El nuevo capitalismo, con sus desbordes reaccionarios y sus figuras disruptivas, parece difícil o imposible de «domesticar». Aun así, las sociedades muestran un profundo inconformismo que, ante la debilidad de las propuestas progresistas, es muchas veces canalizado por las nuevas derechas. Con esto a la vista, destinamos el Tema Central de este número de Nueva Sociedad a discutir si el capitalismo se ha vuelto ingobernable y si el socialismo democrático tiene aún algo para decir.