Dossier

Hegemonía y bloque social en Bolivia

Resulta paradójico pensar a Gramsci en Bolivia, sobre todo si uno considera que éste es un país con una crónica inestabilidad institucional y una práctica política dominante basada en la «guerra de movimiento». Es difícil de explicar por qué algunos intelectuales recogieron las ideas gramscianas de cultura nacional popular, bloque histórico y hegemonía, pero lo hicieron. Aunque claro está que si uno piensa que en un país como Bolivia, pleno de pluralidades culturales, con una sociedad civil relativamente fuerte y creativa (Central Obrera Boliviana, comités cívicos, confederaciones de campesinos, etc.) y con una de las experiencias revolucionarias más fantásticas de este siglo, resultan también particularmente útiles los pensamientos gramscianos sobre culturas subalternas, la cuestión meridional, el cesarismo, la revolución pasiva y la política de posiciones y, muy especialmente, sobre la dirección ética y cultural de la sociedad, pero ni los intelectuales, ni menos aún los políticos, lo hicieron.

Hegemonía y bloque social en Bolivia