Análisis

Bujarin vuelve de la tumba

Al rehabilitar póstumamente a viejos dirigentes bolcheviques hechos fusilar por Stalin en los años 30, el actual líder soviético Mijail Gorbachov no sólo intenta corregir monstruosas perversiones judiciales e históricas, sino que también - aunque no lo diga - rescatar la vigencia de ciertos postulados políticos de los ejecutados. El caso más notable es el de Nicolás Bujarin. Sus advertencias sobre el Super-Estado que verá levantarse en la URSS, que aplastaría toda iniciativa en la base social, sus estudios sobre el mercado en el socialismo, su concepción de la alianza político-social, reaparecen en documentos actuales del PCUS. La recuperación de la figura de Bujarin, y de otros prominentes ajusticiados, sin embargo, ha servido más que nada para que la sociedad soviética inicie un autoexamen a fondo sobre los horrores vividos - y tanto tiempo silenciados - bajo eso que se continúa llamando aún \"dictadura del proletariado\". Este artículo analiza ambos aspectos de la reivindicación de Bujarin, mencionado alguna vez como posible sucesor de Lenin.

El concepto del despojo en tres novelas andinas

A través de tres novelas andinas, Huasipungo (1934), Yawar fiesta (1940) y Dos muertes en una vida (1971), el autor analiza el despojo a que han sido sometidos los indígenas de las altiplanicies de Ecuador, Perú y Bolivia. Despojo que comenzó por la tierra, y que culminará, hasta nuestros días, con el arrebato de bienes culturales, costumbres y tradiciones. Sin entrar en un análisis a fondo de esta \"modernización\" el articulista registra descripciones reveladoras sobre la vida de las etnias andinas, contrastándola con las posiciones de hacendados e intermediarios mestizos, que usufructúan de su posición. Rescata así tanto los valores de una imagen literaria consagrada, como los contrastes de una realidad que se prolonga ya hace casi cinco siglos.

La informalidad: comedia de equivocaciones

A partir de un enfoque inicialmente metodológico, el autor lanza un ataque en profundidad contra el concepto de \"sector informal\" actualmente en boga, mediante el cual se exalta el desafío al Estado burocrático que la informalidad supondría, dado su carácter extralegal. Pero allí se está confundiendo - sostiene - un indicador con un concepto teórico, alterando la percepción del fenómeno mismo, tanto entre neoliberales como entre neomarxistas. Propone luego un arranque diferente para abordar el problema, desde el ángulo de la crisis económica de las economías capitalistas, para las cuales, la informalización de partes importantes de la producción es una estrategia deliberada para mejor adaptarse a las fluctuaciones de la demanda y minimizar costos y riesgos. Una estrategia que consiste en dividir el proceso productivo, desconcentrando espacialmente la actividad productiva, pero manteniendo centralizada la información y la dirección del proceso global. La informalidad aparece así sorprendentemente útil y funcional al sector formal.

Oro en economía, hierro en política. Corea más allá de las Olimpíadas

Entre la guerra de los años 50 y las Olimpíadas del 88, Corea del Sur no ha dejado de estar en el centro de la atención mundial. Su pujante proceso de industrialización y sus exportaciones, que ya les permiten asegurar a sus líderes \"seremos para Japón, lo que Japón fue para EEUU\", no dejan dudas de su protagonismo continuo en la escena contemporánea, donde otra institución - también originaria de Grecia, como los Juegos Olímpicos - la democracia, con sus tribulaciones allí, también ha hecho volver los ojos hacia esa lejana península asiática. Mientras los estudiantes radicalizados acosan al sistema político coreano con sus violentas manifestaciones, la recién llegada clase media también quiere cambios de fondo, sobre el marco de una riqueza nacional en expansión, cuyo crecimiento no es acompañado por un proceso similar en lo político. Por todo ello, Corea - más allá del atletismo - es un punto de comparaciones y reflexión para el resto del Tercer Mundo.

Trato social con minorías. Tres experiencias nicaragüenses

El cultivo explícito de un nuevo trato social con las minorías reviste una importancia cardinal para los países de América Latina, en la perspectiva de fomentar los derechos humanos; tanto más en la Nicaragua de hoy, donde se intenta reconstruir globalmente una sociedad, democráticamente legitimada y que represente los intereses de las mayorías, dentro de un marco de condiciones sumamente difícil y lleno de contradicciones, provocado por la misma orientación del FSLN, el subdesarrollo dependiente y la intervención armada desde el exterior. Investigaciones de campo, realizadas en 1984 y 1986, permiten al autor enfocar este tema, a través de tres situaciones ejemplares: a) los niños de la calle; b) los \"niños torturadores\", rémora siniestra del régimen somocista; y c) las prostitutas en su autogestión integrativa.

