Autor

Darcy Ribeiro

Publicaciones

Publicaciones de Darcy Ribeiro

Artículo
Nueva Sociedad NUSO 180-181 Julio - Octubre 2002

La nación latinoamericana

Desde el Descubrimiento, los habitantes autóctonos de América Latina se han visto sometidos a toda clase de vicisitudes que diezmaron su población. Microetnias y macroetnias indígenas, aisladas en el mar de los neoamericanos, sobreviven hoy en la región. Los neoamericanos, producto del mestizaje, componen la mayoría de sus habitantes. El resultado ha sido un pueblo mulato de negritud y mestizo de indianidad. Este trabajo sostiene que una característica de América Latina ha sido la de ser un conjunto de pueblos intencionalmente constituidos por actos y voluntades ajenos a ellos mismos.

Análisis
Nueva Sociedad NUSO 86 Noviembre - Diciembre 1986

Revolución en la educación. El sistema escolar brasileño

En este ensayo se denuncia el fracaso del sistema escolar brasileño y se propicia la creación de uno distinto que sea capaz de atraer a los niños a las escuelas para allí educarlos y alimentarlos, en lugar de conducirlos por caminos que obliguen a reprimirlos. El autor, como Vicegobernador de Río de Janeiro, está llevando a la práctica una verdadera revolución educacional, mediante un Programa Especial de Educación que ha asumido el compromiso de hacer de la educación popular su meta prioritaria, destacándose entre sus iniciativas el desarrollo de los Centros Integrados de Educación Pública (CIEPs). El Programa ha logrado la movilización de la conciencia nacional y la preparación de equipos capaces de llevar a la práctica las soluciones experimentalmente comprobadas para la creación de la escuela pública adaptada a las necesidades y condiciones del alumnado popular.

Tema central
Nueva Sociedad NUSO 73 Julio - Agosto 1984

La civilización emergente

El autor se dedicó durante muchos años tanto a investigaciones etnológicas entre indígenas, como a la acción práctica indigenista y publicó varias obras sobre esos temas. Después se dedicó al estudio de la antropología de la civilización, buscándole inteligibilidad al proceso de formación de los pueblos americanos y las causas de su desarrollo desigual. Sobre este tema, Nueva Sociedad ofrece ahora a sus lectores algunos significativos capítulos de un denso y elocuente ensayo de Ribeiro, escrito a pedido de la División de Filosofía de la UNESCO. Debido a inevitables razones de espacio, lamentamos no poder publicar íntegramente este trabajo.

Entrevista
Nueva Sociedad NUSO 67 Julio - Agosto 1983

Del trabalhismo histórico Brasileño al socialismo trabalhista "Moreno" Diálogo con el antropólogo Darcy Ribeiro

Con este sugestivo encabezamiento, el sociólogo y periodista argentino Gustavo Adolfo Druetta tituló una reciente entrevista que sostuvo con el antropólogo y político brasileño Darcy Ribeiro. Ribeiro ­ afirma Druetta ­ "ha sido un gran crítico del proceso civilizatorio genocida de las culturas aborígenes y marginador de las culturas negras, mestizas y mulatas". Actualmente es vicegobernador del Estado de Río de Janeiro lo que resulta "un auspicioso ejemplo de la participación de los intelectuales en la política". Como creador de la Universidad de Brasilia y luego ministro de Educación durante el gobierno de Goulart, impulsa proyectos educativos verdaderamente revolucionarios. Durante su exilio después del golpe militar de 1964, Ribeiro escribe sus obras más conocidas: "El proceso civilizatorio" y "Las Américas y la civilización". NUEVA SOCIEDAD se complace en publicar un extracto del interesante reportaje de Gustavo Adolfo Druetta, que viene a ser un complemento del artículo de Ribeiro "La Nación Latinoamericana", publicado en nuestro Nº 62, en el que el autor sostiene que "es tiempo ya de limpiar los ojos del mundo, para enseñarle a que nos vea tal como somos sin escondernos detrás de estereotipos".

Artículo
Nueva Sociedad NUSO 62 Septiembre - Octubre 1982

La nación latinoamericana

LA UTOPIA ESTABA AQUI América Latina existió desde siempre bajo el signo de la utopía. Estoy convencido igualmente, de que la utopía tiene un sitio y lugar. Está aquí. Tomás Moro escribió su propia utopía inaugural inspirado en las primeras noticias ciertas que llegaban a Europa sobre nuestros inocentes primitivos. Antes, todo europeo pensaba que sus antepasados eran unos patriarcas barbudos, envueltos en túnicas, malolientes, llorando tristes pecados. Fue la visión de nuestra indiada, lozana, vestida con la inocencia de su desnudez emplumada, danzando en un jardín tropical idílico lo que lavó sus ojos de esa visión judaica. Desde entonces se encendió el ardor utópico que florece en ondas sucesivas de fantasías generosas o perversas, repensando el mundo como proyecto. Inventando comunismos bonitos o feos, de buenos y malos salvajes, soñando con vidas posibles, más agradables de ser vividas. Antes de Tomás Moro, muchos hombres santos afirmaron, basándose en su sabiduría teológica o astrológica que las islas de Fidel con que se topó Colón, eran el Edén. Los propios navegantes, fundándose en su experiencia directa y visual dijeron lo mismo. Colón, visiblemente encantado con la belleza inocente de los indios desnudos, confesaba, sin ambages, en carta al Santo Padre, que lo que había encontrado era el paraíso perdido. Creía y creo, escribe él, como creerán y creen todos los sabios y santos teólogos, que en esta comarca mía es que se encuentra el Paraíso Perdido.

Artículo
Nueva Sociedad NUSO 33 Noviembre - Diciembre 1977

Los protagonistas del drama indígena

Antiguamente el indio nos comía. Ahora, somos nosotros los que estamos comiendo al indio. Orlando Villas Boas. En el examen del problema indígena es necesario reconocer claramente las diferencias que separan las situaciones de los pequeños grupos tribales que se encuentran aislados en medio de la población nacional, de la situación de los grandes contingentes indígenas que se configuran como indigenatos . Estos últimos, originarios de altas civilizaciones precolombinas, se concentran en algunos países donde constituyen masas rurales que, en algunos casos, corresponden a la mayoría de la población nacional (Guatemala y Bolivia) y, en otros casos, a la mayoría de la población de extensas regiones (Perú, Ecuador, México) pero, en los dos casos, representan contingentes humanos que varían entre centenas de miles y varios millones de habitantes.