Coyuntura

Surinam: golpe, crisis y guerrilla

El último resabio de la colonización holandesa en la parte continental de América del Sur, uno de los tres componentes del Reino de Holanda hasta 1975, al acceder a la independencia, Surinam sufrió todas las secuelas de su herencia colonial: una economía dependiente de la producción y exportación de bauxita (quinto productor mundial) y de la asistencia metropolitana; una sociedad dividida por profundos antagonismos étnicos originados en la inmigración forzada de esclavos africanos y de trabajadores indios, indonesios y chinos, junto con la persistencia de comunidades indígenas y de un significativo sector de descendientes de esclavos cimarrones, sin contar la ominosa presencia de los plantadores y administradores europeos; un sistema político parlamentario estancado por la polarización entre dos bloques políticos enfrentados: el "National Party Combination" (NPK), aglutinado alrededor del grupo africano y con apoyo de sectores indonesios, y los partidos reunidos en torno al Partido Indio de la Reforma Progresiva (VHP), incluyendo sectores indios, indonesios y cimarrones.

Surinam: golpe, crisis y guerrilla