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Nuevas miradas sobre la seguridad y la delincuencia transnacional

El combate contra la delincuencia tradicional parece estar necesitando que se abandonen viejas miradas e ideas sedimentadas, como así también las divisiones binarias entre lo legal y lo ilegal. Los análisis erróneos suelen generar políticas erróneas o ineficaces. Un primer aspecto por considerar es que el crimen transnacional recurre a la simbiosis entre lo legal y lo ilegal, y este fenómeno está lejos de estar asociado de manera simple con Estados más débiles o «fallidos». Se trata de buscar la parte sumergida del iceberg, de encontrar las causas estructurales y las multiplicadoras o aceleradoras.

Nuevas miradas sobre la seguridad y la delincuencia transnacional

Si la venta de protección es lo que representa al crimen organizado en su faceta más sutil, entonces la guerra y la creación de Estados (una forma de venta de protección paradigmática que goza de la ventaja de la legitimidad) deberían ser nuestros mayores ejemplos de crimen organizado. Charles Tilly, «War Making and State Making as Organized Crime»1

En este artículo deseo reflexionar sobre cómo pensar hoy el fenómeno de la delincuencia transnacional organizada, en una perspectiva no solo orientada al conocimiento sino a la actuación. Es decir, aplicable al debate en curso sobre las formas de manejar, prevenir y, de ser posible, resolver los enormes problemas que la delincuencia transnacional organizada crea para la gobernanza y el gobierno2 del mundo actual, con incidencia notoria en la región latinoamericana y caribeña. Se trata de la región más desigual del planeta y la que alberga más centros urbanos con tasas extraordinariamente altas de homicidios por arma de fuego.

Partiremos de una triple premisa: a) dejar de lado, al menos parcialmente, la forma dominante de abordar intelectual y políticamente el fenómeno de la delincuencia transnacional, así como su relación con el narcotráfico, dada su ineficacia para entender lo que sucede y para guiar actuaciones y políticas públicas efectivas; b) situar el fenómeno, a efectos de análisis y de intervención, en el contexto adecuado: los cambios en el sistema internacional y en la concepción y práctica de la seguridad; y c) bosquejar una mirada diferente, capaz de generar nuevos esquemas interpretativos y proyectos de investigación y, posteriormente, nuevas políticas y rumbos de acción.

Estas premisas subyacen a la urdimbre del contenido y explican la estructura narrativa. Presentaré en primer lugar, de forma sucinta, la esencia del tratamiento habitual de la temática de la delincuencia trasnacional y mostraré por qué, a mi parecer, no funciona. En segundo lugar, me ocuparé del nuevo contexto internacional y de seguridad, para señalar el rol que en este tiene la delincuencia transnacional. Y en tercer y último lugar, esbozaré el embrión de una nueva forma de analizar el fenómeno y las consecuencias que se derivan en forma de políticas públicas y de actuaciones.

El tratamiento tradicional del fenómeno de la delincuencia transnacional y sus falencias

Muchos fenómenos sociales no se pueden describir en términos de blanco y negro, puesto que suelen ser complejos y estar correlacionados con otros fenómenos. Además, la causalidad, en sus diversos niveles (subyacente o necesaria, suficiente o desencadenante, multiplicadora o aceleradora de los motivos subyacentes, etc.) es siempre difícil de establecer y todavía más de demostrar en ciencias sociales. Por ello, un análisis erróneo o insuficiente suele generar intervenciones y actuaciones erróneas o ineficaces. Las formas más habituales de análisis erróneo son una o varias de las siguientes actitudes: a) no atender de manera suficiente al contexto; b) no comprender las relaciones de un fenómeno determinado con otros; y c) subordinar el análisis de un fenómeno a otro, lo que dificulta su comprensión. Y eso es, en general, lo que ha sucedido en las últimas décadas con el fenómeno de la delincuencia transnacional organizada.

