Foro Latinoamericano

Regeneración o desorden. El fin de un ciclo estatal mexicano

Ha sido tan acelerada la globalización y tan abruptamente aplicadas sus políticas en los últimos quince años de la historia de México, que este país, maltrecho como nunca, permite hoy una doble lectura, contradictoria, casi esquizofrénica: es, por una parte, la sociedad del desorden, de la atomización, de la fragmentación salvaje, de la generación exponencial de pobres y de los más poderosos ricos de nuestra época, de la anomia social, de la delincuencia generalizada, de la narcopolítica, de la militarización del sureste mexicano y de la más horrenda corrupción resumida en la voz Carlos Salinas de Gortari, y resumida en los asesinatos políticos de Luis Donaldo Colosio, el candidato priísta a la presidencia de la República y de Ruiz Massieu, secretario del PRI, que enlutaron al país en el año de 1994. Pero es, sin duda por lo mismo, la tierra de las más grandes esperanzas, la del zapatismo y la del cardenismo, la de la búsqueda desesperada por encontrar alguna salida, un camino de redención, algo que nos permita vencer la impotencia, que atempere a esos poderes inconmensurables que van por todas las venas, desde Washington y las grandes trasnacionales, pasando por las televisoras, los radios, las universidades, los intelectuales... hasta los más recónditos poblados del sur, del sureste y del centro, en donde fuerzas militares que parecen de otro país persiguen y aniquilan a los liderazgos sociales sólo por intentar resistir a los proyectos del gran capital trasnacional y de los gobiernos neoliberales a su servicio.

Regeneración o desorden. El fin de un ciclo estatal mexicano