Derechos humanos / La lucha por la vida digna (123 / Enero - Febrero 1993)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 123 Enero - Febrero 1993

Derechos humanos La lucha por la vida digna

Los derechos humanos que en su momento fueron planteados como la «ética de la democracia» adquirieron en los últimos años una dimensión y una actualidad dramática para convertirse en un grave problema moral y político al interior de las sociedades del mundo entero y especialmente latinoamericanas

Aportes

América Latina al margen del sistema mundial. Historia y presente

El continente americano estuvo fuera del sistema mundial afroeurásico hasta su inclusión en 1492. Luego, como parte de un alza en las expansiones cíclicas de ese sistema, lo que daría en llamarse América Latina se incorporó al mismo en una condición subordinada y dependiente de la cual jamás ha salido. En verdad, en las anteriores y también durante las actuales crisis económicas cíclicas mundiales América Latina ha sido marginada todavía más dentro de su colocación dependiente en el borde del sistema mundial.

La política contra las drogas en Bolivia. Interdicción y guerra de baja intensidad

Bolivia es el segundo productor mundial de hoja de coca después de Perú, y ocupa un lugar también importante en la elaboración de sus derivados ilícitos. Por esta razón, en los últimos 15 años este tema ha impactado negativamente en su agenda política interna y externa. El fortalecimiento institucional de su joven democracia ha sido jaqueado constantemente por el fenómeno del tráfico ilegal de drogas. La sustracción a la autoridad del Estado de algunas zonas geográficas ligadas directamente a la producción de estupefacientes, su efecto corrosivo en instituciones públicas y privadas, el incremento en los niveles de conflictos y violencia social y, en especial, la ausencia de consensos sociales sólidos para enfrentar este problema, caracterizan la dinámica interna antinarcóticos de los últimos años.

Teoría y praxis de la revolución cubana. Apuntes críticos

La revolución cubana se autodefinió como socialista de forma inconsulta y sin una previa formulación teórica adecuada para Cuba. Decretó ideológicamente lo que en la realidad no existía ni por asomo. El gobierno socialista que generó esta violentación, fue necesariamente autocrático y permitió sólo la «teoría oficial». En términos generales, el proceso revolucionario cubano, por su carácter anti-intelectual y dictatorial, ha truncado el desarrollo del pensamiento social más avanzado de hombres como José Martí, José de la Luz y Caballero, Enrique José Varona. La realidad cubana espera por una reinterpretación teórica con una real salida de aplicabilidad, siguiendo aquel lema leninista de que «no hay nada más práctico que una buena teoría». Una experiencia histórica debe ser extraída: la acefalea teórica y la represión política sólo son madres del «espontaneísmo» y del fracaso de la democracia y el bienestar social . Es hora de arremeter con «el arma de la crítica» para construir y crear.

Coyuntura

Contra el sectarismo

«Vilas es un ideólogo nacionalista en contra de la izquierda y un colaborador de las instituciones financieras occidentales en el terreno práctico» James Petras. A James Petras le fastidia mucho que le critiquen las cosas que escribe; me parece una muestra de inmadurez en un hombre grande, autor de buenos aportes al estudio de América Latina. Después de dos años y medio aparece con un brulote que sugiere sin embargo cierta desconexión con la realidad. Si ésta es su reacción ante una crítica seria a un texto de pocas páginas, no quiero pensar qué habría pasado si le hubiera criticado un libro...

Ecuador en el engranaje neoliberal

Se dice del Ecuador que a este país todo nos llega tarde, mal y aprisa: así ocurrió con el ferrocarril, la T.V, la industrialización y el petróleo; y ahora con el narcotráfico y la ola neoliberal. Estos retrasos de la historia también han permitido al Ecuador conjurar ciertos vértigos de catástrofe y procesos extremistas. Aquí las dictaduras fueron blandas, los conatos guerrilleros efímeros, no se han dado las condiciones para un posible «caracazo» o «senderización» de la sociedad, y si los gobiernos se tambalean, y se llega a secuestrar a un presidente de la República (en 1986), todo termina en negociaciones palaciegas, callejeras o de cuartel.

Guatemala. Transición sin llegar a ninguna parte

La administración del presidente Jorge Serrano Elías ha cumplido ya dos años de un período de cinco, existen por ello elementos para hacer un balance intermedio sobre el segundo gobierno de la transición a la democracia iniciada a partir de 1986, proceso que sin embargo aún no se ha consolidado. Se estima improbable que una transición pueda concluir con la instauración de un orden plenamente democrático en una situación de guerra interna como la de Guatemala. Tomando ello en cuenta, Jorge Serrano, hombre de negocios, hábil político de nueva derecha, cristiano fundamentalista, se había fijado como uno de sus objetivos centrales concluir el conflicto bélico por medio de negociaciones políticas. Aparte de ello incluyó en su agenda la estabilización de la economía, la ampliación de los espacios internacionales del país, incrementar el control civil sobre el aparato militar, mejorar la situación de los derechos humanos.

