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Focos de lectura de la izquierda boliviana

La izquierda tuvo una fuerte influencia en Bolivia a lo largo del siglo XX, y la historia de los movimientos populares es indisociable de los debates político-teóricos de las diferentes tendencias del socialismo. Desde la llegada de Evo Morales al poder, a comienzos de 2006, se potenciaron varios de sus «focos de lectura» y se crearon otros nuevos, entre ellos y el más importante, el «foco de la Vicepresidencia». A partir de sus publicaciones e invitaciones, es posible construir un mapa de lecturas y de influencias políticas e intelectuales.

Focos de lectura de la izquierda boliviana

¿Qué lee la izquierda boliviana? ¿Para qué lo hace? Estas dos preguntas pueden llevarnos a muchas otras, del tipo: ¿de qué izquierda hablamos?, y aun: ¿es realmente izquierda? O: las lecturas de tal o cual grupo ¿deben inferirse de su práctica política? Y en ese caso, ¿puede tomarse la autodefinición ideológica de un grupo como indicador de lo que lee (suponer, digamos, que los trotskistas leen a León Trotski)? Eludiremos estas preguntas a partir de las siguientes decisiones metodológicas:

- Reconocer como «izquierda» a todo lo que, a la vez, se reconoce como tal. Esto deja por fuera el indianismo, lo que, tratándose de Bolivia, constituye una decisión de grandes alcances. Sin embargo, esta exclusión no es nueva en los estudios bolivianos, ya que la complejidad del universo indianista lo hace a menudo merecedor de un tratamiento por cuerda separada.

- No inferir una «lista de lecturas» directamente de las ideologías que suponemos profesan los grupos, pues en nuestra época fijar estas ideologías puede conducirnos a terreno deleznable; en cambio, lo haremos a partir de indicios no retóricos, esto es, de referencias encontradas en los productos intelectuales de izquierda, como seminarios y publicaciones. Ello sin duda nos llevará a eliminar a los grupos que no producen intelectualmente, pero quizá esto sea lo natural, suponiendo que estos grupos tampoco tienen una actividad lectora digna de atención.

- Tomar en cuenta a autores bolivianos solamente cuando estos sean leídos de manera general, a fin de no caer, por esta vía, en lo primero que queríamos evitar: esto es, en hacer una tipología de la izquierda misma, antes que una descripción de lo que está leyendo.

Panorama de lecturas

Aplicando estas reglas, encontramos los siguientes «focos de lectura» (que seguramente no son todos los existentes):

Focos de lectura de la Vicepresidencia. Con el impulso del vicepresidente Álvaro García Linera, en este espacio se vienen produciendo, desde hace varios años, los seminarios «Pensar el mundo desde Bolivia», en los cuales han participado algunos de los más importantes intelectuales radicales de la actualidad, a quienes se ha invitado porque –vamos a suponer– se conoce su producción intelectual y se la considera esclarecedora de los procesos sociales en marcha. Los nombres más destacados son: Antonio Negri, Michael Hardt, Immanuel Wallerstein, David Harvey, Ernesto Laclau, Samir Amin, Boaventura de Sousa Santos, Enrique Dussel y Slavoj Žižek. A ellos hay que sumar a los bolivianos García Linera –comentarista de todos los invitados– y Luis Tapia1. Además de las publicaciones de García Linera y del grupo Comuna2, aparecen otras tres referencias ineludibles: Michel Foucault, Pierre Bourdieu y el sociólogo boliviano René Zavaleta.

Adicionalmente, como pivotes de este grupo, están las publicaciones Le Monde diplomatique, cuya sección boliviana ha apoyado al gobierno de Morales a lo largo de esta década y es animada por periodistas relacionados con el mas; y La Época, un semanario fuertemente oficialista y cercano a Cuba. Las referencias que aparecen aquí son más latinoamericanistas, castristas y de «marxismo nacional», sobre todo en los casos de Ignacio Ramonet y Atilio Borón. Este último, además, fue el primer profesor de la Escuela de Comando Antiimperialista creada por el gobierno para la formación de los oficiales de las Fuerzas Armadas.

