Nosotros ante la Europa unida del 92 (106 / Marzo - Abril 1990)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 106 Marzo - Abril 1990

Nosotros ante la Europa unida del 92

Reservas, temores, si no recelo; quejas; algunas sugerencias positivas, a aveces, pero siempre la crítica - o incluso la autocrítica- parecen domianar la atención de los especialistas latinoamericanos sobre las relaciones con la Comunidad Europea. De cara al 92 y a la entrada en vigor del Acta Unica, esta actitud parece acenturase, y en realidad no faltan motivos para ello.

Análisis

¿Cuál es la guerra? Colombia, EE.UU. y la droga

Son distintas las guerras que enfrentan EE.UU. y Colombia en relación al narcotráfico. Pero al mismo tiempo es una misma guerra, donde juegan roles diferentes ambas naciones. Los norteamericanos libran una primera guerra contra el consumo; una segunda, contra el crimen asociado a la droga; y varias subguerras contra los traficantes, los adictos, los distribuidores y los banqueros que están «in». Para los colombianos la diferencia entre una y otra guerra no es mucho más nítida. Guerra de los narcos contra la justicia penal; guerra de los narcos convertidos en terratenientes contra la izquierda política; guerra de los narcos contra la oligarquía tradicional... Guerras que interactúan y basta se confunden a veces, en el Norte o en el Sur. Ahora bien, ¿se trata - para Colombia - de una guerra-guerra, o de una operación policial en gran escala? ¿Es una guerra local o internacional?

El doble sendero de la izquierda legal peruana

La persistencia de alusiones a1 uso de la fuerza y de la violencia en el discurso de la izquierda legal peruana no puede ser visto sólo como un factor retórico. Al menos tiñe de ambigüedad las relaciones de esta izquierda con respecto al régimen democrático, por tres factores: 1) la existencia de una lucha armada en el Perú desde hace nueve años, como alternativa política, y cuya justificación doctrinal es muy similar a la invocada por la izquierda legal; 2) hay un constante paso de militantes de partidos de la izquierda legal a grupos subversivos, y 3) la propuesta de »autodefensa de masas« de la izquierda peruana legal tiene un perfil confuso, y sin duda alude a 1a utilización de recursos de fuerza por fuera del poder del Estado. En esas condiciones, resulta difícil de ponderar el aporte de las izquierdas legales a la democracia o a la gobernabilidad en Perú.

Empate militar y reacomodo político en El Salvador

La guerra civil en El Salvador, iniciada en 1981, mantiene un equilibrio militar entre el FMLN y la fuerza armada. Esta situación militar se refleja en todos los ámbitos de la vida en El Salvador: el demográfico, el económico, el social, e incluso el cultural. Para ello se recurre al concepto de «guerra total». Parte del esfuerzo de contención del avance del FMLN se da en el nivel político. Se busca legitimar, a través de elecciones, a fuerzas políticas en ascenso como la Democracia Cristiana. Sin embargo, el triunfo de ARENA en las elecciones de 1988 y 1989 - se sostiene como hipótesis - significa una restauración y una modernización de la dominación oligárquica.

Informalidad política. Movimientos sociales y violencia

El concepto de informalidad, restringido habitualmente a lo económico, tiene también una expresión más amplia en la política, fenómeno que es particularmente importante en Colombia. La informalidad se refleja en el desarrollo de determinadas acciones colectivas paralelas a los parámetros institucionales. Los movimientos populares colombianos, protagonistas de esa ubicua informalidad, tienen que confrontar la violencia tanto en las relaciones de los ciudadanos con el Estado, como en las esferas de lo público y lo privado . Para superar esta situación , deben impulsar el afianzamiento de un espacio no violento de confrontaciones políticas, de modo que las relaciones Estado-ciudadanos no involucren la coacción y propicien la acción estatal en beneficio de las comunidades, buscando que los problemas públicos y privados tengan esferas comunes, civilizadas y pacificas, de expresión y solución.