Coyuntura

Costa Rica: La pauta de un desarrollo ambiguo

Hasta el momento, Costa Rica no logra superar la crisis que detuvo su desarrollo a principios de esta década. La antigua \"Suiza centroamericana\" no ha mostrado en esto mas habilidad que otras sociedades que se hundieron en experimentos autoritarios teniendo semejantes pasados democráticos, como Uruguay y Chile. Tampoco han servido las lecciones de estos países lo suficiente como para que las élites costarricenses rectifiquen su trayectoria. Si bien es cierto que en comparación con el año 1982 se ha avanzado mucho en materia de estabilidad de los indicadores económicos de tipo monetario, financiero y cambiario y se ha sostenido la paz interior, los dilemas fundamentales del desarrollo nacional siguen planteados en medio de un prolongado estancamiento con visos de involución política. Muchos temen incluso una eventual \"uruguayización\" si no se corrigen los rumbos prontamente.

Panamá: primero, soberanía

Panamá se encuentra en una etapa en que requiere definiciones cruciales. Por un lado, la capacidad de resistencia del general Noriega y del gobierno de Solís Palma superó las expectativas. Por el otro, luego de un año de intensa crisis, la abierta intervención extranjera no permite esclarecer su futuro inmediato. La posibilidad de una salida democrática y popular, sin embargo, dependerá del grado de convergencia de las organizaciones populares y partidos nacionalistas en la conducción del poder estatal. Si bien es cierto que en Panamá es manifiesta una intensa lucha por la democratización política y social, no podemos afirmar que la crisis panameña sea asimilable a la usual historia de mediatizados movimientos opositores que intentan derrocar a dictadores corruptos y sangrientos, como se dio en Filipinas y Haití, por ejemplo. Esta ha sido la imagen presentada por los medios de comunicación internacionales afiliados a los intereses de Washington, quienes han coincidido en exaltar los movimientos sociales de protesta, que efectivamente se acentuaron a partir de junio de 1987.

Paraguay: Operación maquillaje

La nueva cúpula oficialista paraguaya, conformada por hombres estrictamente leales al general Alfredo Stroessner, está realizando un esfuerzo imponderable para aparentar una reforma política, en el afán de constituirse en alternativa válida frente a la inquietud generalizada sobre el futuro del país. Los \"militantes\", como se autodenominan los políticos fieles al general Stroessner, reformaron radicalmente su discurso político, a partir del \"triunfo\" en las \"elecciones generales\" de febrero de 1988. Las viciadas votaciones aseguraron al decano de los dictadores del occidente, otros cinco años de mando, para completar un período ininterrumpido de 39 años.

Perú: Difícil sendero electoral

Sobre el territorio peruano se superponen cuatro países: el país oficial, el insurgente, el militar y el que corresponde al narcotráfico, que se relacionan entre sí en términos de fricción o colisión, pero también con inesperados contactos de cooperación. El país oficial es civil y democrático, con una autoridad, la del partido socialdemócrata APRA, en crisis interna, y cuya administración está afectada por grave debacle económica y financiera.

Libros

Olof Palme, Suecia y América Latina (Antología de documentos políticos)

José Goñi, compilador Punto Sur-LAIS, Buenos Aires, 1987, 268 pp. Jean Daniel, director de Le Nouvel Observateur despedía la presencia física de Olof Palme con un artículo que tituló "La muerte de un justo". Decía: "...la muerte de Olof Palme nos deja estupefactos, y no solamente por la necesidad de rechazar el absurdo...". El absurdo se impuso cuando hubo que integrar la noticia del asesinato a la cotidianidad. ¿A qué se debía el historial político que había llevado a este sueco socialista y demócrata a una suerte de cima de popularidad contradictoria? Consciente de la necesidad de plantearse neutral frente a los soviéticos, se había ganado el respeto de los norteamericanos; no había enemistad con Israel, pese a ser considerado amigo de los palestinos; los argelinos no hubieran podido rechazar la mediación de Palme en el conflicto del Sahara, con saharauíes y marroquíes de por medio, o porque el rey de Marruecos pensara en él como árbitro del conflicto; el compromiso sólido de Palme con el Tercer Mundo no le impedía aconsejar a las grandes finanzas... América Latina, como parte integrante de ese mundo tercero, tenía un espacio de privilegio en el quehacer de futuro de Palme.

Posiciones

Lograr la paz, asegurar la democracia

El Consejo de la Internacional Socialista, reunido en Madrid el 11 y 12 de mayo de 1988, presidido por su titular, Willy Brandt, reiteró su posición en favor del diálogo y la negociación para resolver la crisis centroamericana. Al respecto, expresó su pleno apoyo al proceso de Esquipulas II, que "representa un camino abierto para lograr la paz y asegurar la democracia". Entre las resoluciones adoptadas, destacó la referente al Oriente Medio, en que la IS apoya la celebración de una conferencia de paz bajo los auspicios de las Naciones Unidas, en la que estarían presentes todas las partes implicadas. Otra resolución insta a la URSS y a EEUU a concluir un primer acuerdo para disminuir en un 50 por ciento las fuerzas nucleares estratégicas. Asimismo, la IS reiteró su condena "incondicional a la política de apartheid impuesta por el régimen sudafricano" y exigió la libertad inmediata del líder negro Nelson Mandela. Distintas resoluciones se refirieron a Latinoamérica.

