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Tendencias del comercio exterior cubano

El análisis del comercio exterior de Cuba revela cambios importantes en los últimos años. Las exportaciones de bienes están lideradas por el níquel, que explica casi la mitad de ellas. Las importaciones de bienes, la mayor parte de las cuales son combustibles y alimentos, han aumentado. Por lo tanto, el saldo en la balanza del comercio de bienes es deficitario. Aunque la exportación de servicios se ha expandido, sobre todo gracias a la exportación de servicios profesionales –médicos, educadores y entrenadores deportivos– a Venezuela, no alcanza para compensar el déficit de la balanza de bienes. En suma, aunque ha cambiado la importancia de los rubros y los socios comerciales, la balanza comercial de Cuba sigue siendo deficitaria.

Tendencias del comercio exterior cubano

El propósito de este trabajo es examinar los flujos del comercio exterior cubano en los últimos años e identificar sus principales tendencias. Lamentablemente, las estadísticas de comercio exterior –como la mayor parte de las estadísticas económicas de Cuba– son escasas y difíciles de interpretar, ya que los datos desagregados no están disponibles y la metodología utilizada a menudo diverge de los estándares internacionales. Un ejemplo: Cuba elabora estadísticas de comercio de bienes (mercancías) por categorías de producto y por cada socio comercial en forma separada, pero no tabula los datos de manera cruzada, y por lo tanto no hay estadísticas por categoría de producto para cada socio comercial. Tampoco existen estadísticas desagregadas sobre el comercio de servicios y hay ciertas incógnitas sobre cómo se valúan las exportaciones de servicios.

El presente trabajo se enfoca en el periodo 2001-2006, lapso para el cual se puede acceder a información más o menos consistente a partir de fuentes oficiales cubanas; también se incluyen ciertas referencias a los flujos comerciales durante otros periodos para ilustrar las nuevas tendencias. Una vez aclarado este punto, la primera parte del texto examina el comercio cubano de bienes, mientras que la segunda se ocupa del comercio de servicios. La tercera establece la relación entre ambas para brindar un panorama general. El análisis se cierra con algunos comentarios generales.

Comercio de bienes

El cuadro 1 presenta datos oficiales de exportación e importación de bienes (mercancías) y el saldo de la balanza comercial (exportaciones menos importaciones) para el periodo 2001-2007. El comercio de bienes en Cuba fue deficitario en todos los años del periodo analizado. Tanto las exportaciones como las importaciones de bienes mostraron una tendencia general positiva, pero el valor de las importaciones estuvo siempre por encima del doble del de las exportaciones. En 2006, el déficit alcanzó un pico de 6.700 millones de pesos. De acuerdo con datos oficiales preliminares, el déficit en el comercio de bienes en 2007 se acercó a los 6.400 millones de pesos.En un análisis de más largo plazo, hay que destacar que el saldo de la balanza comercial de bienes ha sido deficitario durante todo el periodo revolucionario (es decir, desde 1959), salvo en 1960, cuando se registró un pequeño superávit. Hasta 1989, el comercio cubano de bienes estuvo dominado por la ex-Unión Soviética y otros miembros de la comunidad socialista en el marco del Consejo de Ayuda Mutua Económica (Comecon o CAME), al que Cuba adhirió en 1972. Desde los 60, Cuba firmó una serie de acuerdos comerciales bilaterales con los miembros del Comecon con el objeto de equilibrar el comercio de bienes. En virtud de estos acuerdos, la ex-URSS y otros países socialistas otorgaban créditos a Cuba que le permitían financiar sus déficits. El valor de las exportaciones cubanas a la comunidad socialista creció rápidamente durante la década de 1980, y en ese sentido debe recordarse que la isla recibía por sus exportaciones de azúcar a la URSS un precio preferencial, que era varias veces superior al internacional, lo que funcionó como un subsidio comercial. Pese a ello, el saldo del comercio de bienes siguió siendo fuertemente deficitario, en más de 2.000 millones de pesos anuales, durante la segunda mitad de los 80.

La desintegración de la comunidad socialista a principios de los 90 y la pérdida de las relaciones comerciales preferenciales produjeron un duro golpe en el comercio exterior cubano: las exportaciones cubanas de bienes cayeron casi 80% (de 5.400 millones de pesos en 1990 a 1.100 millones en 1993). A lo largo del mismo periodo, las importaciones se contrajeron 73% (de 7.400 millones de pesos a 2.000 millones). A pesar de que ambas se recuperaron desde mediados de los 90, todavía en 2007 las exportaciones cubanas eran inferiores en 38% a los niveles anteriores a la crisis. En cuanto a las importaciones, recién en 2006 recuperaron el nivel de 1985.

Comercio de bienes por categorías de productos. El cuadro 2 presenta las categorías de bienes comerciados por Cuba durante el periodo 2001-2006. La fuente de los datos es la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), pero los productos específicos que integran cada categoría no están bien definidos. Como se explicará más adelante, esto origina algunos problemas en el análisis de la información.

Exportaciones. En relación con los bienes exportados, resulta notable la participación relativamente baja –y decreciente– de la industria azucarera. Dichas exportaciones cayeron 73% entre 2001 y 2005 (de 550 millones de pesos a 149 millones) y volvieron a crecer a 219 millones de pesos en 2006. En ese año, el más reciente del que se dispone de datos, la industria azucarera representaba menos de 8% de las exportaciones cubanas de bienes. Esto implica una caída significativa si se tiene en cuenta que a mediados de los 80 –cuando la URSS pagaba precios especiales– llegaron a representar 85%.

La caída de las exportaciones de azúcar se explica por la defunción de la industria azucarera orquestada por el gobierno. Durante los 90, esta industria fue privada de inversión y de capital operativo y luego desmantelada bajo el disfraz de un plan de «reestructuración» supuestamente destinado a aumentar su eficiencia. A mediados de 2002, el gobierno anunció el cierre de 71 de las 156 centrales azucareras y la reorientación de otras 14 a la producción de derivados del azúcar. Además, se reasignaron a otros usos alrededor de 1,3 millones de hectáreas de tierras de un total de casi dos millones dedicadas al azúcar, y se eliminaron alrededor de 100.000 empleos en el sector. En otoño de 2005 se lanzó una segunda ola de cierres de centrales azucareras para reducir la producción a niveles que alcanzaran a cubrir la demanda interna más un pequeño excedente para cumplir con los compromisos de exportación. Esto estaba en línea con el pronunciamiento de Fidel Castro en marzo de 2005, cuando proclamó el fin de la era del azúcar, a la que asoció con la esclavitud y el analfabetismo. La producción de azúcar fue de apenas 1,3 millones de toneladas en 2005 y 1,2 millones en 2006, contra 8,3 millones en 1984.Otros sectores tradicionales, como el tabacalero, el pesquero y el agropecuario, vieron estancadas sus exportaciones, o incluso perdieron mercado, durante el periodo 2001-2006. El sector pesquero ha sufrido grandes dificultades luego de la época dorada de los 70, cuando Cuba poseía una amplia flota. Las exportaciones agropecuarias, en tanto, resultaron perjudicadas por la evolución negativa del sector.