Se trata de un fenómeno global y transnacional, como muestra la preocupación creciente de organismos internacionales regionales y de la Organización de las Naciones Unidas (onu) y, sin embargo, suele entenderse como un problema básicamente interno, ligado a la seguridad de cada país. Es decir, se olvida su relación con los cambios en la concepción y práctica de la seguridad desde la década de 1980, al final de la Guerra Fría, hasta el presente. Sin embargo, no puede entenderse la creciente centralidad de la delincuencia transnacional en los asuntos mundiales sin prestar atención a los cambios en el sistema internacional y, en particular, en los subsistemas de seguridad.

En segundo lugar, a menudo se ha entendido la delincuencia transnacional organizada como un fenómeno homogéneo, completamente alejado del Estado y, sobre todo, como algo muy ligado al narcotráfico y a las actividades ilícitas. Nada de eso es totalmente acertado. La delincuencia transnacional es un empeño muy heterogéneo, que implica a muchas personas y entidades jerárquicamente organizadas que tratan de obtener beneficios y poder recurriendo a una combinación variada y dinámica de actividades lícitas e ilícitas. No pueden entenderse su naturaleza y su actuación sin aceptar que los actores implicados, sus relaciones mutuas y sus actividades comparten rasgos diversos: algunos semejantes a los del Estado (en el sentido de la cita de Charles Tilly que encabeza el artículo: recaudar impuestos y proveer servicios), otros de naturaleza empresarial, pero también propios de actividades delincuenciales mafiosas o bien de tipo comunitario (como proveer seguridad o justicia). La delincuencia transnacional recurre a una simbiosis entre lo legal y lo ilegal que contamina todas las dimensiones de la vida social (económica, política, securitaria, cultural, etc.) y a gran parte de sus actores. Ello permite comprender la creciente presencia de la delincuencia transnacional organizada en las actividades económicas y financieras legales, su poderosa cooptación de los diversos aparatos del Estado y, en la esfera de las actividades ilícitas, por qué vinculan cada vez más las diversas actividades aprovechando las redes que crean. Y no se trata solo de las que parecen más obvias: tráfico ilegal de fuerza de trabajo, trata de personas con fines sexuales, comercio de armas, narcotráfico, comercio de productos de lujo falsificados, sino también, por ejemplo, de tráfico de especies animales protegidas o en riesgo de extinción.Veremos algunos ejemplos de esas actividades a efectos de comprensión y validación de la tesis expuesta, que no suele ser la dominante. En primer lugar, una muestra indirecta: las definiciones de corrupción elaboradas por las instituciones internacionales, como por ejemplo las del Banco Mundial3, señalaron ya hace décadas que este fenómeno que afecta las políticas públicas se caracteriza por un abuso del ejercicio de la función o el cargo público, con el fin de lograr beneficios privados y exclusivos. Siguiendo al Banco Mundial, tenemos casos como los siguientes, sin ánimo de exhaustividad: obtención de tratamiento preferencial respecto de la concesión de contratos, concesiones o licencias en procedimientos abiertos (licitaciones) o cerrados; evasión fiscal; influencia en el cronograma y proceso de toma de decisiones de las resoluciones y políticas gubernamentales; alteración de sentencias o decisiones legales, aun aquellas tomadas por tribunales de segunda instancia o del máximo nivel.

  • 1. <p>En Peter Evans, Dietrich Rueschemeyer y Theda Skocpol: Bringing the State Back In, Cambridge University Press, Cambridge, 1985.

  • 2.

    Por «gobierno» entendemos formas de gestión y de toma de decisiones acerca de problemas que afectan a la vida colectiva que exigen formas de autoridad central, mientras que por «gobernanza» se alude a formas de manejo de dichos problemas que no necesariamente implican la existencia de formas de autoridad central, al menos legales, legítimas y aceptadas por todos los actores sociales.

  • 3.

    Banco Mundial: Helping Countries Combat Corruption: The Role of the World Bank, Banco Mundial, Washington, dc, 1997.