Política-Economía-Cultura

El legado del marxismo y las tareas del socialismo democrático en nuestro tiempo

En estos días son varias las oportunidades en que nos vemos obligados a reanalizar los hechos que se dieron en Alemania hace ya cincuenta años y ver cuáles han sido sus efectos. En medio de la miseria y la vileza, los socialdemócratas de Berlín invitaron a una ceremonia con motivo de los cincuenta años del fallecimiento de Carlos Marx, precisamente para la noche del 27 de febrero, sin poder anticipar que esa misma noche ardería el Congreso (Reichtag) ni lo que sucedería después. En el repleto Palacio de los Deportes tocaría a Friedrich Stampfer, redactor jefe del periódico \"Vorwaerts\", pronunciar el discurso inaugural. En sus memorias podemos leer: \"Comencé por explicar la diferencia que hay entre un marxista y un antimarxista. Para ser marxista es necesario saber muchísimo, para ser antimarxista no hace falta saber nada\". Y sigue Stampfer: \"La hilaridad que provocó este comentario fue interrumpida por la voz de mando del vigilante: - ¡Se disuelve la asamblea! -. Una explosión masiva de ira siguió a esta provocación. Con el personal auxiliar tengo que formar una cadena para proteger al funcionario. En el gran espacio cerrado sonaba como un coro la protesta: ¡Abajo Hitler! ¡Maten a golpes a ese perro. . . !\".

El legado del marxismo y las tareas del socialismo democrático en nuestro tiempo