Tema central

Para enfrentar la crisis

El quinto año de la crisis de la deuda externa, 1987, nos dejó a los latinoamericanos más endeudados aún, con el agravante de que se sumaron otros fenómenos mundiales para hacer el panorama aun más sombrío; tal es el caso del crash de las bolsas de valores y los desajustes financieros de EEUU. Ha concluido una determinada forma de crecimiento de los grandes países capitalistas, con lo que se cierran las puertas para una inserción de América Latina en el mercado mundial en la forma acostumbrada. Deberán buscarse nuevas vías, en lo externo y también en lo que atañe al desarrollo interno para lograr una reinserción adecuada, cualesquiera que sean los condicionamientos ideológicos de los equipos gobernantes en los países de la región, así se trate de gobiernos democráticos o militares; de ministros de Economía con mentalidad conservadora, o de ministros con mentalidad populista. Agotado el paradigma neoclásico que se intento imponer a la fuerza en la región en la década del setenta, América Latina debe buscar nuevas vías para recuperar una forma de desenvolvimiento que le permita seguir creciendo sin postergar mas las soluciones que su populosa humanidad reclama. En ello le cabe un papel significativo - e inevitable - al Estado, prescindiendo de esquemas teóricos prestablecidos, ya se trate de exportaciones, inversiones, redespliegue industrial o las negociaciones sobre la deuda externa.

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