Coyuntura

Bolivia. La democracia se profundiza

Bolivia se ha convertido en un país aburrido para los periodistas. Los cambios en el Palacio de Gobierno transcurren con abrazos y al son de bandas de música. Las marchas sindicales no terminan con muertos en las calles. No hay guerrillas ni paramilitares. Ni siquiera el tráfico de drogas provoca enfrentamientos sangrientos, interesantes, y no aparecen cárteles en Cochabamba o en Santa Cruz. Las grandes transformaciones se realizan mediante leyes y previas consultas multisectoriales. Los días pasan sin muchas sorpresas y por tanto el mundo noticioso no mira más hacia este país; el antiguo hijo pródigo de la región ahora se porta bien.

Bolivia. La democracia se profundiza