Entrevista

Lo mítico y lo real de la integración. Diálogo con Sebastián Alegrett, Secretario Permanente del SELA

El viejo sueño de la integración latinoamericana ha perdido mucho de su brillo y de su carácter esperanzador. Los múltiples esfuerzos realizados en este sentido no han dado hasta ahora los resultados esperados. Seguimos estando lejos de esa sentida aspiración. Desde los años 50, cuando nació la ALALC, la integración no ha podido demostrar que gracias a ella los países de la región saldrán de la dependencia y del subdesarrollo. Muchos esquemas integracionistas infundidos de grandes propósitos han devenido en fracaso o han tenido desenlaces modestos debido a la rigidez de sus estructuras y a la burocratización en su funcionamiento. El Sistema Económico Latinoamericano (SELA), fundado hace 10 años, constituyó en cierta manera un desafío y una crítica concreta a este desencuentro con la integración. El SELA aparece así más flexible en sus posibilidades integradoras, más ágil para enfrentar mediante esfuerzos comunes coyunturas difíciles y más audaz en su dimensión política, ya que es el primer esquema de cooperación y coordinación que ha integrado realmente a todo el continente, sin la tutela del gran vecino del Norte. El décimo aniversario del SELA, ha sido motivo para que NUEVA SOCIEDAD sostuviera una franca y esclarecedora entrevista con el embajador Sebastián Alegrett, Secretario Permanente del SELA, que permitió evaluar los avances y decepciones de este proyecto latinoamericano y tercermundista.

Lo mítico y lo real de la integración. Diálogo con Sebastián Alegrett, Secretario Permanente del SELA