Tema central

Redes de think tanks e intelectuales de derecha en América Latina

Aun cuando la oposición al neoliberalismo haya conducido a un giro a la izquierda en muchos países, su legado no se ha disuelto y los neoliberales continúan siendo una fuerza para tener en cuenta. En este artículo se analiza el funcionamiento de la red Atlas, así como de otras redes de think tanks neoliberales que actúan tanto entro como fuera de América Latina, con el propósito de observar las orientaciones y estrategias contemporáneas que despliegan estas agencias. Lejos de restringir el fenómeno a gobiernos o a regímenes militares, los autores aplican una perspectiva de sociedad civil y clase transnacional con el objeto de evaluar la resiliencia del neoliberalismo en América Latina.

Redes de think tanks e intelectuales de derecha en América Latina

Introducción

En América Latina, el neoliberalismo suele asociarse a la historia de las dictaduras militares y el Consenso de Washington. Chile fue sometido a una reestructuración neoliberal de gran alcance, un «verdadero experimento económico en la vida real», tal como lo enunció Arnold Harberger, creador de la Escuela de Chicago. No obstante, a fin de comprender exhaustivamente la incidencia neoliberal en América Latina y el resto del mundo, es crucial reconocer la influencia del neoliberalismo organizado anterior y posterior a Augusto Pinochet, por un lado, así como analizar el papel que juega la dimensión transnacional, extendida hasta Alemania y Austria, además de Estados Unidos1. A su turno, Argentina experimentó una introducción similarmente violenta del neoliberalismo en la década de 1970, pero también en este caso resulta fundamental evitar la completa identificación entre aplicación de políticas neoliberales y gobierno autoritario. El régimen neoliberal de convertibilidad abrazado por el presidente Carlos Menem y su ministro de Economía Domingo Cavallo en los años 90 fue mucho más allá de los lineamientos impartidos por el denominado «Consenso de Washington»2.

El neoliberalismo parecía estar jaqueado en América Latina a comienzos del nuevo milenio, al culminar la década de intensa reestructuración neoliberal implementada entre los años 80 y 90. La «marea rosada» liderada por la Venezuela de Hugo Chávez y la Bolivia de Evo Morales, así como el «modelo K» en Argentina y un Brasil conducido por Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, han sido las evidencias más fuertes que presentaron hasta ahora aquellos académicos para quienes la crisis del neoliberalismo es terminal y ya se observa el amanecer de la configuración posneoliberal3.

Desafortunadamente, el triunfo que obtuvo en las elecciones chilenas de 2010 la Coalición por el Cambio, liderada por el actual presidente Sebastián Piñera, parece indicar que la victoria de quienes se oponen a la transformación neoliberal no ha sido completa. Un cuidadoso análisis comparativo de las variedades latinoamericanas de capitalismo desarrolladas en las últimas décadas también sugiere que ha habido más continuidad que cambio en relación con la era de reforma neoliberal, y no solo en países como México o Colombia4.

¿Cómo podemos explicar esa resiliencia, o bien el regreso de fuerzas, líderes y recetas neoliberales a pesar de su sombrío historial en materia de derechos humanos, viabilidad económica y bienestar social? Es cierto que la división global del trabajo y el poder político resultante de la reestructuración transfronteriza han instaurado cerrojos jurídicos y de otros tipos: el «nuevo constitucionalismo para un neoliberalismo disciplinario»5 brinda considerable estabilidad al orden económico internacional. No obstante, sin respaldo local, el cuasi «ultra-imperialismo» (Kautsky) de la época actual implosionaría en muchos países, en gran medida a la manera del imperio soviético a fines de la década de 1980. En consecuencia, resulta imprescindible identificar las fuerzas locales que sostienen orientaciones neoliberales, aun cuando no generen demasiado apoyo popular en ciertos momentos de la historia.

El neoliberalismo es una orientación política e ideológica muy abarcadora que en el pasado dio pruebas fehacientes de su buena organización y su gran creatividad, al menos en lo que concierne a la explotación de las contradicciones del liberalismo social, el populismo y las economías mixtas o planificadas. Los neoliberales han sido capaces de combinar un fuerte núcleo normativo con una amplia variedad de proyectos políticos más o menos pragmáticos. En comparación con los movimientos políticos de raigambre local, los neoliberales extrajeron una fuerza particular de la creación y el mantenimiento de estrechos vínculos transfronterizos y de un nuevo estilo de organización basado en redes organizacionales antes que en la competencia de fuerzas políticas6.

