentan las mujeres en otras partes de América Latina.

Más allá del abanico y el peinetón. La mujer en la sociedad colonial venezolana

Las escasas referencias al papel de la mujer en la historia latinoamericana, papel mucho más importante en la práctica que en su reflejo bibliográfico, llevó a la autora a una imprescindible y necesaria investigación en fuentes de primera mano, como son los archivos civiles y eclesiásticos, y el resultado ha sido verdaderamente sorprendente. Centrando su búsqueda en la época colonial, pudo comprobar que la participación de la indígena y la esclava negra en la economía de los primeros tiempos fue relevante. En cuanto a las mujeres blancas, su rol en la vida colonial de los siglos XVI, XVII y XVIII fue mucho más activo de lo que en un principio se suponía, desempeñándose muchas de ellas como encomenderas, traficantes de esclavos, intermediarias en la exportación de perlas a España, dueñas de tierras o comerciantes en general, además de que tuvieron una actuación personal en la conquista y colonización del territorio. En Venezuela, como en el resto de América Latina, fue importante también la presencia de la mujer en la vida coventual y en los refinados actos sociales y religiosos de su tiempo.

Se busca: un presidente constitucional. Inquietudes frente a las elecciones en EEUU

Son muchos los presidentes norteamericanos que han violado la Constitución y las leyes desde la Segunda Guerra Mundial, casi siempre en nombre de la seguridad nacional. La mayoría de estas violaciones fueron tramadas en secreto por un grupo de personas que rodeaban al primer mandatario. Tanto republicanos como demócratas han incurrido en el mismo tipo de actividades ilegales que, a la larga, lo único que han conseguido es debilitar a la nación. La gran aspiración del autor es que, sea quien sea el próximo presidente de EE.UU. este lleve a cabo su política dentro del marco constitucional.

Sector público y gerencia del recurso humano. El caso de Venezuela

La transición de la economía venezolana, del "boom" petrolero a una situación de endeudamiento externo y estrechez financiera, obliga al sector Público a un esfuerzo de racionalidad en el empleo y mejor utilización del recurso humano. Para empezar, se han congelado las nuevas contrataciones, tarea de por sí difícil, en un país donde el Estado ha desempeñado un rol tradicional de empleador de prima orden. Pero no basta con ello para lograr una mejor administración pública. Existe una alta rotación de cuadros medios y altos, que desertan hacia el sector privado o son asignados a otros organismos, lo que genera una baja especialización entre los que van quedando en los cargos. Los locales de trabajo son inapropiados, y la dotación de máquinas o equipos electrónicos, muy limitada. Los procedimientos de automatización no se incorporan con la velocidad requerida. Todo se espera de los más altos niveles de gobierno, como solución global, cuando en realidad la eficiencia se podría aumentar grandemente en cada unidad del aparato estatal.

Ser mujer en Nicaragua. Diez años de lucha de AMNLAE

La organización de las mujeres nicaragüenses que en sus inicios hace ahora diez años fuera un reducido grupo de mujeres patriotas dispuestas a enfrentar la dictadura somocista ha devenido un fuerte movimiento social reivindicador de la igualdad femenina en el marco de la revolución sandinista. Tal movimiento ha crecido en medio de profundas transformaciones de la sociedad nicaragüense. En estos años recientes, las condiciones de vida y trabajo de los sectores femeninos se han modificado sensiblemente, dando paso a ideas y comportamientos rupturistas de la visión tradicional del rol de la mujer en la familia y la sociedad. Movilizadas en forma masiva alrededor de sus demandas de género, han conseguido dotar a éstas del statu de problemas "políticos", forzando a las instancias revolucionarias a abordarlas de manera satisfactoria. Una reciente resolución del Frente Sandinista en torno a la situación de la mujer inauguró un tratamiento original del tema y amplió, a nuestro juicio, las posibilidades de liberación de las mujeres nicaragüenses.

Coyuntura

Bolivia: Ocaso de un ciclo histórico

Para prever lo que sucederá en Bolivia en el curso de 1988, de cara ya a las elecciones presidenciales que deben efectuarse en 1989, es preciso analizar los principales eventos políticos y sociales que han marcado los últimos meses. Asimismo, es importante tener en cuenta, como una constante, la profunda crisis económica que vive el país, y que es el telón de fondo de la realidad nacional.

