Cultura Política y Gobierno en los 90 (134 / Noviembre - Diciembre 1994)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 134 Noviembre - Diciembre 1994

Cultura Política y Gobierno en los 90

El movimiento por la democracia con pluralismo ideológico, religioso y justicia social cada vez se extiende más en el Tercer Mundo. Tiene posibilidades de vincularse a un nuevo internacionalismo de partidos, trabajadores y pueblos. A fin de que esa accións sea universal habrá que dar la bienvenida a los movimientos nacionalitas, étnicos y tribales que luchan en su interior contra la mafias dominates y por el derecho de los pueblos.

Aportes

Ecología política. Expertocracia y autolimitación

El problema que se le plantea a la ecología política es el de los modos prácticos que permitan al juicio personal de los individuos autónomos, persiguiendo sus propios fines en el seno de su mundo vital, tomar en cuenta las exigencias del ecosistema. Es el problema de la conjunción entre necesidad y normatividad o, si se prefiere, de la traducción de necesidades objetivas en conductas normativas correspondientes a las exigencias vitales, a la luz de las cuales las necesidades objetivas son a su turno formalizadas. No hay aquí otra cosa que el problema de la democracia.

La política exterior rusa. Entre la cooperación global y el rol de gendarme regional

En los dos últimos años la enorme tarea de transformación económica hacia una economía de mercado y las crisis internas causadas por estos cambios han desplazado el difícil proceso, tan doloroso para el establishment político del país, de determinar las metas e intereses de la política exterior rusa después de la caída del imperio soviético y elaborar una doctrina militar y de seguridad actualizada. Con la disolución del Pacto de Varsovia, el retiro de las tropas soviéticas occidentales de Alemania y la creación de Estados soberanos vecinos, la Federación Rusa se encontró inmersa en un contexto político completamente diferente, ahora estructurado heterogéneamente y que además ha sido y sigue siendo inestable por la cantidad de conflictos inter y extra estatales que suscita.

Coyuntura

Bolivia. La democracia se profundiza

Bolivia se ha convertido en un país aburrido para los periodistas. Los cambios en el Palacio de Gobierno transcurren con abrazos y al son de bandas de música. Las marchas sindicales no terminan con muertos en las calles. No hay guerrillas ni paramilitares. Ni siquiera el tráfico de drogas provoca enfrentamientos sangrientos, interesantes, y no aparecen cárteles en Cochabamba o en Santa Cruz. Las grandes transformaciones se realizan mediante leyes y previas consultas multisectoriales. Los días pasan sin muchas sorpresas y por tanto el mundo noticioso no mira más hacia este país; el antiguo hijo pródigo de la región ahora se porta bien.

República Dominicana, El fin de los caudillos

Las elecciones del pasado mayo marcan el comienzo del fin de todo un ciclo político en República Dominicana, iniciado tras la muerte del dictador Trujillo en 1961 con el surgimiento de los grandes partidos de masas. Desde esa fecha la política del país ha estado dominada por la presencia de dos grandes caudillos: Joaquín Balaguer y Juan Bosch. En este período Balaguer ha controlado el poder por 21 años (1966-78 y 1986-1994...). Hay elementos para sostener que asistimos al fin del poder de estos caudillos en el país: en medio de la crisis política desatada tras el proceso electoral con la evidencia del fraude, Juan Bosch anunció su retiro de la política partidaria y Balaguer ya no puede volver a postularse en 1996, tras el final de su mandato de dos años, resultado del acuerdo político que como solución a la crisis firmaron los principales partidos.

