La dinámica geopolítica de Estados Unidos no constituye un mero reacomodamiento, sino un paradigma que tiene a la «guerra cinegética» en el centro. En ella, no se enfrenta al enemigo como a un ejército, se lo persigue como a una presa. En pos de ese objetivo, se usan drones, inteligencia artificial, armas sofisticadas, fuerzas especiales y golpes quirúrgicos.