Haití: un ejercito pretoriano detrás de Manigat

"¡Que colección de farsantes somos los norteamericanos!. Proclamamos hasta el infinito nuestra devoción por la democracia y los derechos humanos. Reprochamos hasta el infinito al resto del mundo por fracasar en la obtención de los altos estándares de libertad y probidad, en los que nosotros indefectiblemente fracasamos para nosotros mismos (¿o no es así?). Y con nuestros sentimentales y autocongratulatorios hábitos y carencia de autoconocimiento, echamos a un lado el hecho, evidente para otros, de que nuestra preocupación por la democracia - por decir lo menos es parcial y selectiva". Los párrafos precedentes corresponden a una transida reflexión, referida a Haití, semanas antes de producidos los trágicos episodios de noviembre de 1987, que dieron pretexto a la anulación de las elecciones y su postergación hasta enero de 1988, en los que una vez más en la historia haitiana se perpetró un fraude colosal, con apoyo decisivo del ejercito pretoriano conducido por los generales Henri Namphy y William Regala. La frase la escribió el politólogo y sociólogo Arthur Schlesinger, uno de los principales asesores del presidente John F. Kennedy. Escribió sobre Haití con el mismo pesar con que lo ha hecho acerca de la política de Reagan hacia Nicaragua y Chile.

Libros

La Selva Muere

Irma María Oliveira Ediciones de la Banda Oriental, Montevideo, 1987, 212 pp. Se suma éste a los documentos y estudios, cada día más frecuentes, destinados a denunciar el desastre ecológico sistematizado y general. La transformación que hace el hombre de la naturaleza para obtener bienes destinados a satisfacer sus necesidades se ha ido convirtiendo en una constante depredación del medio, es decir, del planeta. Las consecuencias tienden a aparecer como absolutamente irreversibles. Ya no se trata de hacer un recuento de los sucesivos desastres ecológicos, como Bophal, Seveso, Chernobyl o la catástrofe del Rhin. La humanidad debe enfrentar problemas que, hasta ahora, no se le habían planteado en todo su transcurrir histórico: el agotamiento de sus recursos naturales, la contaminación global y, como consecuencia, la posibilidad de aniquilamiento de toda forma superior de vida. El azote antiecológico ha venido a crear, a estas alturas, un sentimiento de gran inseguridad y de angustia, especialmente en poblaciones y comunidades directamente afectadas; pero esto no ha bastado para vencer la ceguera y asumir plenamente el compromiso conservacionista que debería involucrar a la mayoría de las mujeres y de los hombres que integran la humanidad.

Posiciones

Compromiso de Acapulco para la paz, el desarrollo y la democracia

Entre el 26 y el 29 de noviembre de 1987, se reunieron en Acapulco, México, los presidentes de la República de Argentina, Brasil, Colombia, México, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela, para "examinar los grandes desafíos políticos y económicos que enfrentan nuestros países". Fue una reunión inusual de Jefes de Estado de ocho países con un peso demográfico, económico y político considerable en la región, donde se examinaron con franqueza problemas comunes a todos los latinoamericanos, como la deuda externa, la integración, la situación mundial, la consolidación de la democracia, el proteccionismo de las economías centrales, la autonomía tecnológica, la identidad cultural y el fortalecimiento de la capacidad de negociación internacional de los países de Latinoamérica y el Caribe.

Declaración de Caracas. Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe

Reunido en Caracas, los días 8 y 9 de diciembre de 1987, el Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe consideró que será difícil alcanzar la estabilidad y la prosperidad en la región, si otros actores internacionales no hacen esfuerzos para poner de lado el egoísmo y confrontar la realidad de que no hay posibilidad alguna de resolver la crisis global en el aislamiento. El problema de la deuda externa, la cumbre sobre desarme nuclear Reagan-Gorbajov, el cumplimiento del Plan Esquipulas II y los sucesos de Haití fueron los temas principales que analizaron en la reunión del Comité Latinoamericano de la IS, más de cien delegados de veinte partidos afiliados. Las deliberaciones concluyeron con la "Declaración de Caracas", donde se señala que América Latina está en la encrucijada más importante de su historia y debe enfrentar el reto a la democracia que representa la crisis económica, los distintos niveles de desempleo y hambre, y la situación del conflicto centroamericano.