Nicaragua en busca de un nuevo rumbo

A raíz del maremoto ocurrido en Nicaragua hace pocos meses, una gran cantidad de artículos y ensayos de distintos signos políticos coincidieron en señalar el destino trágico de este pobre país. Castigado y/o elegido, como un nuevo pueblo bíblico una moderna polis griega, se procedía en tales trabajos a enumerar los grandes hitos sociales (invasiones, guerras, dictaduras, revoluciones, contrarrevoluciones, elecciones increíbles, democracia) y naturales (terremotos, huracanes, erupciones, diluvios, sequías y maremotos) que ha debido sufrir toda una generación de nicaragüenses. Ya al ciudadano medio de este país, se puede asegurar, no le impresiona nada; se agotó su capacidad de sorpresa. Y aunque todavía no se haya arrancado los ojos, como Edipo, por lo menos ya no tiene cejas con qué demostrar su asombro. Acaso por ello tome hoy como cotidianidad la apasionante lucha política que libran en su nombre quienes aún aseguran representarlo.

Una pequeña parte de la lucha

La extensa defensa que hace Carlos Vilas de las instituciones financieras extranjeras y de sus beneficiarios latinoamericanos, como también sus argumentos críticos sobre los intelectuales revolucionarios de las décadas del 60 y 70 forma parte de una vasta polémica que incluye un débilmente velado ataque personal contra izquierdistas no latinoamericanos que escriben (y trabajan) en América Latina. Los «intelectuales de protocolo» es una categoría amorfa que, aparentemente para Vilas, incluye a los intelectuales pro-soviéticos, a los invitados extranjeros a las sociedades revolucionarias y a comentaristas acríticos de las sociedades revolucionarias, ninguno de los cuales es relevante en mi ensayo.

Posiciones

Cuando la injusticia toca a nuestra puerta

Este ensayo pretende recoger la experiencia de la Red de Apoyo por la Justicia y la Paz, en materia de promoción de los Derechos Humanos. Los familiares venezolanos de víctimas por abusos policiales o militares han hecho esfuerzos por integrarse al trabajo de Derechos Humanos, sin embargo se enfrentan con dificultades de tipo económico, social, político, psicológico, jurídico y cultural que impiden este proceso. Los familiares sienten una pena de muerte aplicada a gotas y en el momento en que sufren la pérdida de un pariente cercano son capaces de gritar por los 500 años de represión, hasta que se dan cuenta de los mecanismos de impunidad que obstaculizan el logro de objetivos relacionados con la justicia. Aunado a esta dificultad, la historia democrática de Venezuela ha dejado huellas de pobreza crítica, paternalismo y una cultura del silencio que minimiza las actividades de defensa y promoción de los Derechos Humanos. El proceso de educación que comienza en el momento de la denuncia, debe estar orientado en función de sus intereses y estrechamente relacionado con lo que es importante para sus vidas.

Declaración del comité político

El Comité Político de la Comisión Sudamericana de Paz, reunido en sesión especial en Buenos Aires, Argentina, en el mes de junio de 1992, declara: 1. Hace cinco años, al constituir aquí en Buenos Aires la Comisión Sudamericana de Paz dijimos que «la democracia es el fundamento de la paz». Hoy lo reiteramos con especial energía ante el rebrote de situaciones peligrosas y atentatorias a las decisiones de la voluntad popular. La democracia no se mejora limitándola o destruyéndola, sino perfeccionándola. Los pueblos no aumentan sus condiciones de vida bajo los autoritarismos, sino mediante una real participación en las decisiones de sus gobiernos. 2. La mayoría de la gente de América del Sur sigue viviendo problemas críticos de seguridad y subsistencia. A pesar de algunos avances producidos por la reactivación económica, se incrementa en la región la marginalidad, la depresión social y la pobreza crítica para vastos sectores de la población. En esa contradicción se juega la vigencia de nuestras democracias...

La resistencia indígena 500 años después

Probablemente sólo los líderes espirituales sabían que aquél sería un día diferente para la aldea, y eso se comprobó cuando algunos guerreros se dieron cuenta de que algo nuevo y diferente estaba surgiendo en el horizonte del mar. Poco a poco fueron apareciendo banderas, grandes canoas, personas extrañas con costumbres también extrañas. Creímos así que el litoral y el continente indígena estaban siendo visitados, según nosotros, y «conquistados» para los que llegaban allí por primera vez. Quizás Cristóbal Colón y su gente hayan sentido una vanidad personal, un orgullo incomparable frente a su gobierno y a otros conquistadores, porque ellos eran los primeros en pisar tierra indígena; pero jamás pudieron, sin embargo, vivir lo suficiente para descubrir que todo aquello sería apenas el comienzo de una gran masacre social, cultural y espiritual de la historia. Un genocidio casi total en contra de pueblos que solamente vivían diferente, una forma de vida en donde había un sentimiento de vivir bien, respeto mutuo, equilibrio de relación entre viejos, adultos y niños, solidaridad y un gran amor por la madre tierra.

