Análisis

La revolución terminó: ¡Ganamos!. Neoconservadurismo después de Reagan

En EE.UU. llega a su fin la administración Reagan, dejando tras de sí una imagen más bien melancólica, pero no hay que relacionar el destino del conservadurismo con el ocaso de su más conocido mentor. Aun suponiendo que el candidato demócrata ganara las elecciones en noviembre de 1988, lo cual es más que improbable, el neoconservantismo sobrevivirá al derrumbe político y mantendrá el dominio que tiene en la actualidad. La derechizacion de la política norteamericana, impulsada por los novedosos Comités de Acción Política, los tanques de cerebros neoconservadores, ideólogos universitarios y periodistas ideologizados, ha logrado introducir un nuevo consenso en el discurso de republicanos y demócratas, que proyectara su influjo por años, dentro y fuera de EE.UU.

La revolución terminó: ¡Ganamos!. Neoconservadurismo después de Reagan