Tema central

Hacia soluciones negociadas. Una visión desde Europa

El problema de la deuda externa no se puede disociar de la necesidad de una reordenación económica mundial, en que se debe congelar parcialmente la deuda de los países en desarrollo. Algunos países del Tercer Mundo deberán recurrir, durante un cierto tiempo, al proteccionismo. Pero no sería honesto dejar de decir que aquellos países que deben dedicar una parte cada vez mayor de sus ingresos a pagar la deuda, sencillamente estarán excluidos de la nueva era económica mundial. El abismo entre el Norte y el Sur, a menos que haya una acción rápida, está condenado a hacerse más profundo, y sólo algunos países del Sur podrán salir del circulo vicioso de la deuda, el subdesarrollo y la miseria. Europa está dispuesta a ayudar, pero no subvencionará dictaduras. Democracia y desarrollo están íntimamente unidos, y los países del Sur deben dar pruebas de su capacidad para administrar sus opciones económicas y para distanciarse del camino del totalitarismo. La constitución de un cartel de deudores - en todo caso no sería bien visto por los europeos, que si están dispuestos al dialogo y a las soluciones conjuntas Norte-Sur.

La banca siempre gana. Estrategias de los acreedores frente a la deuda externa

Los países endeudados de América Latina han expresado individual y colectivamente sus posiciones ante el tratamiento de la crisis financiera externa que los afecta; numerosos estudios han analizado este aspecto. En este trabajo, los autores se interesan principalmente por otro costado de la misma realidad: la estrategia desplegada por la banca acreedora, desde el estallido de la crisis de la deuda en 1982. A partir de la presentación del diagnostico y los principios que la sustentan, desmenuzan los mecanismos que han permitido el control del riesgo latinoamericano, el inicio de la auto-absorción de la deuda y la reorientación de sus actividades hacia otras fuentes de beneficios. Seis años después, se verifica que los bancos han evitado la desvalorización brusca de sus créditos y han disminuido sus grados de exposición, alejando así la posibilidad de la bancarrota del sistema financiero internacional, sin sacrificar mayormente su rentabilidad. Los autores concluyen que, de todos modos, la prosecución de esta estrategia conduce a un nuevo impasse. América Latina no puede seguir transfiriendo durablemente recursos financieros, como lo ha hecho en los últimos años, y la economía mundial reclama la reanimación de los polos de depresión que, como nuestra región, han sido empujados a descuidar la actividad productiva, en aras del pago de los intereses de la deuda. El problema reside en que los bancos internacionales no parecen todavía dispuestos a adaptarse a la nueva situación.

La deuda externa. ¿Un problema sin fin?

Uno a uno han ido resultando falsos los supuestos sobre la deuda externa sostenidos por el FMI y los países industrializados. Ni era un problema de "corto plazo" que se podía enfrentar con medidas de "emergencia", ni se produjo la recuperación de la economía mundial, que extendería sus "beneficios" sobre los deudores más apremiados, ni hubo créditos "voluntarios" disponibles una vez que los problemas de liquidez internacional quedaran "resueltos". Será necesario, entonces, que los países latinoamericanos definan un marco propio de negociación, a partir del cual se pueda tratar con los acreedores de manera diferente a lo que ha ocurrido hasta ahora, adaptando el servicio de la deuda a las capacidades reales de pago de cada país. El diálogo entre gobiernos, tanto de los países acreedores como deudores, es indispensable para buscar una solución, sobre la base de que todas las partes involucradas reconozcan que tienen que tratar con un problema político.

Los efectos del crash sobre América Latina

Mas que un síntoma, la crisis de los mercados de valores es una advertencia para las economías del mundo. Es posible que de la actual situación se deriven algunos efectos benéficos para América Latina en el corto plazo, tal como la reducción de las tasas de interés, sin embargo, la administración de la crisis por parte de los países industrializados mantendrá o profundizará las condiciones adversas que debe enfrentar la región, en cuanto al financiamiento del desarrollo, el servicio de la deuda externa, la cotización y demanda de los productos básicos, y las condiciones de acceso a los mercados externos.

