Sudeste asiático / ¿Modelos en crisis? (155 / Mayo - Junio 1998)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 155 Mayo - Junio 1998

Sudeste asiático ¿Modelos en crisis?

El llamado milagro asiático, que denota el crecimiento económico permanente, de estabilidad y libertad (lógicamente más económica que política) que ha tenido Asia, representa el supuesto triunfo de las doctrinas del FMI y el Banco Mundial: la trinidad liberalización, privatización y desregulación. El éxito macroeconómico y también en términos de un mejor bienestar para la población, pareciera ser la receta modelo para poner en orden las economías del resto del mundo. Pero todas estas estrategias de crecimiento globalizadas y Estados privatizados, funcionan en detrimento del Estado de bienestar social.

Aportes

Diversidad cultural y cosmopolitismo

El debate sobre la diversidad cultural tiene implicaciones políticas. Si queremos escapar a la retórica del discurso ingenuo, que se conforma con afirmar la existencia de las diferencias olvidando que se articulan según diversos intereses, hay que exigir que se les den los medios efectivos para que se expresen y se realicen como tal. Es un ideal político que no puede evidentemente circunscribirse al horizonte de tal o cual país, de tal o cual movimiento étnico, de tal o cual «diferencia». Incluye una sociedad civil que va más allá del círculo del Estado-nación, y que tiene el mundo como escenario para su desarrollo.

El debate sobre la seguridad social en América Latina y la posición del sindicalismo

El presente trabajo pretende entregar algunos elementos centrales de la seguridad social en el contexto latinoamericano por un lado, y por otro, describir de manera somera lo relacionado a las diferentes respuestas, reacciones y proposiciones que la sociedad civil y, en particular, el sindicalismo de la región, han generado frente a las transformaciones y reformas que se están produciendo en los sistemas de seguridad social y más específicamente en lo relacionado a las modificaciones del sistema de pensiones.

La Ciudad de las Damas. Teorías y prácticas feministas

En este trabajo se reseña la constitución relativamente reciente de los estudios feministas. Asimismo, las relaciones entre las teorías y las prácticas políticas del movimiento, etapas, debates y desplazamientos en la construcción de categorías. Finalmente se comentan algunos de los rasgos que conlleva una inscripción institucional paradójica como la del feminismo académico y las respuestas de varias autoras.

Coyuntura

Nicaragua. Revolución, restauración y futuro

En mayo de 1998 se realiza el Tercer Congreso del Frente Sandinista de Liberación Nacional para elegir una nueva dirección, hecho que marca el acontecer político del país. También, en julio se llevará a cabo un cónclave del Partido Liberal Constitucionalista, en el gobierno, que tratará de consagrar la tendencia del presidente Arnoldo Alemán como hegemónica. Ambas reuniones influirán en el devenir de la política nicaragüense durante los próximos años.

Uruguay fin de siglo: tiempos de coalición

Luego de una década democrática, la elección de 1994 presentó un conjunto de novedades que configuraron un esquema complejo y se convirtieron en un fuerte desafío para la clase política. El presidente y el partido de gobierno en minoría parlamentaria y las dificultades para formar bloques mayoritarios pusieron en tela de juicio la fluidez del proceso de gobierno. Para alcanzar la mayoría de dos tercios -necesaria para gran cantidad de decisiones- el Partido Colorado ha tenido que contar en primer lugar con la disciplina absoluta dentro de sus filas -relativamente fácil de lograr; en segundo lugar con el apoyo del Partido Nacional y también con su disciplina total -algo no tan sencillo-; y, en tercer término, con los votos de un pequeño partido de centroizquierda, el Nuevo Espacio. El Partido Colorado y el Partido Nacional han constituido expresamente una coalición de gobierno que impulsó un conjunto de leyes y de medidas con un impacto considerable en la sociedad uruguaya. Entre los partidos tradicionales existe una extensa historia de colaboración interpartidaria, pero los acuerdos nunca hasta ahora habían adquirido la forma ni la denominación de coalición gobernante, por lo menos con los niveles de disciplina y estabilidad que hoy se observan.

Tema central

Alternativas al Estado desarrollista. Lecciones de la crisis de Asia oriental

La actual crisis de los «Estados desarrollistas» de Asia oriental revela las dificultades que implica mantener el tipo de relaciones Estado-sociedad que los tigres asiáticos tuvieron con tanto éxito durante una generación, para producir, no simplemente crecimiento económico, sino aumentos sin precedentes en el nivel de vida de sus ciudadanos. Los Estados desarrollistas de Asia oriental se caracterizaban por tener burocracias coherentes, competentes y prestigiosas, que propiciaron vínculos muy estrechos con las elites industriales; debido en parte a la debilidad del capital privado en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, el Estado logró mantener su autonomía frente a tales grupos pese a sus cercanas conexiones. A esta combinación única de autonomía y asociación la denomino «autonomía insertada».

Cooperación regional en la Cuenca del Pacífico. Escenarios en la crisis asiática

Las economías que integran el APEC tienen el difícil desafío de cumplir su programa de liberalización económica en los tiempos establecidos e impulsar los vínculos de cooperación y promoción de inversiones para reparar los daños económicos, políticos y sociales de la actual crisis. La recuperación de Japón y de los países del Sudeste asiático es una premisa indispensable por sus directas re- percusiones en la economía mundial, y también para eliminar cualquier duda acerca de la emergencia de una nueva fase dentro del patrón de desarrollo. No cabe esperar más milagros sino vislumbrar las estructuras económicas que reflejen la realidad política y social, las necesidades y carencias de los países de la región.

