Dossier
NUSO Nº 109 / Septiembre - Octubre 1990

Contra el amor natural. Lo que no se tiene

No existe una amor natural ni hay una naturalidad en el amor. Las personas llamamos amor a la forma en que encauzamos y domesticamos nuestras pulsiones, a la manera en que ritualizamos ciertos intercambios personales. Nuestra «educación sentimental», que se lleva a cabo principalmente de manera no consciente, nos hace introyectar esquemas de percepción y de regulación de las pasiones: normas, prohibiciones y tabúes. Por eso los sentimientos y las acciones amorosas tienen que ver en gran medida con imperativos culturales.

Contra el amor natural. Lo que no se tiene
Este artículo es copia fiel del publicado en la revista Nueva Sociedad 109, Septiembre - Octubre 1990, ISSN: 0251-3552


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