Foco de lectura «Autodeterminación». El profesor Luis Tapia, uno de los principales expertos en Zavaleta, fue junto con García Linera miembro del grupo Comuna, pero hoy se ha convertido en uno de los críticos del gobierno de Morales y García Linera desde la izquierda. En los últimos años ha reflotado el grupo de estudios Autodeterminación, activo en los años 90 y antecedente de Comuna, que cumple una prolífica labor de publicación de ensayos, principalmente de autores que pueden agruparse en los estudios poscoloniales y el feminismo radical.

Foco de lectura «marxista». En los focos de lectura que hemos mencionado está presente el legado de Karl Marx, pero de manera, si se quiere, «espectral», es decir, como un motivo de inspiración para teorías que, al fin y al cabo, se apartan audazmente del «marxismo histórico». En cambio, una parte de la izquierda boliviana, dividida a su vez en varios grupos doctrinales distintos, parece empeñada en la labor de «regresar a Marx», labor que –huelga decirlo– se da hoy en todas partes, impulsada por la crisis económica mundial. «Regresar a Marx», en este caso, significa usarlo directamente para el análisis y la práctica política, suponiendo que hasta ahora ha sido mal leído y peor aplicado. Esta labor no la cumplen los residuos de los partidos marxistas tradicionales, que continúan preconizando el «marxismo-leninismo» de tanta extensión en el siglo xx y tan poca potencia heurística hoy. Más bien reside en think tanks financiados por instituciones internacionales. Uno de ellos es el Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), que lleva a cabo análisis críticos de la realidad económica y política del país usando para ello, entre otros insumos, la producción del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso) –que en algunos casos es portadora del esfuerzo de «regresar a Marx» y en otros, no–.

La oferta de autores. Esta lista, confeccionada con datos parciales de la demanda (es decir, de lo que consumen aparentemente los lectores de la izquierda), resulta confirmada por una somera exploración de la oferta de las tres librerías de ciencias sociales que tiene La Paz. Todas ellas cuentan con títulos de los autores mencionados anteriormente. También reportan buenas ventas de otros pensadores radicales contemporáneos: Eric Hobsbawm, Louis Althusser, Paul Ricoeur, Gilles Deleuze, etc. Se registra una venta constante de los «clásicos» de la izquierda, de Georg Hegel a Antonio Gramsci, pasando por supuesto por Marx, pero no es posible determinar en qué medida estos textos son usados con propósitos políticos.

  • 1.

    El programa completo de esta serie de seminarios ha sido el siguiente: Primer ciclo (2007-2008): Antonio Negri, Enrique Dussel, Gayatri Spivak, Immanuel Wallerstein, Hugo Semelman Merino, Wim Dierckxsens, Ernesto Laclau, Judith Revel, Michael Hardt, Giuseppe Cocco, Luis Arce Catacora, Raúl Prada Alcoreza, Luis Tapia Mealla, Álvaro García Linera; Segundo ciclo (2010-2011): Slavoj Žižek, Samir Amin, Boaventura de Sousa Santos, Jorge Veraza, Andrés Barreda, Ulrich Brand, Vanessa Redak, Alex Demirovic, Ana Esther Ceceña, Enrique Dussel, Álvaro García Linera; Tercer ciclo (2011-2016): Bob Jessop, Ignacio Ramonet, David Harvey, Martha Harnecker, Pablo Iglesias, Rosa Rodríguez, Jung Mo Sung, Julio Gambina, Jaime Estay, Wim Dierckxsens, José Luis Coraggio, Luis Eduardo Aute, Álvaro García Linera, Luis Arce Catacora. Cuarto ciclo (2016-2017): Diego Fussaro, Manuel Castells.

  • 2.

    Espacio político-intelectual del que formaba parte el vicepresidente. Con su llegada al gobierno, el colectivo perdió incidencia y se dividió. Ver Pablo Stefanoni: «Los intelectuales y las tensiones de la ‘revolución’» en Brecha No 1.540, 28/5/2015, disponible en http://brecha.com.uy/los-intelectuales-y-las-tensiones-de-la-revolucion/.