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Los brasileños leen Facebook Izquierdas y cultura política digital

Hoy las redes sociales son fuente de información pero también de circulación de una serie de conceptos construidos en la academia. Términos como «empoderamiento», «lugar de enunciación» y «privilegio» forman parte de debates cotidianos y multitudinarios en Facebook. No se trata solo de una simple vulgarización del debate académico ni de una simplificación con atraso del debate estadounidense de la década de 1990, sino de un proceso vivo de apropiación y resignificación, en el cual el origen y la definición de los conceptos se perdieron y estos fueron modificándose y adaptándose a las condiciones de la lucha política.

Los brasileños leen Facebook / Izquierdas y cultura política digital

Una de las cosas que nos enseñan los estudios sobre el tiempo libre es que el tiempo que las personas no están trabajando, durmiendo o desplazándose desde o hacia el trabajo está dividido entre las actividades de ocio, estudio y descanso, en una competencia que es casi un juego de suma cero1. Por eso, cuando una nueva tecnología de comunicación como internet se difunde, su consumo termina reduciendo el tiempo de consumo de otros medios, como la televisión, los diarios, las revistas y los libros. Por este motivo, podemos decir con cierta seguridad que el advenimiento de internet y, en particular, de los medios de comunicación social como Facebook, tomó un tiempo que anteriormente estaba destinado a la lectura de otros productos editoriales.

Cerca de 40% de los brasileños utiliza internet diariamente durante aproximadamente cinco horas y tiene a Facebook como la principal plataforma (para comparar con la tv, el medio que es todavía el más consumido: 73% de los brasileños la utiliza diariamente durante cerca de cuatro horas y media, y tiene a O Globo como el principal canal)2. Aunque muy utilizado para entretenimiento, Facebook es usado por 72% de los brasileños como fuente de información periodística3. Además, en cuestionarios aplicados a participantes de protestas, tanto de izquierda como de derecha, descubrimos que en internet, Facebook es la principal fuente de información política de los que se movilizan4.

Facebook es una red distribuida, es decir que la comunicación es de uno para muchos y de muchos para uno, para usar la definición de Manuel Castells de lo que llamó «autocomunicación de masas»5. Mientras que en la comunicación de masas leemos, vemos u oímos aquello que es producido centralmente por una redacción o estudio, en el newsfeed de Facebook recibimos lo que es producido por centenares de amigos y páginas. Por eso, aunque Facebook concentre mucho del consumo en internet, no produce un poder comunicacional tan concentrado como el de la televisión: mientras en la tv nuestra atención está concentrada en pocos emisores –en el caso brasileño, es un solo gran emisor, la Red Globo–, en Facebook la atención está distribuida entre muchísimos emisores.

Pero a pesar de estar dividido entre muchas voces, el contenido político consumido en Facebook no es tan diverso. Eso se debe a lo que Eli Pariser llamó «filtro burbuja», la creciente personalización del contenido ofrecido por las plataformas digitales, de manera que el usuario está menos expuesto a opiniones divergentes6. En el caso de Facebook, el algoritmo que jerarquiza las publicaciones que aparecen en el newsfeed da prioridad al contenido que cree que agrada al usuario, es decir, presenta prioritariamente publicaciones de amigos y páginas que tienen opiniones políticas muy semejantes a las de quien las lee. Eso hace que el usuario esté expuesto a contenido producido por varias personas, pero se trata de personas políticamente parecidas a él o ella.

A ese ambiente homogéneo de las «burbujas» políticas de izquierda, en las cuales los brasileños que se interesan en la política pasan cada vez más tiempo informándose y discutiendo, está dedicado este ensayo. Analizar las tendencias más destacadas de lo que se comparte en Facebook puede dar pistas valiosas para la comprensión de aspectos muchas veces dejados de lado de la formación de la cultura política contemporánea.

