El sindicalismo hoy / retos e interrogantes (70 / Enero - Febrero 1984)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 70 Enero - Febrero 1984

El sindicalismo hoy retos e interrogantes

Existe poca vinculación entre la teoría del sindicalismo y la práctica sindical. En esta edición intentamos cerrar un poco esa brecha, demostrar que es importante que el anáisis científico ponga al servicio de los trabajadores y sus dirigentes sus resultados y capacidades, y que la discusión de la problemática sindical salga del círculo cerrado de unos pocos cientistas sociales.

Análisis de coyuntura

Argentina: El Alfonsonismo navega mar afuera

La victoria de Raúl Alfonsín en las elecciones del 30 de octubre de 1983, con el 52 por ciento de la votación, sorprendió a los peronistas. Pero también a los radicales. Los dirigentes de la Unión Cívica Radical, partido de centro derecha tradicional, debieron reconocer un fenómeno político que no habían previsto. Los cálculos de los radicales tomaban como base la elección presidencial de 1966, cuando su candidato, Arturo U. Illia, llegó a la Casa Rosada con el 26 por ciento de la votación. Esta vez los radicales confiaban en elevar la cifra un 50 por ciento, y totalizar alrededor de 39 por ciento. En privado, figuras de primera línea del radicalismo admitían que el partido no tenía un verdadero plan de gobierno por la sencilla razón de que no iba a gobernar, sino a cooperar y vigilar al gobierno constitucional, que obviamente sería peronista.

Brasil: Un milagro desastroso

El régimen brasileño vive hoy la más grave crisis desde 1964. En el área económica la actuación es la de quien ha perdido ya el control de la situación - no apunta a soluciones, sean a corto o a mediano plazo, capaces siquiera de contornar la crisis. En el área política, ya no tiene condiciones para evitar la desestructuración desordenada de la base social de sostenimiento del régimen - de forma acelerada se evidencia y se ensancha la crisis de autoridad y de confianza, preludio de la caída inminente.

Ecuador: La vida te da sorpresas

Cuando en la noche del 29 de enero - al concluir las elecciones en Ecuador - el abogado Rodrigo Borja, líder de la Izquierda Democrática, con su aspecto de vasco sencillo y tenaz, traje oscuro y corbata y un perfil que recuerda vagamente al Mariscal Sucre, compareció ante la televisión y aseguró que había ganado en 18 de las 20 provincias del país, muchos - incluso partidarios - pensaron fugazmente que estaban ante un gesto de arrogancia.

Honduras: Crónica de una desilusión anunciada

Millón y medio de hondureños fueron a las urnas en 1980 y 1981 para elegir un gobierno civil después de casi 20 años de dictaduras militares. Ambos procesos electorales fueron excepcionalmente limpios y honestos, en un país donde los golpes de Estado han sido un método frecuente para llegar al poder las elecciones fraudulentas un medio eficaz para legitimarlo.

Entrevistas

Diálogo con Juan José Delpino. Hacia una organización sindical Latinoamericana

La construcción de una gran central unitaria, independiente y autónoma de los centros de poder mundial, ha sido una larga aspiración del sindicalismo latinoamericano. Este propósito nacionalista-continental se ha visto obstaculizado por la existencia en el seno de las organizaciones sindicales de pugnas que son el reflejo de las contiendas políticas mundiales, expresiones de los intereses de bloques que pretenden ser hegemónicos. No obstante, siguen siendo válidos los esfuerzos que se hacen en esta dirección, más aún cuando América Latina vive agudos y complejos problemas, que se caracterizan por la acentuación de las formas represivas de dominio por parte de las fuerzas sostenedoras del statu quo.

Libros y autores

El movimiento obrero venezolano 1965-1980

EL MOVIMIENTO OBRERO VENEZOLANO 1965-1980/Tomo III Julio Godio. Editorial Ateneo de Caracas / ILDIS, 1983 / 189 páginas Con este tercer tomo concluye un largo ensayo de Julio Godio, que ha abarcado el estudio de la formación y organización de la clase obrera venezolana. El primer tomo abarca el período 1850-1944, que comprende los primeros intentos para reunir a artesanos e intelectuales en el siglo XIX, la formación de la clase obrera petrolera y sus luchas hasta la insurrección cívico-militar de 1945. El segundo tomo estudia el rol del movimiento sindical durante un período complejo de 1945 a 1965, donde la democracia política conquistada es suprimida durante diez años (1948-1958) para luego ser recuperada. En este tomo se estudia el enfrentamiento entre Acción Democrática y el Partido Comunista de Venezuela durante los años de la "lucha armada", las causas de la derrota insurreccional y la conquista de la hegemonía por AD en el movimiento sindical.

