¿Qué significa lo popular? (149 / Mayo - Junio 1997)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 149 Mayo - Junio 1997

¿Qué significa lo popular?

¿Qué quiere decirse cuando hoy se invoca lo «popular»? Esta categoría, que hasta hace unos años era un núcleo sólido de certezas políticas y culturales, alrededor del cual se constituyeron identidades ideológicas y nacionales, como también proyectos políticos y estéticos, se encuentra hoy en proceso de reconstitución. NUEVA SOCIEDAD creyó conveniente dedicar un Tema Central al asunto, ofreciendo distintas problemáticas donde las preguntas sobre lo «popular» se entrecruzan y necesitan respuestas más o menos rápidas.

Aportes

Colombia. Panorama y paradojas de sus conflictos

En Colombia, desde hace décadas prima la carencia de mecanismos sociales y legales de tramitación y concertación de contradicciones y pugnacidades que permitan la resolución de conflictos, y que los contendores puedan convertirse en competidores. La ausencia de estas mediaciones es una de las claves que nos permite comprender por qué en este país se presenta tal cúmulo de dificultades de tramitación de conflictos y por qué a la vez éstos tienden a rebasar sus ámbitos específicos y a expresarse de maneras cruentas y fuera de control.

La Cumbre de Santa Cruz: un paso hacia el desarrollo sostenible

Por iniciativa del gobierno de Bolivia, en diciembre de 1996 se llevó a cabo la Cumbre de las Américas sobre Desarrollo Sostenible (CADS) en Santa Cruz de la Sierra. La preparación del evento y la negociación de los compromisos e iniciativas asumidos por los 34 Estados participantes contienen algunas innovaciones, que merecen examinarse con algún detenimiento puesto que ponen de manifiesto ciertas lecciones y enseñanzas que no han sido discutidas todavía en todos sus alcances.

Tendencias globales y sociedad civil internacional. ¿Una ongización de la política mundial?

Las ONGs deben considerarse como un actor entre muchos, junto con los partidos, sindicatos, las iniciativas ciudadanas, comunas, iglesias, etc.; a veces también sumados a este o aquel gobierno. Sería apresurado hablar por lo tanto de una ongización de la política mundial. Por el contrario: las ONGs sólo pueden escapar al destino de ser un fenómeno de moda si desarrollan una mirada realista sobre su significado y alcance limitados y aceptan ponerse en el lugar adecuado a un contexto estratégico más amplio.

Coyuntura

Bolivia frente a un nuevo Estado

Las elecciones de junio de 1997 tienen una caracterización diferente. El debate que había tenido sentido en 1989 y 1993 ha dejado de ser crucial. Finalmente, se ha llegado al termino de una etapa, los desafíos de 1985 se han resuelto, las grandes transformaciones ya han sido realizadas, las propuestas de los candidatos y los partidos tienen que ser necesariamente distintas. Esta elección encuentra a seis fuerzas consolidadas como las verdaderamente significativas. A pesar del desgaste de los partidos, Bolivia no ha sufrido una erosión de su sistema político equivalente al caso dramático de Perú. Los partidos siguen siendo interlocutores válidos ante el ciudadano. Como casi todos están entrampados en su inevitable alineamiento al modelo en vigencia, sus diferencias son en consecuencia de matiz y no de fondo.

Brasil. Adiós al neoliberalismo, bienvenida la globalización

Nada de tiempos difíciles para Brasil. Con un 10% anual en 1996, la inflación alcanzó su nivel más bajo de las últimas tres décadas y media, la economía creció, las inversiones directas fluyen, hasta los pobres y los paupérrimos se volvieron más ricos: si eso no es un próspero emerging market... Por añadidura, parece como si la continuidad de la actual política estuviera garantizada hasta el próximo siglo desde que el presidente Fernando Henrique Cardoso, siguiendo el ejemplo de otros colegas de la región, conquistó su derecho a la reelección. Sin embargo, desde el tequilazo, la caída de la moneda mexicana a principios de 1995, muchos se han vuelto más cautelosos a la hora de vitorear los promisorios datos económicos en América Latina: y todos los que conocen Brasil saben que, como dicen, o buraco é mais em baixo. Los problemas están más abajo.

Costa Rica. Fuegos electorales y estancamiento económico

Unos meses antes de iniciarse la campaña electoral, que se prolongará hasta el primer domingo de febrero de 1998, fecha en la que se elegirá un nuevo presidente de la República, la situación de Costa Rica provoca algunas interrogantes, tanto desde el punto de vista económico como político. En el plano económico, la situación es de virtual estancamiento. Las estimaciones para 1996 señalan prácticamente cero crecimiento: 0,5% con respecto al año anterior, que también había sido insuficiente. Mientras tanto, el déficit fiscal consolidado creció de nuevo, para situarse en alrededor del 4% del PIB, sobre el telón de fondo de una elevada deuda interna estimada en el 23% del PIB.

Tema Central

Culturas indígenas y populares en tiempos de globalización

Basado en investigación documental y de campo se analiza aquí cómo las así llamadas «culturas indígenas» y «culturas populares» contemporáneas se constituyen en el marco de conflictos, intercambios y articulaciones que cada vez más involucran las prácticas de organizaciones e individuos -en particular «actores globales»- asentados en otras sociedades del globo. El examen de estos fenómenos trasnacionales brinda elementos para apreciar -sea con intereses sociop-olíticos o estéticos- los modos de percepción y representación de las «culturas» en cuestión, así como para comprender más a cabalidad estos tiempos de globalización y las actuales dinámicas sociopolíticas.