Tema central

Contra las apologías del «homicidio uniforme». La violencia policial en Argentina

Aunque reinstalada la democracia - y en cierta medida ya consolidada -, la violencia institucional sigue siendo un problema grave dentro de la sociedad argentina. Así podemos verificar hoy cómo la represión indiscriminada, el accionar ilegal de los cuerpos de seguridad y el abuso en la aplicación de la coacción por la fuerza de las distintas agencias legitimadas para hacerlo, recuperan antiguos bríos y costumbres ya archivadas que se habían instalado en la comunidad durante el último gobierno de facto. En este contexto, buscar explicaciones coyunturales que justifiquen la presencia de este tipo de prácticas en un pasado autoritario o en el accionar específico de alguna institución en particular, parece ser, a la vez, una ingenuidad y una forma de consolidar estos mecanismos de represión. Por el contrario, determinadas manifestaciones espontáneas que pueden recogerse en los más diversos ámbitos de la comunidad, vienen a confirmar que la violencia institucional es una práctica con un alto grado de consenso social y un elevado nivel de funcionalidad a un sistema de persecución penal que de otro modo no podría operar como hoy lo hace.

Disponibilidad, derecho y gestión del espacio vital

Los conceptos de \'disponibilidad\' y \'derecho\' a los recursos alimentarios u otros, representan valiosos instrumentos analíticos cuando se intenta reflexionar sobre la situación actual del Tercer Mundo y las profundas marcas de sus patrones de desarrollo, así como al plantearse la confrontación entre disponibilidades y derechos que impregna la discusión sobre las relaciones Norte/Sur y sobre el futuro del planeta en general.

El escenario como dictador. Configuración metropolitana y experiencia cotidiana

Tan central como tematizar los contenidos y sentidos que envuelve la preocupación por los derechos humanos, es atender la configuración de las construcciones culturales espaciales en donde los individuos y los grupos humanos residen. Esta aproximación recupera del olvido lo que los teóricos sólo mencionan como dato arqueológico del saber producido: el escenario. Nuestra intención es abordar ese marco que nos acota, la materialidad que nos orienta cotidianamente, que nos produce con tanta o mayor fuerza - lamentablemente casi siempre mayor - que nuestros deseos.

La suerte del caracol. Expatriados, expropiados, desterrados y desplazados en Colombia

Muchas manifestaciones violentas del proceso histórico colombiano han provocado desplazamientos de personas, a tal nivel que prácticamente convirtieron en itinerante a una gran porción de la población colombiana, desarrollando entre esas personas un espíritu «andariego», lo que ha influido mucho para que el problema del desplazamiento forzado sean todavía casi inadvertido, o por lo menos inaparente, mal explorado, sin documentación y «sin el tratamiento propio de un problema de derechos humanos».

Los derechos humanos como síntesis de la igualdad y la libertad

El concepto de derechos humanos ha sido, tradicionalmente, objeto de una discusión político-ideológica cuyo escenario es la querella entre liberalismo y socialismo: por un lado, los derechos civiles y políticos, donde se encarna el valor libertad; y por otro, los derechos socioeconómicos, donde se encarna el valor igualdad. En el mundo moderno esa oposición puede ser leída como una relación de complementariedad; en la modernidad, la libertad no se sostiene sin tener en cuenta las exigencias de un mínimo de igualdad.

Panamá. Desactivar la muerte

Dos poblados lejanos en el tiempo y en la geografía se unen en la tragedia, Guernica en España y el Chorrillo en Panamá. Ambos hablan de invasión, muerte de inocentes y de relaciones internacionales donde privan la arbitrariedad y la violencia. ¿Cómo desactivar la muerte? Es el desafío triple de Panamá: asumir su principal recurso, el canal. Desmantelar la presencia militar extranjera y convertirla en bienes de prosperidad. Asumir su propio protagonismo en un país necesitado de soberanía popular y de soberanía nacional. Los desafíos no son pocos ni fáciles, pero de las entrañas de un país desgarrado muchos panameños toman aliento y deciden apostar por su futuro, en ellos no está sólo en juego su futuro sino también parte del de todos.

Policías ¿Víctimas o victimarios?

El problema de la violación de los derechos humanos a través de los atropellos policiales, no puede ser visto como una fatalidad accidental producto de las desviaciones de conducta de quienes las ejecutan ni tampoco como producto de la casualidad. La razón pudiera estar en la misma estructura social, que crea y mantiene organizaciones armadas fundamentadas en el criterio de «Ley y Orden» mediante el adoctrinamiento de los individuos que ingresan a ellas, precisamente para reproducir ideológicamente las normas que se crean y son aplicadas sólo sobre las clases dominadas; este planteamiento representa el principio de la explicación de por qué los abusos de la policía nunca llegarán a ser controlados a través del castigo casuístico de quienes incurren en ellos.