Entrevista

¿En Dinamarca ganaron las rosas? Entrevista a Jesper Vind

Los socialdemócratas daneses ganaron las elecciones con una campaña basada en cuatro ejes: la defensa de la política clásica de bienestar, impuestos más altos para los ricos,una polémica política migratoria y una política climática activa. Con una socialdemocracia fuerte, la extrema derecha parece haberse desplomado. ¿Pero hasta qué punto esta extrema derecha impuso la agenda?

¿En Dinamarca ganaron las rosas? / Entrevista a Jesper Vind

Los socialdemócratas ganaron las elecciones parlamentarias en Dinamarca con 25,9% de los sufragios. Este resultado es un poco peor que el de la elección anterior, pero el «bloque rojo» alcanzará la mayoría absoluta con 91 escaños. ¿Cómo pudieron movilizar a sus votantes los socialdemócratas?

Los socialdemócratas hicieron su campaña con cuatro lemas: política clásica de bienestar socialdemócrata: por ejemplo, mejores guarderías infantiles y más docentes; gravámenes más altos para los ricos: un mayor impuesto a las acciones, un mayor impuesto a la herencia, mayores impuestos a los bancos y a las transacciones financieras de la Unión Europea; también una continuación de la política migratoria de Dinamarca, respaldada por una clara mayoría desde hace muchos años; y, finalmente, un muy fuerte énfasis en una política climática activa. La presidenta del partido, Mette Frederiksen, habló repetidamente en la campaña electoral sobre las viejas virtudes socialdemócratas.

¿Qué papel jugó la decisión de tomar posturas más estrictas en cuestiones de migración y política de asilo?

Eso jugó un papel decisivo. En los últimos años, los socialdemócratas han casi copiado las estrictas políticas de extranjería del gobierno de centroderecha porque fueron apoyadas por una gran mayoría de la población. En mayor o en menor medida, el tema de la inmigración ha sido decisivo para las elecciones danesas desde el cambio de milenio. En ese lapso, los socialdemócratas han perdido elecciones fundamentalmente por dos motivos. Por un lado, su postura no era tan dura como la de los partidos de la centroderecha. Por otro lado, los partidos que cooperan con los socialdemócratas en la izquierda (Alianza Roji-Verde y Partido Popular Socialista) y en el centro liberal (Partido Social Liberal) apoyaban una política migratoria aún más laxa. Así las cosas, a la centroderecha y a la derecha les resultó fácil decir que un gobierno socialdemócrata impulsaría una política de migración negligente.

La nueva jefatura de los socialdemócratas ha operado un cambio de rumbo y ha dejado claro que no negociará sobre el tema con socios potenciales de la coalición, y que estos solo podrían influir en otros temas de política, como asistencia social, impuestos y clima.

Los resultados muestran que los socialdemócratas han logrado recuperar votantes. Por ejemplo, aquellos que votaron por los populistas de derecha en las últimas elecciones. Al mismo tiempo, los socialdemócratas han perdido votantes a manos de la izquierda y de los liberales. El balance da que los votantes fueron atraídos de la derecha a la izquierda, y esa fue la clave de la victoria general de la izquierda.

¿Cuál fue la importancia del cambio climático en la elección, un tema que actualmente moviliza a muchos votantes jóvenes en toda Europa?

La campaña electoral duró alrededor de un mes. En las últimas dos semanas, el clima se convirtió en el tema más importante de la campaña electoral, junto con las críticas de la izquierda a los numerosos recortes en el sector público. No olvidemos que el centro liberal (Partido Social Liberal) habló sobre el clima y esto le valió un gran éxito. Mette Frederiksen también abordó constantemente el cambio climático y en el discurso que dio tras la victoria calificó estas elecciones de «elecciones climáticas».

¿Qué significa el resultado de estas elecciones para la formación de coaliciones? No todos los partidos «rojos» apoyan el viraje a la derecha de los socialdemócratas en la política de migración y asilo. Entonces, ¿qué tan probable es una alianza de izquierda?

Las negociaciones se están haciendo muy complicadas. Pero lo más probable es un gobierno liderado por los socialdemócratas. Para una coalición de izquierda, es una ventaja que el clima esté como prioridad de la agenda. En este tema hay bastante consenso entre los partidos de izquierda.

En materia de política de migración y asilo, los socialdemócratas de izquierda probablemente hagan unas pocas concesiones. Pero nunca nada que cambie en esencia su postura política, que es apoyada por la mayoría de los daneses. Sin embargo, tampoco aquí los socialdemócratas siguieron la misma retórica severa que el ala derecha, y es probable que un socialdemócrata de origen extranjero sea nombrado ministro de Integración.

El Partido Popular Danés, populista de derecha, cayó de 21% al 8,7%, mientras que Línea Dura, un partido nuevo ubicado aún más a la derecha, logró superar por poco el 2% de los votos necesario para ingresar al Parlamento danés. ¿Cómo evalúa lo que está sucediendo en la derecha?

La extrema derecha ha prácticamente colapsado en Dinamarca. Esto se debe a la creciente preocupación de los daneses por el populismo de derecha en Gran Bretaña con el Brexit y la elección de Donald Trump en Estados Unidos. Esta tendencia se pudo ver también en las elecciones al Parlamento Europeo, donde el resultado fue claramente proeuropeo. Al mismo tiempo, la inmigración se ha ido reduciendo sustancialmente en la Unión Europea. Sin embargo, una explicación clave es que en Dinamarca tanto los partidos de centroizquierda como los de centroderecha tienen una postura estricta en materia de migración.

También ha habido una evolución significativa en Dinamarca en términos de cultura política. En los últimos 10 o 20 años, tanto los partidos de centroizquierda como los de centroderecha se han alejado cada vez más de la «corrección política» tan valorada por los medios de comunicación y los intelectuales. La gran mayoría de la dirigencia política se alinea consecuentemente con lo que dice la ciudadanía danesa en las encuestas.

Jesper Vind es periodista y analista político. Trabaja como corresponsal del semanario danés Weekendavisen .

Traducción: Carlos Díaz Rocca

Fuente: https://www.ipg-journal.de/interviews/artikel/kons...