El liberalismo político y la cultura política popular

Cuando después de los años 70, los sindicatos, organizaciones de base y el movimiento social dejan de ser ámbitos de socialización de los sectores populares, colaboran en forma decisiva a la sutura del abismo que hasta entonces separara las representaciones imaginarias de los sectores populares del mundo cultural del resto de la sociedad, en especial de la elite. Este abismo correspondía al antagonismo populista. Es precisamente por la clausura de ese abismo que el peronismo vio como se deterioraba su capacidad «impermeabilizante» del mundo popular. A partir de entonces la cultura política popular sufrió un fuerte impacto producto tanto de los cambios en la economía, el Estado y la sociedad, como de las corrientes hegemónicas de la opinión pública, difundidas y amplificadas por los medios. La pregunta es cuáles serían, en estas condiciones y en el futuro, las potencialidades políticas de las nuevas pautas culturales adoptadas por los sectores populares.

Gestión urbana y participación popular ¿Utopía o reingeniería política?

Recientemente, diversos países han experimentado nuevas formas de gestión pública, fórmulas alternativas al modelo tradicional de representación política, que se constituyen en importantes instrumentos de legitimación política y reorientación de las políticas de gestión del territorio. En efecto, se abandonan los discursos «voluntaristas» y la pretensión de control racional de los procesos históricos. Nuevos actores sociales entran en la escena de los procesos de decisión.

La globalización y la crisis de lo popular

La «hibridez» de una cultura popular que se desarrolla por desplazamiento, yuxtaposición o la mera velocidad de su transmisión ha producido un nuevo conjunto de problemas para el analista, así como nuevas configuraciones culturales. En este artículo voy a discutir dos de esas configuraciones: el resurgimiento de «lo popular como nostalgia» en las nuevas representaciones de la latinidad, y la aparición de lo híbrido y lo subalterno como reemplazos de lo popular en, entre otros asuntos, las discusiones sobre la representación. Quizá podamos captar mejor el potencial perturbador que a veces se le atribuye a lo popular en momentos cuando, en los márgenes y en la periferia mundial, el discurso de la Ilustración pierde su vigor explicativo.

La pobreza y las nuevas condiciones de desigualdad social

La pregunta que recorre el presente artículo es ¿cómo pensar la pobreza desde la sociedad y desde las relaciones sociales? Frente a una visión que trata el tema de la pobreza desde una perspectiva economicista, asistencialista o, en todo caso, desligada de los complejos procesos de transformación social que afectan nuestras sociedades, se intentará presentar aquí una serie de líneas e interrogantes que contrapongan a esta visión otra pensada desde la relación entre pobreza y exclusión social, desigualdad y ciudadanía.

Los movimientos sociales y el medio ambiente urbano

El desafío ecológico de las ciudades se decidirá en el futuro a nivel local, entre los habitantes. Conceptos como autoayuda y participación resultan claves para un desarrollo urbano sustentable «desde abajo». Sin embargo, tales conceptos no son unívocos, por cuanto la autoayuda puede llevar también a la explotación y la participación a la determinación externa. Los actores principales del desarrollo barrial desde abajo y compatible con el medio ambiente son los movimientos populares urbanos de los barrios pobres, cuyos habitantes resultan los más afectados por la destrucción ambiental.

Notas sobre la mundialización y la cuestión nacional

Hoy la noción de Estado-nación ha perdido su capacidad de definición del sentido de la vida social: por un lado, el proceso de globalización «libera» las identidades locales del peso de la cultura nacional (por ejemplo, las culturas populares que nunca fueron plenamente integradas a la formación nacional poseen ahora un espacio nuevo, aunque conflictivo, para manifestarse); por otro lado, surge en el horizonte cultural mundializado la posibilidad de estructurar identidades trasnacionales: es el caso del consumo. ¿Cuál es el destino del Estado-nación en el mundo globalizado? Difícilmente se puede escapar a la pregunta. Pero la respuesta no es sencilla. Quizá una forma de abordarla sería cambiar su formulación: ¿cuáles son los límites del proceso de globalización?

Organización comunitaria y práctica política. Las ocupaciones de tierras en el conurbano de Buenos Aires

A comienzos de la década de los 80, surge en la Argentina una nueva modalidad de ocupación urbana de tierras: los asentamientos. En este artículo intentaremos analizar las formas de organización comunitaria que se gestaron en estos barrios. En sus más de quince años de vida, se observa un cambio importante en el modo de organización, en la forma de participación política y en el tipo de vínculo que establecieron con el Estado. A primera vista, el conflicto desatado con la toma de tierras parece variar entre los polos opuestos del «movimiento social» y el «clientelismo». Sin embargo, analizaremos las prácticas políticas de las organizaciones para mostrar que ninguno de los dos conceptos bastan para comprender el fenómeno.

Religión y cultura popular en la ambigua modernidad latinoamericana

A través del pentecostalismo, una parte de los grupos populares en América Latina encuentra una forma de reelaborar su religiosidad, establecer una alternativa cultural y articular una forma de politización que, en términos históricos relativamente rápidos, se muestra capaz de desplazar y erosionar algunos lazos políticos tradicionales. En este movimiento que tiende a confesionalizar la política, que agrega la voluntad de Dios y lo bíblicamente correcto como parte del juego de la constitución de las identidades políticas, se muestra no sólo la diversidad de matrices culturales populares, sino también un indicio de sus tendencias en recomposición.