Aunque el tema sea amplio, propongo comentar en este ensayo una tendencia cada vez más fuerte en el debate político en Facebook: la valorización del protagonismo y la autorrepresentación de los actores subordinados. Esta elección es un tanto subjetiva, pero está amparada por la observación sistemática que hemos hecho en el Monitor del Debate Político en el Medio Digital7, proyecto de investigación del Grupo de Investigación sobre Políticas Públicas para el Acceso a la Información (gpopai) de la Universidad de San Pablo (usp), en el cual monitoreamos diariamente lo que es producido por 500 páginas políticas y 110 medios de comunicación que son compartidos en Facebook.

La voz de los subordinados

La cultura política digital brasileña no es muy diferente de la de otros países de América Latina, e incluso de la de Estados Unidos, aunque tenga un poco de color local. Si recortamos la izquierda y el debate que se da en Facebook, podemos decir un tanto esquemáticamente que el debate político está dividido en tres grandes circuitos: uno que podemos llamar «ex-oficialismo» y que discute las virtudes y los avances de las administraciones progresistas; otro, más militante, que gira en torno de los movimientos sociales y sus pautas reivindicatorias: los sindicatos, el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (mst), el movimiento estudiantil, el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo de Brasil (mtst) y algunos movimientos nuevos como Pase Libre (mpl); finalmente, un circuito en torno de los movimientos de identidad: el movimiento negro, el movimiento de mujeres y el movimiento lgbtt. En estos últimos circuitos se detiene este análisis.Al contrario de la producción de la prensa o de la producción editorial –que es centralizada y de masa y, por lo tanto, relativamente restringida y fácilmente identificable–, la producción de contenido en Facebook es dispersa, abundante y dinámica y se renueva a cada hora. Por este motivo, el análisis que propongo aquí no se detiene en un conjunto de publicaciones específicas, sino que busca, a partir del esfuerzo de localizar una génesis bibliográfica, trazar líneas de fuerza y tendencias generales identificadas de manera tentativa y preliminar, con un carácter fuertemente exploratorio.

Podemos decir, en un primer esfuerzo de generalización, que en el conjunto de las páginas de Facebook que atraen a los lectores interesados por el movimiento lgbtt, por el movimiento negro y por el movimiento feminista, domina una constelación conceptual que incluye, entre otros, los conceptos de «empoderamiento», «lugar de enunciación» y «privilegio».

La difusión y la connotación específica que los conceptos han ganado en el debate político brasileño no pueden ser correctamente comprendidas sin alusión a su difusión vulgar y multitudinaria en Facebook en los últimos cinco años. Aunque estos conceptos tengan origen en eeuu en los años 1980 y 1990 en discusiones académicas del servicio social y del feminismo, han adquirido sentidos y usos específicos en el debate digital que algunas veces difieren bastante del sentido original.

  • 1.

    Pablo Ortellado: es doctor en Filosofía por la Universidad de San Pablo (usp). Se desempeña como coordinador del Grupo de Investigación sobre Políticas Públicas para el Acceso a la Información (gpopai).Palabras claves: feminismo, izquierda, medios sociales, opresión, Brasil.Nota: traducción del portugués de Claudia Solans.. Wendy E. Pentland, M. Powell Lawton, Andrew S. Harvey y Mary Ann McColl (eds.): Time Use Research in the Social Sciences, Springer, Nueva York, 2002, p. 55.

  • 2.

    Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia de la República: Pesquisa brasileira de mídia 2015: hábitos de consumo de mídia pela população brasileira, Secom, Brasilia, 2014.

  • 3.

    Reuters Institute for the Study of Journalism: Digital News Report 2016, disponible en https://reutersinstitute.politics.ox.ac.uk/sites/d...

  • 4.

    Los resultados completos de estos cuestionarios están disponibles en http://gpopai.usp.br/pesquisa.

  • 5.

    M. Castells: Comunicación y poder, Siglo xxi, Ciudad de México, 2012.

  • 6.

    E. Pariser: The Filter Bubble, Penguin, Nueva York, 2011. [Hay edición en español: El filtro burbuja, Taurus, Madrid, 2017].

  • 7.

    Los resultados parciales de los relevamientos del proyecto están disponibles en www.facebook.com/monitordodebatepolitico/.