Libros

Las tribus rebeldes y los modernos

Nelly Richard Editorial Cuarto Propio, Santiago de Chile, 1994. Invitado a comentar este libro de Nelly Richard, me resulta casi imposible sustraerme a la última sección, que reproduce una fascinante conversación entre la autora y Adriana Valdés, Martín Hopenhayn y Germán Bravo, cuya ausencia nos acongoja a todos sus amigos. Es cierto que partir por ahí podría resultar injusto, pues parece distraernos del cuerpo principal de la lectura. No ocurre así, sin embargo. En verdad, todo el libro es como una conversación enhebrada por la autora: con sus anteriores escritos; con el pasado reciente de Chile, su memoria y discontinuidades; con una parte de nuestras ciencias sociales; con diversos analistas de la cultura en el norte y sur de América. No hay razón, por lo tanto, para sentirse incómodos. Más bien, entiendo el libro como una instigación a hacerse parte de esa conversación de múltiples voces, donde están presentes, según dice por ahí el texto, diversos autores que aparentan ser parte de una misma tribu. Me interesa sobremanera esa imagen de una o más tribus que concurren al diálogo reflexivo que nuestra cultura conduce sobre sí misma. En la conversación ya nombrada, uno de los participantes sugiere, a propósito de las citas que hace Nelly a lo largo del libro, que a través de ellas «pareciera que el texto genera un movimiento colectivo (...) Prevalece entonces la sensación de que los autores citados y el texto pertenecen a una misma tribu». La propia autora concurre a esta opinión. Señala que «las citas obedecen (...) al deseo de realizar un gesto casi exactamente inverso al gesto de compartimentación y desvinculación que aisló nuestras prácticas durante muchos años, y crear (así) zonas de intersecciones disciplinarias - entre el arte o la literatura y las ciencias sociales, por ejemplo -, que pongan en relación materiales que antes no habían tenido mucha oportunidad de intercambiar sus señas» (p. 101).

Tema central

El individuo libertario

Para reinventarse, la Izquierda debe decidirse por el individuo en tanto principio fundamental. Las Ideologías de la diferencia anulan la diferencia. El multiculturalismo es una pura ilusión. A tales ideologismos se contrapone la revolución liberal permanente. La izquierda está en crisis en todo el mundo. Por suerte, el término «crisis» es ambivalente, tanto en medicina como en la China. Clínicamente, significa el punto culminante que puede provocar el empeoramiento definitivo pero también la recuperación hacia la curación. En la escritura del imperio celeste, el término crisis comprende dos ideogramas que corresponden a «oportunidad» y «peligro», respectivamente. Por desgracia, hoy día es obvio el sentido en que debe interpretarse esta palabra cuando se habla de la izquierda. Sin embargo este sentido no es definitivo, siempre y cuando se escoja la vía difícil del análisis y no la engañosamente cómoda de la conjura.

La construcción social de la política. Notas sobre la crisis del sistema de partidos en el Ecuador

En la aproximación que sigue se sostiene que las dificultades de gobernabilidad que se presentan como crisis institucionales, con matices diferenciados en distintos contextos sociohistóricos, obedecen a una disfuncionalidad de este campo respecto de transformaciones que están aconteciendo en el ámbito de la sociedad y de la economía. La posibilidad de revertir la crisis institucional no radica, por lo tanto, exclusivamente, en la reforma institucional, si bien ésta es ineludible y necesaria, sino que depende en gran medida de otro tipo de procesos vinculados a la reconversión productiva, a la reactivación de la economía, y a la generación de nuevas bases sociales para la construcción de la política. En el caso ecuatoriano se asiste por más de una década a la progresiva complejización de la crisis Institucional, así como a la agudización de procesos de desintegración o desarticulación del tejido social.

La crisis del sistema político venezolano

Los cambios de la última década en el sistema político venezolano y las manifestaciones de crisis de los años recientes cobijan tendencias contradictorias. En la crítica al modelo vigente desde 1958 hay indicios de maduración democrática en la ciudadanía y ciertas organizaciones - nuevas y viejas - que apuntan a la búsqueda de un orden justo y pluralista. Diversos intentos de reforma socioeconómica e institucional apuntan en ese sentido, junto con la aparición de nuevas organizaciones societales. No obstante la critica a las reglas comportamientos y estructuras que sirvieron de soporte al llamado sistema populista de conciliación de élites ha llevado al cuestionamiento de la democracia per se y a la búsqueda, de manera más o menos abierta, de opciones no democráticas. Los intentos golpistas y las expresiones de simpatía que recibieron forman parte de esta tendencia, aunque aún en tales casos el discurso predominante reconoce la democracia como el régimen político más valioso y deseable.