Latinoamerica se queda fuera. Impacto laboral de los cambios tecnológicos

Para los países de América Latina, la revolución científico-tecnológicos ha significado una creciente marginalización en la economía mundial. Las ventajas comparativas de nuestros países tienden a desaparecer; los productos básicos reducen su importancia en las economías más avanzadas, la mano de obra barata deja de representar una ventaja fundamental. No sólo en la industria o en la informáticas estamos «quedando fuera»... sino también en la agricultura, donde la biotecnología multiplica las exportaciones de alimentos de los países ricos de manera excluyente. Para los trabajadores latinoamericanos, las novísimas tecnologías no sólo pueden significar cesantía, sino nuevas enfermedades profesionales; nueva organización de la producción, que elimina las grandes nóminas de personal y, de paso, a los sindicatos, convirtiendo a unos pocos obreros en superespecializados y a millones y millones en descalificados, lanzados al mercado informal.

Coyuntura

Brasil: rejuvenece la política, pero la crisis también

Con 82 millones de electores, incluyendo por primera vez jóvenes de 18 años y analfabetos, Brasil votó en elecciones presidenciales directas el 15 de noviembre y el 17 de diciembre de 1989, en primera y segunda vuelta. Hacía 29 años que los brasileños no escogían un presidente. El último fue Janio Quadros, en 1960, quien renunció siete meses después de tomar posesión, alegando que «fuerzas ocultas» impedían que él gobernase como quería. «Abdicamos de un mandato, pero no de nuestros ideales», dice hoy Janio Quadros, acusando al Congreso de la época de hostilizar su programa de «moralización y reformas». Existe la convicción histórica de que Janio, un populista de derecha, intentó golpear las instituciones. Como su vicepresidente, Joao Goulart, era mal visto por el establishment, el pedido de renuncia sería recusado y Janio regresaría «en los brazos del pueblo» con plenos poderes. Goulart ya había enfrentado un manifiesto militar y denuncias de que pretendía crear una «república sindical, estilo peronista», cuando fue ministro del Trabajo. Pero el Congreso actuó rápido, el pedido de Janio fue enseguida aceptado y el país entró en turbulencias (militares contra la asunción de Goulart, asunción que significó agudizar el enfrentamiento entre el parlamentarismo y el presidencialismo, guerra política provocada por las «reformas de base» propuestas por Goulart, etc.) que llevaron al golpe de 1964 y a 21 años de presidentes militares.

Chile: claves de una transición pactada

La clase política chilena en su conjunto, de derecha o izquierda, apenas oculta su orgullo por el proceso local de transición hacia la democracia. Cree ver realizados en dicho proceso - o sea, en sus ritmos y formas - casi todos los mitos de la identidad nacional: el país cuerdo, el predominio de la ley, la habilidad dirigencial de tirios y troyanos, el afán de orden, el respeto a las jerarquías... Digámoslo de otra manera: la clase política local empieza, otra vez, a compartir un cierto sentimiento de satisfacción cívica y redescubre, poco a poco, su propio poder usurpado por 16 años de régimen militar. Pero, ¿responden los mitos invocados a la realidad de la transición en curso en Chile?

Honduras: ¿se iniciará el cambio?

El 26 de noviembre de 1989, los hondureños concurrieron a las urnas para elegir un presidente, tres «designados a la presidencia» (vicepresidentes), 128 diputados y 289 alcaldes. La campaña electoral estuvo envuelta en un clima de incertidumbre, denuncias de fraude electoral y tensión regional centroamericana: suspensión de alto al fuego unilateral, vigente desde marzo de 1988, en Nicaragua, y una fuerte ofensiva militar del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), contra el gobierno de El Salvador.

Panamá. Los motivos de Bush

Cuando George Bush ordenó la invasión de Panamá, tenia otras razones, además de la frenética persecución de Manuel Noriega y el problema de la democracia en ese país. Los objetivos señalados por el presidente norteamericano eran: 1) Proteger vidas norteamericanas. 2) Capturar a Noriega. 3) Ayudar al retorno de la democracia en Panamá. En la operación que ­ ahora está revelándose - resultó mucho más sangrienta y costosa de lo que se había planificado, perdieron la vida unos 30 soldados de EE.UU. Noriega fue capturado, pero su proceso en Miami se puede convertir en un ventilador de acusaciones sobre las operaciones encubiertas, incluso desde los tiempos en que Bush era jefe de la CIA. Negocios sucios y vínculos con el narcotráfico no serían ajenos a esas operaciones y a altas personalidades norteamericanas, como ya se percibió en el Irangate.