La crisis asiática y los cambios globales

La crisis del Sudeste asiático deriva de la presión de capitales en busca de nuevas áreas rentables en el mapa de la periferia financiera global. La crisis fue alimentada en lo interno por la sobrecapacidad industrial y la sobreinversión, que se traducirían en deudas impagables. Fue así en los casos de países atrasados como Tailandia, Malasia e Indonesia. En el de Japón, la crisis es el resultado del cuello de botella representado por la riqueza financiera y la ausencia de una correspondiente hegemonía a nivel mundial. Sin una salida internacional de reciclamiento, la economía japonesa seguirá sufriendo del virus financiero indigesto. Para Corea del Sur la crisis se deriva de la enorme presión a la que han estado sometidos sus conglomerados industriales en los mercados mundiales. En estos dos últimos casos, y en general en toda Asía, podemos decir que la crisis actual es también una crisis que pondrá en tensión el modelo de capitalismo basado en la dirección estatal, con políticas industriales y proteccionismo estratégico.

La dimensión económica del nacionalismo malayo

Cuando el movimiento nacionalista malayo estableció su agenda política y económica hace siete décadas, corrían los tiempos de la gran depresión y la era colonial. La prioridad entonces era clara: primero la política, después la economía. Los nacionalistas se esforzaron en un primer momento por crear una «nación malaya» y sólo en segundo lugar por crear una economía donde los malayos tuvieran un rol activo junto con otros grupos étnicos, particularmente los chinos. La agenda política se convirtió en realidad cuando Malasia se independizó en 1957, pero la agenda económica se llevó a la práctica 35 años después, con la conclusión de la Nueva Política

Notas sobre la coyuntura económica mundial

A pesar de la crisis asiática, el gobierno norteamericano, y los organismos financieros internacionales siguen haciendo una evaluación positiva de la coyuntura económica mundial. Esto confirma una tendencia verificada en casi todos los estudios recientes de la economía internacional: al parecer hemos ingresado a un periodo de crecimiento relativamente sostenido de la economía mundial. En este contexto, será necesario pensar en grandes procesos macro- históricos para estar a la altura del actual momento histórico. Todo lo que sea pequeño, sectario y reaccionario, será desintegrado por el fuego de las nuevas dimensiones colosales de la reestructuración de la economía mundial. Y la política internacional no escapará a ello

Pangloss o el mejor de los mundos posibles. Causas y consecuencias de la crisis asiática

Desde mediados de 1997 Asia dejó de proveer al mundo anuncios de éxitos para ofrecer noticias de horror. Devaluaciones, caídas bruscas de las cotizaciones, despidos masivos y quiebras de empresas definen el cuadro. Las economías de Asia oriental, hasta hace pocos años ensalzadas como economías de alto rendimiento cayeron en una vorágine de crisis que amenaza la coyuntura mundial. ¿Por qué los «niños modelo» de la economía mundial se transformaron tan rápidamente en casos de saneamiento? ¿Qué repercusiones de esta crisis debemos esperar en la economía y la política mundiales?

¿Qué tan diferentes son las civilizaciones? Una perspectiva asiática

La insistencia en los valores diferentes de Asia es problemática. Resguardar celosamente la soberanía nacional manteniendo los asuntos de derechos humanos fuera del terreno internacional no es realista. Los derechos humanos y la democracia no son valores particularmente occidentales. Las ONGs asiáticas, que vinculan esos valores con sus tradiciones religiosas y otras tradiciones autóctonas, sugieren ser universales. El elevado crecimiento económico, presunto fruto de virtudes típicamente asiáticas, tuvo lugar en contextos culturales diferentes. Además, esos «valores asiáticos» no explican la gran variación en el desempeño económico de sociedades que comparten el mismo sistema de valores, como tampoco el éxito en un periodo histórico y el fracaso en otro. El debate sobre los valores difundido por algunas elites políticas asiáticas podría llegar a perturbar las relaciones entre los países asiáticos y los occidentales, minando así su eficacia colectiva para el aseguramiento de la paz y la promoción de la prosperidad global. Pero Occidente también debería reconocer que ignorar las sensibilidades de las elites asiáticas puede ser extremadamente

¿Valores asiáticos como ideal de civilización?

En esencia, los «valores asiáticos» se instrumentalizan políticamente tanto en Asia oriental como en Occidente. El exagerado énfasis de políticos autoritario-conservadores de Asia oriental no es más que un intento de obstruir el proceso de emancipación en curso en sus sociedades. Es así como las nuevas fuerzas democráticas en la región ven el discurso actual sobre el confucianismo; y lo rechazan, porque los proclamados valores no reflejan ni la herencia cultural, ni las más recientes evoluciones sociales. En Occidente, quienes basan sus argumentos en los «valores asiáticos» son los detractores del Estado benefactor. A pesar de esa doble instrumentalizacion, las enseñanzas del confucianismo ciertamente podrían ser provechosas para el mayor desarrollo de la civilización occidental. Eso requeriría que se pusiera de relieve su carácter genuinamente humanista, un aspecto frecuentemente suprimido por los protagonistas del discurso confuciano, pero con frecuencia también ignorado por los estudiosos