La reformulación de lo político

El período que marca el fin de la bipolaridad, clausurado por las revoluciones democráticas del Este europeo, obliga a modificar los términos con los que era conjugado «lo político». Esto implica revalorar los proyectos sociales que erosionaron los pilares sobre los cuales se sustentaba dicha polaridad. Apartado el tema de la construcción de la democracia de condicionantes geopolíticos, utópicos o metahistóricos, la reformulación de lo político incide necesariamente en la reconsideración del más antiguo problema de la política: el contrato social. Empero, como una relación contractual no puede separarse de una sustentabilidad social, en base al caso del comunitarismo norteamericano puede analizarse la posibilidad de que la política se vea realizada mucho más allá de sus simples niveles jurídicos o normativos. Para los países latinoamericanos la discusión acerca de la construcción de la democracia no puede separarse, en ningún caso, de la reformulación de lo político.

La sociedad civil frente a la crisis de la política. Control y desentimiento

La respuesta de la sociedad civil ante la crisis de la política parece caracterizarse por un afán de control que, no obstante, redunda en una delegación completa de la toma de decisiones. El recurso al independiente como nuevo representante y el financiamiento privado de los partidos, expresan ese desentendimiento, pues alejan aún más la política de la gente común. Lo positivo de esta conducta de la sociedad ante la crisis no debe buscarse en su contenido, sino más bien en el hecho de que es capaz de sacar a la luz la crisis de las formas políticas actualmente existentes.

Lo particular y lo universal a fines del siglo XX

El movimiento por la democracia con pluralismo ideológico, religioso y Justicia social, por Incipiente que sea, cada vez se extiende más en distintos países del Tercer Mundo. Como movimiento universal tiene posibilidades de vincularse a un nuevo Internacionalismo de partidos, trabajadores y pueblos. En esa vinculación es difícil que no se concrete una unión entre asalariados de dentro y fuera de los nichos del capitalismo global. Con muchas fuerzas políticas más, unos y otros se verán obligados a actuar ante las catástrofes y tumultos que objetivamente se preparan para los próximos años. A fin de que esa acción sea universal habrá que dar la bienvenida a los movimientos nacionalistas, étnicos y tribales que luchan en su interior contra las mafias que los dominan y también por el derecho de los pueblos, un valor universal tan importante como el derecho de los individuos y el de los trabajadores.

Mujeres y Democracia. En busca de una identidad en el sistema político

Afrontar el sistema político-institucional en términos similares a los actores sociales nacionales ha sido un problema histórico de las mujeres. A su vez, la Institucionalidad del conflicto político tiene dificultades para acogerlas en su seno, de manera diferenciada, Justa y equitativa. Esta tensión entre Inclusión exclusión femenina es uno de los retos actuales de la democracia latinoamericana, que debe procesarse - de manera conjunta - entre las mujeres, la sociedad y el Estado.

Partidos y gobernabilidad en Brasil. Obstáculos institucionales

Históricamente, la práctica intervencionista del Estado en el sistema partidario brasileño y una legislación contraria a su consolidación, han contribuido al actual subdesarrollo del sistema político, y también ha afectado las condiciones de gobernabilidad al impedir la institucionalización de una mediación política fundamental. Correlativamente, el sistema de representación es deficiente, derivando en el desencanto ciudadano respecto de las Instituciones democráticas. La legislación debe modificarse para permitir agrupaciones más homogéneas, con mayor identidad política y coherencia ideológica. Tales cambios dependerán de la voluntad política de la nueva mayoría que se integre a partir del resultado de las elecciones de 1994.

Perú. Democracia empírica y valores autoritarios

En estas líneas intentaremos aproximarnos a cierta particularidad del proceso democrático peruano, analizada desde la opción o recepción de valores culturales que inciden en la percepción del funcionamiento de las instituciones y que pueden aparecer como terreno propicio para sembrar gruesas expectativas hacia un proyecto autoritario, que rescata y refuerza la indudable carga religiosa que trasunta el liderazgo político en América Latina.