Tema central

1.000.000.000.000. Sigue creciendo el gasto militar mundial

El gasto militar mundial es estimado en unos 970 mil millones de dólares anuales. Dicha cifra, calculada en 1987, se hace aún más ominosa, al comprobar que - lejos de disminuir - ha venido aumentando en los últimos años, a un ritmo de 2 a 3 por ciento anual. Los países industrializados del Oeste y del Este son responsables del 80 por ciento de ese despilfarro, pero la cuota correspondiente al Tercer Mundo se incrementa con mayor rapidez. Sólo la movilización de la opinión pública internacional puede lograr detener esta utilización de recursos que tiene totalmente deformada a la economía mundial, en medio de una carrera desenfrenada, donde la inmensa mayoría de los países no cumple los compromisos contraídos y aceptados en relación al desarme. Este artículo da cuenta - en detalle - de los gastos bélicos de las dos superpotencias, de los de la OTAN y del Pacto de Varsovia, los del mundo desarrollado y los del mundo en desarrollo, con un análisis de los factores que han influido en la configuración de las respectivas expensas.

Cuando negocios no son negocios. Los aviones de guerra del Brasil

El caso de la industria aeronáutica brasileña sirve al autor para extrapolar las conclusiones de su estudio a toda la producción bélica brasileña, que - concluye - no es un buen negocio para el país, pese a las cifras de exportaciones. Tampoco los avances en la industria de armamentos han aumentado la eficiencia de la industria nacional en general. La legitimación de las actividades del sector sólo deben buscarse en imperativos de naturaleza militar, pero ellos no existen, afirma. Las implicancias económicas y sociales del desarrollo de la manufactura de armamentos son, pues, totalmente distintas - para el autor - a lo que pretende hacer creer la explicación oficialmente aceptada.

La industria militar argentina

No sólo de la producción de armamentos se preocuparon los militares argentinos, en fecha tan temprana como 1927, sino también de la de \"materiales críticos\": acero y petróleo. La Dirección General de Fabricaciones Militares (DGFM), primero, y luego la Secretaría de Producción para la Defensa, orientaron la formación del complejo militar industrial argentino, extendiendo luego sus operaciones hacia la petroquímica y otras manufacturas más sofisticadas. Diversas formas de empresa llevaron adelante la producción de material bélico, destacando por su rendimiento las sociedades mixtas y las sociedades anónimas con baja participación del Estado. Los estudios sobre el tema, en todo caso, están recién en sus inicios.

Militares y armas en América Latina

La militarización va en aumento en América Latina. El personal militar ha ido creciendo sostenidamente en toda la región, a partir de 1980, presionando hacia arriba en los gastos de defensa, primero por el mayor número de sueldos, y luego a través de las compras de armamento. La presencia militar junto a los distintos gobiernos, elegidos democráticamente o no, es cada vez más perceptible. Y el gasto militar depende básicamente - sostiene el autor - de la posición que tengan las fuerzas armadas en los respectivos Estados. En toda América Latina, la importación de armamentos sigue creciendo sostenidamente, mientras el gasto social interno, que tiene requerimientos gigantescos, se ve restringido. El desarrollo reciente de una industria militar local en varios países de la región, finalmente, ayuda a ocultar los desequilibrios sociales y la desigualdad en la asignación de recursos, favorable a los objetivos castrenses.

Militarismo centroamericano: Un mosaico de México a Panamá

El interesado en los problemas militares encontrará una variedad excepcional de modelos y comportamientos entre México, Centroamérica y Panamá; desde Costa Rica, la única nación del hemisferio que ha podido prescindir de fuerzas armadas regulares, a Guatemala, en que los uniformados controlan en términos efectivos el conjunto del Estado. México muestra la relación más armónica entre civiles y uniformados, en tanto que El Salvador es escenario de una fricción permanente entre ambos sectores. En Nicaragua el ejército tiende a confundirse con la conducción política del gobierno. Panamá enseña una sorprendente evolución de resistencia castrense a Estados Unidos. Honduras, en cambio, tiende a confirmar el arquetipo de fuerzas armadas digitadas desde el exterior. ¿Qué lleva a los militares a comportamientos tan distintos? En una región en que los vasos comunicantes son los más fuertes del hemisferio, en que la interdependencia histórica, cultural y política es una constante.

Producción de armamentos. ¿Una vía hacia el desarrollo?

En los últimos años, el número de países productores y exportadores de armamento viene creciendo en forma significativa. Países en desarrollo, del Tercer Mundo, periféricos, que no pueden ser considerados como integrantes del mundo industrializado, se han ido incorporando como vendedores - especialmente a partir de 1980 al mercado internacional de las armas. El autor examina en este artículo, con el auxilio de distintas teorías económicas, las variantes de la producción de material bélico en estos países. ¿Tiene aquélla, en efecto, un influjo industrializante, de motor, en el conjunto de las nuevas economías exportadoras? ¿Genera un número sustancial de nuevos puestos de trabajo? ¿Estimula nuevas inversiones? ¿Mejora el grado de integración de las distintas ramas productivas? ¿Soluciona problemas de divisas? El asunto queda abierto a numerosas otras interrogantes, que sólo estudios específicos sobre cada caso podrán responder, sostiene el autor, después de proporcionar el marco teórico correspondiente.