Dossier

Contra el amor natural. Lo que no se tiene

No existe una amor natural ni hay una naturalidad en el amor. Las personas llamamos amor a la forma en que encauzamos y domesticamos nuestras pulsiones, a la manera en que ritualizamos ciertos intercambios personales. Nuestra «educación sentimental», que se lleva a cabo principalmente de manera no consciente, nos hace introyectar esquemas de percepción y de regulación de las pasiones: normas, prohibiciones y tabúes. Por eso los sentimientos y las acciones amorosas tienen que ver en gran medida con imperativos culturales.

Contra el amor natural. Lo que no se tiene