Esta peculiar combinación de think tanks, ONG y la maquinaria entramada resultante de las campañas políticas fue descripta en un primer momento por John Saloma III como un novedoso modelo político implementado por la nueva derecha de EEUU7. La clave del carácter elitista que caracteriza este modo de operación política en competencia con el modelo de los partidos tradicionales es la capacidad de los think tanks: estos sustituyen los modelos ascendentes de formación de opinión y preferencias por vía de su capacidad profesional para enmarcar esos problemas, y mediante el desarrollo de guiones argumentativos que asignan soluciones a los problemas sugiriendo explicaciones claras y fáciles de comunicar. Si bien tales narrativas no son en absoluto privativas de la facción neoliberal, para observar sus capacidades e infraestructura es preciso mirar más allá de las arenas políticas tradicionales de partidos y parlamentos.A fin de comprender mejor la posición de las fuerzas neoliberales en las batallas políticas contemporáneas y las luchas de clases (ideológicas), examinaremos una dimensión de los procesos de formación transnacional de clases y sociedad civil, a saber, las redes de think tanks neoliberales que extienden sus tentáculos a lo largo y a lo ancho de América Latina. Luego de esbozar brevemente la línea teórica y metodológica que guía nuestro estudio, analizaremos con mayor atención la historia de la red Atlas y la evolución de sus prácticas, así como la diseminación y el alcance de las operaciones actuales. Más adelante volveremos la mirada hacia la formación de diversas redes trasnacionales, con especial atención a las múltiples audiencias a las que apuntan los think tanks neoliberales, tanto de origen local como extranjero. Concluiremos el artículo con un intento de evaluar en líneas generales el estado actual de las tendencias neoliberales en América Latina.

Consideraciones teóricas y metodológicas: estudiar la formación de la sociedad civil neoliberal

Lejos de buscar modelos (nacionales) coherentes y grandes líderes políticos, sostenemos la necesidad de aplicar una perspectiva del cambio político basada en las clases y en la sociedad civil. Los estudios de las organizaciones neoliberales, como la investigación sobre la Sociedad Mont Pelèrin (SMP), fundada por Friedrich Hayek y otros en 1947, se llevaron a cabo haciendo hincapié en la dimensión intelectual del análisis transnacional de clases propio de la tradición neogramsciana. Un enfoque más reciente para examinar los roles que desempeñan las redes y prácticas discursivas en la reestructuración de las relaciones sociales es la economía política cultural, que examina la producción de hegemonía con referencia a la creación de liderazgo político, intelectual y moral en las tecnologías del conocimiento y a través de ellas8.

  • 1. K. Fischer: «The Influence of Neoliberals in Chile Before, During and After Pinochet» en Philip Mirowski y Dieter Plehwe (eds.): The Road from Mont Pèlerin: The Making of the Neoliberal Thought Collective, Harvard University Press, Cambridge, 2009, pp. 305-346.
  • 2. D. Plehwe: «Transnational Discourse Coalitions and Monetary Policy: Argentina and the Limited Powers of the Washington Consensus» en Critical Policy Studies vol. 5 No 2, 2011, pp. 127-148.
  • 3. Emir Sader: Refundar el Estado. Posneoliberalismo en América Latina, Clacso, Buenos Aires, 2008.
  • 4. Juan Pablo Luna y Cristóbal Rovira Kaltwasser: Bringing the Right Back In: The Politics of Conservative Strength Amidst Latin America’s Turn to the Left, John Hopkins University Press, Baltimore, en prensa.
  • 5. Stephen Gill: «New Constitutionalism, Democratization and Global Political Economy» en Global Change, Peace & Security vol. 10 No 1, 1998, pp. 23-38.
  • 6. D. Plehwe y Bernhard Walpen: «Between Network and Complex Organization: The Making of Neoliberal Knowledge and Hegemony» en D. Plehwe, B. Walpen y Gisela Neunhöffer (eds.): Neoliberal Hegemony: A Global Critique, Routledge, Londres, 2006, pp. 27-50.
  • 7. J.S. Saloma iii: Ominous Politics: The New Conservative Labyrinth, Hill and Wang, Nueva York, 1984.
  • 8. Robert Cox: «Gramsci, Hegemony and International Relations: An Essay in Method» en Millennium vol. 12 No 2, 1983, pp. 162-175; Bob Jessop y Stijn Oosterlynck: «Cultural Political Economy: On Making the Cultural Turn without Falling into Soft Economic Sociology» en Geoforum vol. 39 No 3, 2008, pp. 1155-1169.