Política-Economía-Cultura

Bolivia: ¿Democracia para qué y para quién?

Hablar de democracia en la Bolivia de hoy, supone necesariamente remitirse a ese gran acontecimiento que marca su historia moderna: la insurrección del 9 de abril de 1952 que señala el arranque del proceso llamado de la Revolución Nacional. En efecto, un golpe cívico-militar se transformó en una verdadera insurrección de las masas populares, de las ciudades y de las minas. La agitación que dirigió el proletariado minero y fabril, comprendió a los sectores medios profesionales, a las capas populares urbanas y a un sector de la policía boliviana que coincidieron en objetivos que se expresaron en la lucha política.

De la concertación de los relojes atlánticos

Cumpliendo otro jalón de la aventura espiritual que fue el norte de su vida interrumpió su quehacer Angel Rama. Americanista lúcido, centró toda su obra en una clave: interrogar a su tiempo y "defender la autonomía intelectual del continente". De la concertación de los relojes atlánticos sería su ponencia en el Congreso de Escritores dedicado a la Generación Española del Veintisiete, en Bogotá. Este discurso póstumo refleja la riqueza de su cultura, la agilidad de su pensamiento, la reflexión crítica ajena a la improvisación y la superficialidad. Aquí se percibe una magnífica síntesis de su concepción cultural de América. Una concepción ajena al catálogo eruditesco, al encasillamiento, a las falsas fronteras. Una concepción dinámica, nutriente, integradora. Con lenguaje dúctil, donde la claridad de conceptos es atravesada por un ramalazo de vida y de humor, Angel Rama pone de relieve la fecundidad de su pensamiento de crítico e investigador. Su afirmación: "Los encuentros de la América Hispana y de la Madre Patria han sido siempre políticos" son el axioma del que se desprende tácitamente la adhesión a esa solidaridad de los intelectuales latinoamericanos con la España coronada "de llamas de la guerra civil". Su compromiso con los trasterrados. Su compromiso con la democracia. Angel Rama, trasterrado, deja un mensaje aleccionador: el concierto de los relojes de una y otra tierra es la fórmula para diluir la soledad petrificada. El concierto de corazones y voluntades de los habitantes de América y el mundo puede influir en dar la hora que anuncie el fin de los exilios y abra las compuertas a corrientes vivificadoras.

Las elecciones en Venezuela. Una interpretación inicial

Si bien la democracia representativa como régimen político estable en Venezuela data de 1958, cuando una amplia coalición de clases y fuerzas sociales derrocó la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez, tiene un antecedente importante en el "trienio". Se trata del tiempo que corre entre el 18 de octubre de 1945, fecha en que un grupo de jóvenes militares y líder del partido Acción Democrática (AD) tumba el segundo gobierno "de transición" después de la larga dictadura de Juan Vicente Gómez, el de Medina Angarita, y el 24 de noviembre de 1948, día en que los militares, antes conjurados con los políticos acción-democratistas, terminen un período democrático a través del re-establecimiento de un régimen autoritario.

Transformar el exilio en estrategia y arma de combate

Julio Cortázar es el mejor reflejo del más alto grado de conciencia de la intelectualidad latinoamericana. No sólo el recreador del idioma, el genial inventor de ficciones: narrador, poeta, crítico de arte, traductor de grandes maestros, representante permanente de América Latina en Europa. Cortázar es por sobre todo el artista con una sensibilidad vibrante ante todos los problemas continentales. Su patria se extendió desde la ribera sur del Río Grande a los confines antárticos. Su espíritu crítico lo convirtió en activista de la causa por los derechos humanos. Para Cortázar, la solidaridad no es compasión sino voluntad de galvanizar toda la lucidez del hombre y transmutarla en decisión de combate por la claridad, la razón y la dignidad. Con las palabras que reproducimos a continuación, Julio Cortázar inauguró la Conferencia Internacional sobre el Exilio Latinoamericano, celebrada en Caracas y Mérida, Venezuela, entre los días 21 y 29 de octubre de 1979.