Para enfrentar la crisis

El quinto año de la crisis de la deuda externa, 1987, nos dejó a los latinoamericanos más endeudados aún, con el agravante de que se sumaron otros fenómenos mundiales para hacer el panorama aun más sombrío; tal es el caso del crash de las bolsas de valores y los desajustes financieros de EEUU. Ha concluido una determinada forma de crecimiento de los grandes países capitalistas, con lo que se cierran las puertas para una inserción de América Latina en el mercado mundial en la forma acostumbrada. Deberán buscarse nuevas vías, en lo externo y también en lo que atañe al desarrollo interno para lograr una reinserción adecuada, cualesquiera que sean los condicionamientos ideológicos de los equipos gobernantes en los países de la región, así se trate de gobiernos democráticos o militares; de ministros de Economía con mentalidad conservadora, o de ministros con mentalidad populista. Agotado el paradigma neoclásico que se intento imponer a la fuerza en la región en la década del setenta, América Latina debe buscar nuevas vías para recuperar una forma de desenvolvimiento que le permita seguir creciendo sin postergar mas las soluciones que su populosa humanidad reclama. En ello le cabe un papel significativo - e inevitable - al Estado, prescindiendo de esquemas teóricos prestablecidos, ya se trate de exportaciones, inversiones, redespliegue industrial o las negociaciones sobre la deuda externa.

Prerrequisito: la democracia. Estrategia económica para un nuevo Chile

La situación actual en Chile se caracteriza por una doble desarticulación: política y económica. La destrucción institucional, la disgregación, la pérdida de sentido nacional, la marginalidad, la exclusión y la inserción subordinada al exterior, son los rasgos dominantes. La gran tarea nacional planteada a la oposición democrática - una vez removido Pinochet - es rearticular la base económica, rearticular la sociedad civil, integrar a las mayorías y terminar con la exclusión social y política. La aceleración del ritmo de crecimiento económico es indispensable. La idea fuerza que inspira esta propuesta es el logro de un crecimiento con equidad, entendiendo ambos aspectos como metas complementarias e indisociables. El objetivo principal - en todo caso - es alcanzar una redistribución del poder económico y político, dentro de un proceso de democratización, que asegure las libertades políticas y los derechos humanos de todos los chilenos, sin excepción.

Rumbo a la quiebra; El casino globonómico y la ruleta americana

Una nueva recesión - la quinta en los últimos veinte años - se está aproximando según el curso de los acontecimientos. La misma probablemente se vea acelerada por el crash en los mercados bursátiles, desencadenado en octubre de 1987. La perdida de un millón de millones de dólares en Wall Street, sólo en la primera vuelta del Lunes Negro, afectará particularmente la capacidad de los consumidores alegres para gastar y la de los hombres de negocios para invertir en el casino globonómico, donde la "ruleta americana" recuerda trágicamente a la ruleta rusa. En el frente comercial será necesario un dólar mucho mas bajo, pero de ningún modo será suficiente, como quedo demostrado en su ultima caída. A ello se suma la enorme deuda externa acumulada por EEUU y su gigantesco déficit comercial. La principal potencia económica tendría que convertir su superávit masivo de importaciones en un superávit de exportaciones, y pagar los costos a través de un ajuste de cinturón en casa tipo tercermundista. Sin embargo, cualquier reducción en los déficit presupuestario y comercial y/o la recesión, sin mencionar el creciente proteccionismo en EEUU, deberá tener un poderoso efecto recesivo también en Europa occidental, Japón y los países de industrialización reciente del Sudeste Asiático, y aun un efecto mas depresivo en los otros países del Tercer Mundo.

Tenemos la llave del crecimiento

Los latinoamericanos llevamos cinco años discutiendo las condiciones propuestas por los países desarrollados para resolver el problema de la deuda externa, condiciones que están basadas en falsos supuestos, y que, en consecuencia, nos conducen a una falsa estrategia. Debemos tomar una nueva dirección, una orientación nueva, partiendo de un punto establecido por nosotros: la deuda externa no es un problema financiero, es un problema político, y como tal debemos tratarlo. Pero ha llegado la hora de que transformemos este planteamiento, en el que todos coincidimos, en acción común. Si actuamos cada país aisladamente, nada obtendremos de los industrializados. Y no se trata de propiciar un enfrentamiento; por el contrario, se trata de unir a aquellos que son responsables de la deuda, sea como acreedores o como deudores. Pero previamente nuestros gobiernos deben concertarse y presentar propuestas compartidas, en que se ligue la situación de la deuda externa con las vicisitudes del comercio internacional, el financiamiento del desarrollo y la transferencia de tecnología. Debemos tratar con negociadores difíciles, como el FMI y el Banco Mundial, que han fijado condiciones asfixiantes a nuestras economías, pero - aunque no quisiéramos - tenemos que movernos en un marco impuesto por las realidades derivadas de la Segunda Guerra Mundial. Sólo la acción común del Tercer Mundo nos acercará a una solución, con vistas a conseguir un trato mas equitativo dentro de un nuevo orden económico internacional.