Tema central

Una perspectiva a partir de las experiencias de Asia del Este.

En Asia del Este el Estado desempeñó un papel importante en la economía. El paso de un modelo de industrialización por sustitución de importaciones a otro de sesgo exportador fue un proceso gradual en el que el sector público jugó un rol fundamental. En América Latina, en cambio, las reformas pro mercado de los 90 fueron abruptas, carecieron de una estrategia de largo plazo y de una gestión económica prudente. Sin embargo, el estallido de la crisis financiera mundial no debe ser la justificación para un retorno automático a una nueva intervención del Estado. El artículo sostiene que el Estado debe concentrarse en desarrollar su propia capacidad institucional, fortalecer un cuerpo de funcionarios profesionales (lo que no significa aislados del sector privado) e invertir en investigación y educación pública.

Una perspectiva a partir de las experiencias de Asia del Este.

Introducción

Desde la independencia, la disyuntiva «Estado o mercado» ha sido una constante en el debate sobre las políticas económicas y sociales en América Latina. Esta disyuntiva, que ocupa el centro de cualquier acontecimiento político, por caso las elecciones presidenciales, es una característica propia de las transformaciones y los cambios económicos y políticos ocurridos en la región en el siglo XX que, sin embargo, pareciera continuar en este siglo. Aunque el debate no es exclusivamente latinoamericano sino universal, y alcanza tanto a los países en desarrollo como a los industrializados, las dinámicas interacciones entre economía y política que se dan en la región convierten el tema en una cuestión central de la política económica latinoamericana.

La discusión sobre la supremacía del Estado o del mercado se ha transformado y profundizado a partir de los distintos conflictos generados por el fracaso de los modelos basados en cada uno de los términos de la oposición. En general, las interpretaciones de las experiencias de modelos estatistas o pro mercado tendieron a simplificar los problemas para defender la supremacía de uno sobre el otro. Estas perspectivas impiden un intento serio de encontrar formas de complementación entre ambos modelos. Del mismo modo, las interpretaciones históricas erróneas del éxito de otros países a partir de la aplicación de un determinado modelo tienden a fortalecer las recetas sesgadas, en un sentido o en el otro.

El objetivo de este artículo es analizar las experiencias del Este asiático y compararlas con lo sucedido en América Latina desde el punto de vista de la relación Estado-mercado. En los últimos años de la década de 1980 y durante toda la década de 1990, los procesos que tuvieron lugar en el Este asiático fueron tema de análisis de numerosas publicaciones. Algunas se concentraron en el carácter de libre mercado de las economías de Asia oriental, en la importante participación del sector privado y en su papel preponderante en el crecimiento económico1. Paradójicamente, otros estudios enfatizaron el papel del Estado en los mismos procesos2. Estas interpretaciones contradictorias han permitido a los políticos que desean extraer enseñanzas de la experiencia asiática elegir el punto de vista que mejor les convenga.

En las secciones que siguen, se revisarán críticamente las interpretaciones del éxito económico de Asia del Este en base al análisis del rol del mercado y del Estado, y se procurará identificar las verdaderas diferencias con América Latina. A continuación, considerando que las enseñanzas interregionales solo son posibles a partir de la comprensión crítica de las experiencias ajenas, se analizará la crisis financiera asiática de 1997-1998, en particular, qué efectos generó sobre las primeras interpretaciones y si se trató de un fracaso del mercado o de un fracaso del Estado. Por último, se analizarán las consecuencias de la experiencia asiática para el desarrollo latinoamericano actual.

Es posible que las opiniones del autor acerca de la experiencia en Asia oriental se refieran especialmente a Corea del Sur (en adelante Corea), con algunas menciones a otros casos, debido a las limitaciones de su observación de primera mano. En realidad, Corea y Taiwán siguieron el modelo japonés, al tiempo que China ha tomado elementos de los demás países, particularmente en lo que se relaciona con el papel del Estado. Sin embargo, se debería proceder con cautela al realizar una generalización que abarque toda la región. Por otra parte, podría suponerse que la comparación entre el desarrollo de Asia del Este y el de América Latina transmite opiniones normativas: la intención del autor, sin embargo, es simplemente intentar explicar los resultados.

¿En el Este asiático actuó el «principio de mercado»?

Cuando las economías de América Latina se enfrentaron con la crisis de la deuda de la década de 1980, el diagnóstico se centró en el tamaño excesivo del Estado. Desde la década de 1930, los gobiernos latinoamericanos impulsaron un proceso de industrialización orientado a la sustitución de importaciones y al cumplimiento de los pagos internacionales. Presionados por la necesidad urgente de industrializar sus economías, casi todos los países se apoyaron en el Estado como principal inversor, empleador, productor y proveedor de servicios.

El panorama político y económico mundial favorecía esta orientación. La depresión económica se había extendido por el mundo y cada país industrializado se enfrentaba al desafío de crear fuentes de empleo. Prevalecían las teorías económicas de Keynes y se desdibujaba la «mano invisible» del mercado. Muchos países europeos, como Italia, España y Alemania, se volcaron al autoritarismo fascista, que ejerció su influencia en el clima político latinoamericano de aquellos años. En nombre de la soberanía y el desarrollo nacional, se justificaron la confiscación y la nacionalización de las industrias extranjeras para fortalecer las cuentas, el prestigio y el poder de la economía nacional. El modelo de industrialización por sustitución de importaciones (ISI) pareció tener éxito, al menos en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, cuando el modelo siguió profundizándose hasta llegar a la etapa en que ya era necesario desarrollar la industria pesada, las economías latinoamericanas empezaron a mostrar algunos síntomas que con el tiempo se volverían crónicos: baja productividad, creciente déficit fiscal y comercial y aumento de la deuda externa. Para aquella época, el monopolio estatal se había consolidado en la región.

La mayoría de los análisis de la crisis de la deuda tendieron a responsabilizar al Estado por su fuerte presencia en las economías de los países latinoamericanos. En ese marco, se estudió el éxito alcanzado por las economías del Este asiático con el objetivo de sacar conclusiones acerca del desempeño, aparentemente excelente, de aquellos países en términos de exportaciones y crecimiento. En efecto, había muchas empresas privadas asiáticas, de alcance internacional, que servían de ejemplo del éxito de esa región. El aporte que realizaron al crecimiento económico nacional fue enorme y no puede compararse con la modesta contribución de las empresas latinoamericanas al desarrollo de sus países. El rol del Estado en el Este asiático parecía mínimo, en tanto era el sector privado el que dominaba la economía y los negocios. En esta percepción coincidieron tanto los economistas clásicos defensores del libre mercado como los marxistas que cuestionaban el papel del sector privado en las economías de Asia oriental.

  • 1. Howard Pak y Larry Westphal: «Industrial Strategy and Technological Change: Theory versus Reality» en Journal of Development Economics No 22, 1986, pp. 87-128; Gary Gereffi y Donald L. Wyman (eds.): Manufacturing Miracles: Paths of Industrialization in Latin America and East Asia, Princeton University Press, Princeton, 1990; Alice Amsden: «Asia’s Next Giant: South Korea and Late Industrialization», Oxford University Press, Nueva York, 1989.
  • 2. Banco Mundial: The East Asian Miracle: Economic Growth and Public Policy, Oxford University Press, Nueva York, 1993; Robert Wade: Governing the Market: Economic Theory and the Role of Government in East Asian Industrialization, Princeton University Press, Princeton, 1990.