Un nuevo ciclo político. El triunfo de Alfonsín

Argentina ingresó, con la elección del 30 de octubre de 1983, en el concierto de las naciones democráticas. A un pasado de desencuentros, horrores y pesadillas parece haberse dado fin. Se abre un nuevo comienzo y una nueva esperanza anida en el hombre común: la de comenzar a caminar un nuevo ciclo en el proceso histórico nacional. Raúl Alfonsín había triunfado con el 52% de los votos. Su más importante contendor - el peronismo - no pudo superar su nivel histórico y en sus tradicionales baluartes del cinturón industrial de Buenos Aires había sido derrotado, como sucedió en Avellaneda, San Martín o Morón, o se había impuesto con escaso margen en Lanas. Rosario, la otrora capital del peronismo, también asistió a la derrota de éste.

Tema central

Concertación social: Redistribución del poder

En la América Latina de hoy, comparada con la de comienzos de la década del 70, ocupan un lugar destacado los procesos de apertura política. Por variadas causas, en distintas formas y en diferentes grados, países como Brasil, Argentina, Perú, Uruguay y Ecuador transitan hacia regímenes políticos más abiertos. Aún en aquellos en los cuales el retorno a formas constitucionales de gobierno no se ha producido hasta el momento, se advierten indicios de liberalización y se abren posibilidades para una mayor participación. Muestra de ello son los comienzos de movilización social, la actividad en el seno de los partidos políticos, la reaparición en la escena pública de grupos sociales organizados, el surgimiento de debates sobre el ordenamiento social, en una palabra, el resurgimiento de la actividad política. Las profundas expectativas de cambios sociales y políticos que acompañan esta dinámica testimonian aspectos de la historia reciente, plena de convulsiones y de intentos de transformación. Sin esa historia serían incomprensibles modificaciones en la cultura política advertibles tanto en los movimientos populares como en expresiones más circunscriptas de grupos sociales u organizaciones políticas. Distintas estrategias revolucionarias que tuvieron cierta vigencia en el debate y la acción durante las décadas pasadas desaparecen como opciones de validez general. Las críticas generalizadas a soluciones autoritarias de cualquier signo constituyen un componente de esta modificada perspectiva, que comienza a incluir la preocupación por las potencialidades de la institucionalidad democrática, en sus diversas variantes.

El movimiento sindical en el estado autoritario. La experiencia chilena

El régimen militar que se instauró en 1973 en Chile canceló, como se sabe, las tendencias de desarrollo de la sociedad precedente. En lo económico, una nueva estrategia de desarrollo que condenaba el industrialismo protegido y privilegiaba aquellas actividades económicas en las que el país tenía ventajas comparativas para una concurrencia fácil al mercado mundial, ponía ante todo la exigencia de abaratar el costo del trabajo. En lo político, el quiebre de las formas democráticas que significó el golpe de Estado, no tenía como objetivo el cambio de gobierno, sino la gestación de un nuevo orden político que excluyera de los centros de decisión a los sectores cuya demanda estaba poniendo en peligro algunos parámetros de identidad de la sociedad. El autoritarismo político era necesario, a su vez, si se quería que fueran los trabajadores quienes soportaran los mayores costos de la nueva estrategia de acumulación.

El sindicalismo hoy: Retos e interrogantes. Opinan dirigentes sindicales

La historia del movimiento obrero latinoamericano señala que, desde los comienzos de este siglo, los trabajadores y sus organizaciones han sido los principales Impulsores de los procesos de cambio y democratización de las estructuras fundamentales de la sociedad. El ascenso de las luchas obreras fue determinante en el colapso definitivo de la sociedad aristocrática conformada en el siglo XIX. La dinámica desatada a raíz de la crisis mundial de los años 30 por el proletariado urbano y rural y la clase media radicalizada, transformó a estos sectores en protagonistas principales del quehacer político y social del continente. Progresivamente, en la mayoría de los países latinoamericanos, se van constituyendo grandes y poderosas centrales sindicales como consecuencia de los afanes unitarios y renovadores de la clase trabajadora. Sin embargo, el desarrollo de estas organizaciones se ha visto ensombrecido por las sucesivas irrupciones de regímenes autoritarios y tiránicos que han pretendido decapitar a los sindicatos persiguiendo a sus dirigentes y atentando contra la existencia misma de la organización. No obstante, no han podido vencer la resistencia sindical y no han podido impedir que los obreros y campesinos se reorganicen y se levanten en defensa de la libertad y la democracia... ...Para conversar sobre estas realidades y desafíos que hoy enfrenta el movimiento sindical latinoamericano, NUEVA SOCIEDAD, mediante un cuestionario común, invitó a varios dirigentes sindicales, representativos de organizaciones nacionales, en torno a una simbólica MESA REDONDA. En ella expresaron sus puntos de vista con honestidad y franqueza, siendo una constante en sus respuestas la irrenunciable vocación unitaria y la resuelta voluntad de lucha por preservar y profundizar los valores democráticos y libertarios.

