Política-Economía-Cultura

Las dos caras de la censura

Existen dos formas de censura informativa: la autoritaria y la neoliberal. Sin minimizar el carácter brutal y alienante de la censura autocrática, hay que reconocer que ésta es más efímera y más fácil de neutralizar y erradicar. La censura neoliberal en cambio, estrangula el análisis y la reflexión de una manera más sofisticada, a través de una cultura de masas cuyo fin es provocar un estado emocional colectivo, el cual a su vez produce un impresionante poder de intimidación, efecto de la masificación y cosificación del receptor. Su discurso es plantear el dilema estatización o privatización, ignorando la real convivencia de las dos, olvidándose de la censura ideológica de los propios monopolios informativos, que la ejercen sin control público alguno. Qué retroalimentación y control puede existir entre los monopolios informativos y una supuesta opinión pública, cuando ésta no puede organizarse ante los medios y carece de vida propia y de capacidad autónoma para pronunciarse. La libertad de prensa, convertida en libertad de empresa, se ha apropiado privadamente de la información, que es un bien común de la humanidad. Los ataques contra cualquier intento de una legislación sobre la comunicación social, sólo sirven para evitar la participación y el acceso de todos los sectores sociales y la realización de su derecho originario a la comunicación social, es decir, a ser sujetos activos de la información.

Las dos caras de la censura