Libros

Plano secuencia de la memoria de Chile. Veinticinco años de cine chileno (1960-1985)

Jacqueline Mouesca Ediciones del Litoral, Madrid, 1988, 224 pp. A partir de una cita de Pier Paolo Pasolini: «el cine es en substancia un plano-secuencia infinito, como lo es precisamente la realidad para nuestra vista y nuestros oídos; y este plano-secuencia no es otra cosa que la reproducción del lenguaje de la realidad, la reproducción del presente», la autora - más que hacer una historia del cine chileno - aporta un conjunto de reflexiones sobre los aspectos esenciales de ese cine, en su período de mayor creatividad y significación, a través de un análisis brillante en muchos aspectos, lleno de observaciones inteligentes, enlazado a un estilo animoso que capta de inmediato el interés del lector.

Posiciones

Cumbre Sindical Andina

La Cumbre Sindical Andina, que congregó a 100 delegados de las principales organizaciones sindicales de Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia (en total 16 centrales sindicales nacionales de esos países), acordó intensificar la participación de los trabajadores en el proceso de integración y reclamar «un desarrollo que mire más hacia dentro que hacia afuera de la región», reafirmando su vocación democrática. La reunión tuvo lugar en Caracas, entre el 26 y el 28 de octubre de 1989.

Seguridad integrada y cooperación regional

El desafío de mantener la gobernabilidad y la estabilidad de la democracia en medio de las inseguridades económicas y sociales que vive la mayoría de los países de América Latina centró la atención principal en los debates del seminario europeo-latinoamericano sobre «La Seguridad Integrada como fundamento de una mayor cooperación e integración regional», celebrado en Viña del Mar, Chile, el 5 y 6 de enero de 1990. El seminario fue organizado por la Comisión Sudamericana de Paz, con sede en Santiago, con el auspicio de la Comunidad Económica Europea. Participaron más de 40 personalidades del quehacer político, económico, eclesiástico y de organizaciones sindicales de diferentes países latinoamericanos y europeos.

Tema central

El Parlamento Centroamericano y la Comunidad Europea

Las relaciones entre América Central y la Comunidad Europea (CE), a manera de marco general, permiten explicar las expectativas que han surgido en la CE con relación a la posible creación del Parlamento Centroamericano (PARLACEN). La naturaleza de la propuesta de constitución de este parlamento regional requiere de un estudio conexo con otros temas de gran relevancia, ya que está estrechamente relacionada con el proceso de Esquipulas, los esfuerzos de democratización en esa región y la integración económica centroamericana. Asimismo, se exponen los componentes centrales históricos, políticos, jurídicos y constitutivos del PARLACEN.

Europa 92: costos y beneficios

El autor intenta establecer los contenidos del proyecto Europa 92, en un contexto que busca incorporar también la esencia y el debate en torno a las transformaciones propuestas por la Comunidad a partir de esta nueva década. En este sentido, considera al «proyecto 92» como un paso más en la propuesta de reestructuración económica y de reorganización de las relaciones sociales comunitarias ante los desafíos de competitividad impuestos tanto por el mundo desarrollado como por las naciones emergentes. Detrás de él, la euroesclerosis parece haber quedado sepultada, aunque el horizonte del crecimiento se verá afectado en forma ineludible por una creciente concentración económica, un probable incremento del proteccionismo, un no resuelto debate sobre los alcances del intervencionismo estatal y una todavía lejana cosecha de beneficios sociales.

Europa y América Latina ante la reestructuración global

Las transformaciones mundiales en curso no favorecen el corto plazo el desarrollo de las relaciones entre Europa occidental y América Latina. Europa 92 significará una expansión del mercado interno europeo que puede afectar especialmente a las zonas de menor importancia comercial relativa en el resto del mundo. La destinación de recursos a los países del Este de Europa es vista como la primera prioridad política. Algunos países de Sudamérica (Argentina, Brasil, Chile Perú y Venezuela), que sostienen la mayor cuota del comercio con Europa, podrían sustraerse a la secundariedad de la región ante la CE, si se manifiesta allí una voluntad de apoyar nuestros procesos de democratización. A mediano plazo, la Europa integrada está destinada a ser una potencia mundial, con responsabilidades en todas las áreas del mundo, y ello también juega a favor de relaciones más importantes con América Latina.