La sindicalización del sector público: Avances y obstáculos

A nivel mundial, uno de los fenómenos más importantes del sindicalismo de las últimas décadas es el avance de las organizaciones de trabajadores al servicio del Estado. Siguiendo la metodología empleada internacionalmente \"utilizaremos la expresión \'sector público\' en su acepción más amplia, aplicándosele a todos los sectores del empleo asalariado en que el Estado sea el único o principal propietario o empleador\".

Los ocho retos del sindicalismo

En los últimos veinte años el sindicalismo latinoamericano ha avanzado en cuanto al número de sindicatos y efectivos sindicalizados. El empleo industrial y en servicios ha aumentado fundamentalmente por dos tipos de inversores: las empresas multinacionales y el sector público. Pero, la expansión del aparato productivo, tal tipo de inversiones no ha generado un crecimiento armónico de las economías nacionales; por el contrario, ha agudizado los desequilibrios intersectoriales. Por otro lado, se ha acentuado el éxodo rural. Como consecuencia de ello la expansión del mercado laboral ha ido a la zaga de la oferta de mano de obra y esto ha conducido al crecimiento del sector informal urbano.

Los sindicatos y el sector informal

Cuando en América Latina se piensa en el concepto de empleo, o en el proceso de conseguir un puesto de trabajo, lo usual es visualizar un trabajo como obrero o empleado en una gran industria moderna, en la construcción, o en el sector público. Sin embargo, no todos consiguen ese tipo de trabajo. En efecto, la realidad es bien distinta ya que al menos el 25 por ciento de los ocupados urbanos tienen que encontrar trabajo al margen de la demanda generada por el sector moderno, arquetipo de empleo en las ciudades.

OIT: Trinidad laboral

El objetivo del presente artículo es el de ofrecer a los lectores y más particularmente a dirigentes sindicales de América Latina que todavía no conozcan suficientemente a la OIT, un panorama de algunas de las actividades de la Organización en beneficio de la clase trabajadora mundial. Así como el papel de los trabajadores ha sido determinante para la creación de la OIT en 1919, la participación activa del movimiento obrero organizado en las actividades de la OIT es condición esencial para permitir a la Organización alcanzar sus objetivos de justicia social y mejoramiento de las condiciones de vida y de trabajo.

Pluralismo ideológico y cogestión obrera

La libertad política, la justicia social y la participación efectiva constituyen los elementos esenciales de la democracia moderna. Aun cuando estos principios no tuvieron un desarrollo paralelo a través del tiempo, pues el proceso histórico señala que primero hubo que conquistar la libertad, luego cierto grado de justicia social, para después llegar a nuevas y más modernas formas de participación, la verdad es que allí donde los tres elementos han hecho su aparición tienden a reforzarse mutuamente al extremo de que, tal como lo señalan experiencias recientes, la debilidad de alguno de ellos pone en peligro la naturaleza y hasta la existencia de los otros.

Sindicalismo libre: ¿De qué? El instituto americano para el desarrollo del sindicalismo libre

El movimiento sindical norteamericano siempre ha considerado a la América Latina y el Caribe como un campo de interés especial. Después de la revolución cubana y en medio de un antinorteamericanismo creciente a través del continente, la AFL­CIO creó en 1962 el Instituto Americano para el Desarrollo del Sindicalismo Libre (AIFLD) como su brazo político principal en América Latina. Desde entonces, este Instituto ha llevado adelante la política de la AFL-CIO de promover en los sindicatos orientaciones procapitalistas. Su énfasis en combatir a aquellos que no favorecen a las corporaciones ni las inversiones norteamericanas, lo ha llevado a apoyar a los regímenes militares de derecha, al margen de sus políticas hacia los sindicatos y la clase obrera. Esto se desprende de las acciones del Instituto en lugares tales como Argentina, Brasil, Chile o la República Dominicana. El Instituto realiza programas masivos de educación, así como también una serie de proyectos sociales. También es altamente sospechoso de a veces encubrir operaciones clandestinas. Ultimamente, el Instituto redujo sus actividades presionado por los movimientos sindicales nacionalistas. Actualmente parece concentrarse más en los alrededores de la Cuenca del Caribe y trabajar mayormente entre los campesinos y trabajadores agrícolas. Uno de sus principales programas lo realiza en El Salvador, donde ayuda a administrar la reforma agraria, prestando muy poca atención a los sindicatos. Esta y otras acciones han provocado crecientes protestas entre los sindicatos norteamericanos.