Autor

Juan Villoro

Publicaciones

Publicaciones de Juan Villoro

Tema central
Nueva Sociedad NUSO 212 Noviembre - Diciembre 2007

Un itinerario urbano en México DF

Ciudad fragmentada, rota, discontinua, México df resulta ya imposible de representar por entero. Sin embargo, las síntesis caprichosas pueden transmitir algo de su esencia: las instalaciones involuntarias que ornamentan las calles, desde un par de zapatos colgados de un cable de luz hasta el tronco de un árbol tapizado de chicles, o los recuerdos fragmentados de una ciudad en permanente deconstrucción, en la que el pasado puede funcionar como un mapa tan bueno como cualquier otro.

Tema central
Nueva Sociedad NUSO 154 Marzo - Abril 1998

Los goles y el tiempo

Todo juego entraña una suspensión del flujo habitual de la vida; bajo los ardientes reflectores, las canchas obedecen a reglas y propósitos artificiales. En este caprichoso universo, el fútbol se distingue por un rasgo de inquietante naturalidad: no dispone de recursos para detener el tiempo. Relato que corre con la inclemente alevosía de la vida, el fútbol le debe mucho a la imaginación. En ningún otro territorio 90 minutos duran en forma tan inventiva; incluso las jugadas rápidas dependen del control del tiempo.

Crónicas sobre Chiapas
Nueva Sociedad NUSO 135 Enero - Febrero 1995

Los Convidados de Agosto

Me encanta la franqueza de un hombre enmascarado El Pingüino en Batman regresa La comezón de un líder El subcomandante Marcos repasaba su nariz con el pulgar. Era la única evidencia de que estaba en el podio consciente de la atracción magnética que ejercía en los 6.000 convencionistas. Su voz controlada expresaba dominio escénico; la mano era otra cosa. ¿Le picaba el pasamontañas de algodón, distinto a la prenda de invierno con que inició la revuelta, o se trataba de un involuntario signo de suficiencia?

Tema central
Nueva Sociedad NUSO 114 Julio - Agosto 1991

El mapa movedizo

Debo a dos coincidencias mi iniciación en el Número. La primera ocurrió en una calle junto al Templo Mayor. Me distraje viendo el trabajo rápido, casi frenético, de los obreros que abrían una zanja. Gruesas paletadas de tierra salían a la calle. Pensé que se trataba de una maniobra para inyectar cemento al subsuelo y compensar el hundimiento de la ciudad. Vi la excavación hasta que una paletada cubrió mis zapatos. Me quedé absorto: bajo el polvo había un resplandor iridescente. En efecto, una flecha de obsidiana.