Europa y América Latina en los 90

El autor pretende identificar ciertas tendencias en América Latina, en la Comunidad Europea y en las relaciones entre ellas, lo cual se presta pala discutir sus perspectivas en los años 90 y más allá. Intenta ubicar sobre esta base ciertos patrones en el desarrollo regional e interregional para delinear algunas áreas generales y específicas donde sitúa los problemas que más necesitan de una discusión franca y realista. En algunos casos, estas áreas podrían ser del tipo «del peor ejemplo». Por cierto que un pesimismo innecesario afectaría la realización de tal discusión. No obstante, igualmente dañina seria la gastada reiteración de la «sabiduría convencional» expresada por clichés o una atención excesiva a las sensibilidades políticas que estos clichés pretenden proteger.

Europa y Centroamérica. La búsqueda del «bilaterismo regional»

Centroamérica ­ dentro de la región latinoamericana ­ no es prioritaria para la Comunidad Europea, ni tampoco para los principales partidos políticos de los doce países que la integran . Para ellos tiene preferencia la relación con el resto de Europa, la URSS y EE.UU. En lo inmediato, no se ven posibilidades de cambio de actitud hacia América Central, ni tampoco fisuras en la posición de los diferentes países integrantes de la CE, o entre los distintos partidos políticos. El esfuerzo tendrá que provenir de la iniciativa centroamericana, sin esperar que Europa cambie su política conmovida por la guerra o la crisis económica en el istmo. Hay que buscar el «bilateralismo regional» [[*]].

Hacia una revisión de las relaciones con la Comunidad Europea

Necesario es reconocer que las divergencias con la Comunidad Europea (las subvenciones agrícolas, la posición de la CE en materia de servicios y el proteccionismo en general) son factores presentes y obstaculizantes del diálogo y de la negociación; pero posiblemente el mayor obstáculo sea la propia actitud de los gobiernos de América Latina. En este sentido, es difícil comprender la actitud de poca atención de nuestros gobiernos a los trabajos y sugestiones hechas por la CEPAL, el SELA y la UNCTAD, sobre el poder de compra de la región, como tampoco es comprensible que en treinta años la integración económica regional siga siendo mera aspiración y no una realidad.

Ni especiales, ni privilegiadas sino mejores relaciones. Cooperación para el Desarrollo CE-A.L.

La intensificación de la Cooperación para el Desarrollo entre la Comunidad Europea y América Latina deberá llevarse a efecto paso a paso, en el marco de una apertura cada vez más global de las relaciones. Este punto de vista concuerda con el de quienes plantean que América Latina no debe tener relaciones «privilegiadas» o «especiales» con la CE, pero sí mejores relaciones, y que los esfuerzos para conseguirlo deben ser parte de una política para elevar la propia capacidad latinoamericana de negociación. Se requiere para ello persistir con tenacidad en la búsqueda de acuerdos.

Situación y perspectivas de las relaciones A.L.-CE

Mientras se implementa el Acta Europea, es decir, hasta 1992, no cabe esperar modificaciones significativas en la política exterior de la CE. Algunos indicios muestran que, cuando menos en el mediano plazo, podrían presentarse dificultades adicionales para el acceso de productos latinoamericanos al mercado comunitario. El comercio bilateral entre la CE y los países de América Latina se mantendrá en sus actuales características, a menos que la región recupere su capacidad de crecimiento y diversifique sus estructuras productoras y exportadoras. Mientras no se encuentre una solución para la deuda externa latinoamericana, subsistirán las restricciones a la importación de productos europeos. Tampoco se podrían esperar aumentos en las inversiones de capital de riesgo procedentes de la CE.

Un viento helado sobre nuestras relaciones con Europa

Hoy la renovación en los países comunistas atrae la atención, el comercio, las inversiones y la ayuda de Europa Occidental. En una primera etapa, ello incidirá negativamente en las relaciones de ese continente con América Latina. Además de las causas europeas de ese alejamiento, que no es nuevo pero que registra una aceleración y un ritmo preocupantes, hay otras propias de América Latina. Entre éstas, la falta de continuidad de las políticas latinoamericanas hacia Europa , la preponderancia de las palabras y las declaraciones sobre los hechos y la ausencia de una actividad latinoamericana ante la CE. Uno de los problemas más graves a la hora de que los europeos aumenten su cooperación para el desarrollo de América Latina es el reproche europeo por la permanencia de estructuras económicas y sociales anacrónicas, resumido en la frase: «es difícil apoyar el desarrollo de países que todavía viven sumidos en condiciones neofeudales, con oligarquías que depositan sus ganancias a buen interés en bancos del exterior, mientras sus pueblos sufren la miseria cotidiana».