Tema central

​La izquierda después de la Guerra Fría Eurasia, Europa y América Latina

¿Cómo se reconfiguraron las izquierdas democráticas tras el fin de la Guerra Fría? ¿Cómo las afectó el decretado «fin de la historia»? A diferencia de lo ocurrido con la transición democrática en América Latina, la socialdemocracia estuvo casi ausente en las transiciones de las ex-repúblicas soviéticas que, tras la caída del comunismo, iniciaron su camino a la independencia. Mientras tanto, en Europa, cuna del socialismo democrático, la socialdemocracia brega contra la crisis de identidad, y América Latina ensayó su propio giro a la izquierda, con luces y sombras. Una mirada a estas tres zonas del mundo puede servir para pensar la posibilidad de un «renacimiento del socialismo» en las condiciones del mundo actual.

​La izquierda después de la Guerra Fría / Eurasia, Europa y América Latina

En marzo de 2010, se organizó en la ciudad de Ereván la conferencia «Perspectivas socialistas frente a los desafíos de Armenia». Era la segunda que organizaba la Federación Revolucionaria Armenia (fra-Tashnagtsutiún), un partido socialdemócrata y miembro pleno de la Internacional Socialista (is) desde 2003. La primera conferencia, «El compromiso socialista de la fra en Armenia», había tenido lugar en julio de 2002 como preludio de la participación del partido en las elecciones parlamentarias del año siguiente, con un programa de centroizquierda. La segunda conferencia, luego de ocho años de experiencia política en el Poder Legislativo –pero también en el Ejecutivo, como integrante de un gobierno de coalición (2003-2009)–, tuvo un aspecto ideológico mucho más nítido, con la participación de varios diputados socialdemócratas e intelectuales de Europa y América Latina1. Lo llamativo de la conferencia fue la ausencia de representantes de la ex-Unión Soviética, con la excepción del partido Rusia Justa, cercano a Vladímir Putin, que había empezado el proceso de afiliación a la is.

En ese mismo año, la revista francesa Philosophie publicó un número que estuvo presidido por la pregunta: «¿Puede renacer el socialismo?»2. Respecto al panorama general de la situación de distintos partidos socialistas europeos, desde el título mismo se habla de un «gran reflujo» electoral3. Pero, según la opinión que atraviesa los análisis de distintos intelectuales que escribieron en el número, los fracasos electorales son la cara visible de una crisis mucho más profunda de identidad ideológica, que resultó de haber abrazado políticas neoliberales.

La presencia e influencia de la socialdemocracia en América Latina, así como la activa participación de la is y de distintas fundaciones vinculadas a partidos socialdemócratas europeos en la transición democrática desde mediados de la década de 1970, está documentada y es ampliamente reconocida4. En cambio, la ausencia de la is en la transición democrática en Europa del Este y, en particular, en la ex-urss, es notable en términos de falta de participación y, sobre todo, de influencia: de diez ex-repúblicas soviéticas, solo una, Armenia, tiene un partido de centroizquierda con membresía plena de la is y diputados en el Parlamento (el fra).

¿Por qué la is ha estado prácticamente ausente en la transición política y económica en Eurasia? ¿Por qué la influencia de la socialdemocracia como alternativa de gobierno y proyecto de país y sociedad ha sido y es muy débil en un terreno que, teóricamente, podría ser tan fértil para su difusión como lo fue América Latina desde la fundación de la is en 1951? ¿Es por falta de interés o de capacidad de inversión en recursos humanos y materiales, o refleja una crisis más profunda, la crisis de la izquierda después de la Guerra Fría, que ha afectado también a la socialdemocracia europea?

A partir de la pregunta inicial acerca de la ausencia de la is en el proceso de transición de las ex-repúblicas soviéticas y enfocando la crisis de la socialdemocracia en Europa, este ensayo persigue dos objetivos. Primero, indagar sobre la evolución de la izquierda después de la Guerra Fría mediante un trabajo comparativo regional; y, segundo, reflexionar sobre la crisis de la socialdemocracia y la posible evolución de la izquierda.

Para el trabajo indagatorio, el criterio del esquema de análisis comparativo se basó en la presencia de partidos de izquierda en la política nacional en las dos décadas transcurridas entre 1991 y 2011, en los tres contextos regionales que abarca el estudio: Eurasia, Europa y América Latina. En el caso de Eurasia, se consideró la formación y performance electoral de partidos de centroizquierda y no su ascenso al poder, porque ningún partido de centroizquierda –con una sola excepción en el caso de las ex-repúblicas soviéticas– ha jugado rol alguno en el proceso de transición, y ninguno consiguió en estos 20 años ganar elecciones nacionales para formar un gobierno. En el caso de Eurasia, por lo tanto, se trata de considerar la formación o potencial formación de partidos de centroizquierda como criterio para evaluar la resurrección o potencial resurrección de la izquierda en este espacio regional. En el caso de Europa, el continente donde nació y se desarrolló la socialdemocracia, a la competencia por el poder en las elecciones se le debe agregar el rol de la izquierda en el proceso de construcción europea en la década de 1980 y, sobre todo, después de la Guerra Fría. En cuanto a América Latina, la tradición sobre lo que se considera «izquierda» es diferente de la europea y euroasiática. En este caso, consideramos la evolución de los partidos de izquierda, centroizquierda o nacional-populares desde el proceso de democratización, para luego ver su impacto en los años 90 y el ascenso al poder desde fines de esa década, y más precisamente, el agotamiento del modelo del Consenso de Washington.

Este artículo intenta formular una mirada alternativa sobre la «crisis de la izquierda» vinculada a la caída del comunismo en Europa del Este y el fracaso de la experiencia histórica del llamado «socialismo real» con la disolución de la Unión Soviética, que se difundió como el Zeitgeist hegeliano del fin de la Guerra Fría con el artículo de Francis Fukuyama sobre el «fin de la Historia», texto que data de 1989, el año de la caída del Muro de Berlín5.

No se trata aquí de volver sobre el debate global que generó un ensayo esencialmente filosófico que, si bien supo ser el fiel reflejo de un momento histórico, no pretendía explicar empíricamente las causas y consecuencias del derrumbe del comunismo y el fin de la Guerra Fría; se debe recordar muy brevemente que la tesis de Francis Fukuyama declara el fin de las ideologías, con la consolidación de un modelo de desarrollo político y económico: la democracia liberal y la economía de mercado, como única posibilidad. El «pensamiento único» criticado desde las páginas de Le Monde diplomatique, y, junto con él, el advenimiento de la era posmoderna de la gerencia, la administración y el tecnicismo «aburrido».

  • 1.

    Las ponencias de la conferencia se publicaron en Socialisdagan modetsumner Haiasdani mardahravernerin. Global herangarner, deghagan iroghutiunner [Abordajes socialistas de los desafíos de Armenia. Perspectivas globales, problemas locales], Bavigh, Ereván, 2010.

  • 2.

    Philosophie No 36, 2/2010.

  • 3.

    Cédric Enjalbert: «Socialisme européen: Le grand reflux» en Philosophie No 36, 2/2010.

  • 4.

    Carlos Morales Abarzúa: La Internacional Socialista. América Latina y el Caribe, Michka, Buenos Aires, 1986; Fernando Pedrosa: La otra izquierda. La socialdemocracia en América Latina, Capital Intelectual, Buenos Aires, 2012.

  • 5.

    F. Fukuyama: El fin de la Historia y el último hombre, Planeta, Barcelona, 1994.