Tribuna global

El liderazgo político sudamericano en perspectiva comparada

Cada vez más los líderes se convierten en actores cruciales, que explican tanto el deterioro de la democracia, el aumento de su déficit y la transformación plebiscitaria y populista, como la profundización republicana. Esto ha marcado la necesidad de ampliar el estudio de los liderazgos, un tema poco abordado por la ciencia política latinoamericana. Con el fin de contribuir a dinamizar estos debates, el artículo analiza la variable del liderazgo como explicativa del deterioro democrático y explora su relación con la calidad democrática en el marco de condiciones políticas nacionales.

El liderazgo político sudamericano en perspectiva comparada

Introducción

Ciertos políticos latinoamericanos parecen tener siete vidas. Algunos no mueren nunca, otros mueren y resucitan más de una vez y otros parecen no darse cuenta de que ya han muerto. Nuestros líderes no descansan en paz y nosotros colaboramos para que así sea. En este artículo queremos explorar las razones por las cuales los ciudadanos endiosamos, matamos y resucitamos a algunos líderes políticos. Entre las crisis que aquejaron a la región en esta nueva era democrática, se destacan los recientes desafíos a la representación política. Algunos países han sido testigos de las reacciones de los ciudadanos ante atropellos de poder, arbitrariedades harto evidentes o una indudable incapacidad de gobernar. Las movilizaciones ciudadanas fueron capaces de echar a presidentes ineficientes, corruptos o autoritarios. En otros casos, han sido los parlamentos los que han canalizado las protestas de la calle y han destituido a los mandatarios. Estas reacciones relativamente espontáneas e inorgánicas tanto endiosaban a un líder como lo sepultaban tiempo más tarde. En esta era democrática, 21 presidentes dejaron el gobierno de manera abrupta.

En la mayoría de estas crisis, las demandas no se canalizaban a través de los partidos políticos sino que se dirigían contra ellos, lo que resultó en procesos de fragmentación, colapso o transformación de los sistemas de partidos. Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia han experimentado el colapso de sus sistemas de partidos. Argentina ha pasado de un sistema bipartidista a una fragmentación que muestra una tendencia hacia un sistema de partido dominante. En Colombia hubo una expansión del número de partidos y un reacomodamiento posterior, empujado por modificaciones en el sistema legal. Uruguay, Chile y Brasil destacan por su estabilidad, con distintos grados de institucionalización y dinamismo en sus sistemas de partidos.

Una de las consecuencias de las crisis ha sido la promoción de nuevos liderazgos y la expansión de derechos democráticos a poblaciones históricamente ignoradas. Esa ampliación democrática vino acompañada, en algunos casos, de una exacerbación populista y de abusos de poder presidencial. La región ha devenido en un claro ejemplo de la tendencia marcada por Sergio Fabbrini sobre el ascenso de los líderes y el deterioro de los partidos. La clase política ha experimentado una concentración creciente de poder por medio de la presidencialización de los regímenes políticos, a la vez que se ha convertido en el blanco de fuertes críticas. Además de que el poder se concentra en un líder rodeado por un pequeño número de consejeros –que en muchos casos suelen ser muy incompetentes–, se avasallan las instituciones. Los países más afectados por las crisis de representación, como Argentina, Bolivia, Ecuador o Venezuela, han derivado en una profundización del rasgo presidencialista, lo que ha incrementado la polarización política.

Cada vez más, los líderes se convierten en actores cruciales, que explican tanto el deterioro de la democracia, el aumento de su déficit y la transformación delegativa, plebiscitaria y populista, como la profundización republicana. Esto ha marcado la necesidad de profundizar el estudio de los liderazgos políticos, más aún si tenemos en cuenta que este es un tema poco abordado por la ciencia política latinoamericana. Con el fin de contribuir a dinamizar debates sobre liderazgo político, este artículo analiza la variable del liderazgo como explicativa del deterioro democrático y explora su relación con la calidad democrática en el marco de condiciones políticas nacionales diferentes. La investigación realizada entre 2009 y 2012 abarcó cinco países: Argentina, Colombia, Ecuador, Venezuela y Uruguay, en los que se realizaron 400 entrevistas a ex-presidentes, vicepresidentes, alcaldes, legisladores, jefes partidarios, líderes sociales, etc. Estos cinco países fueron seleccionados para este estudio debido a que presentan diversidades significativas. En su historia reciente, encontramos líderes personalistas fuertes que logran construir poder y mantenerlo; líderes personalistas que no supieron construir poder o no pudieron superar limitaciones institucionales existentes; y sistemas de partidos con distintos grados de institucionalización. Estos países presentan entonces escenarios muy distintos, que se reflejaron en las entrevistas. Nuestro fin es explorar qué tipo de relación existe entre los distintos tipos de líderes y la calidad democrática, teniendo en cuenta las condiciones nacionales. Por lo tanto, los diversos escenarios que plantean estos cinco países nos ofrecen la posibilidad de enriquecer nuestro análisis y de ampliar las posibilidades de alcanzar conclusiones más comprehensivas.

Este artículo tiene un objetivo acotado: avanzar en el análisis de la relevancia del liderazgo como una variable explicativa del deterioro democrático. Con este fin, presentamos un análisis comparativo y cualitativo de las entrevistas, resaltando los temas que los políticos mencionaron al referirse a los desafíos y problemas del liderazgo.

La primera sección presenta las ideas más importantes sobre líderes y contextos nacionales puntualizadas por los entrevistados. La segunda sección ofrece distintos puntos de vista expresados durante las conversaciones sobre los partidos políticos y su grado de institucionalización. La tercera sección ofrece una tipología de líderes basada en el análisis de la relación entre partidos y líderes. Las conclusiones indican brevemente los hallazgos de nuestra investigación y resaltan la relación entre la institucionalización de los partidos y el surgimiento de distintos tipos de liderazgo.

El diagnóstico de los políticos

El análisis de las entrevistas muestra que la mayoría de los políticos está en condiciones de realizar un diagnóstico preciso sobre las fallas de los líderes. Comenzando por Argentina, se puede afirmar que los líderes son vistos como el problema y la solución. Casi todos los políticos entrevistados coincidieron en que el liderazgo en Argentina tiene escasa preparación y un alto grado de improvisación. Una de las características que más se resaltaron fue el egoísmo de los líderes, que ha convertido la política en una «feria de vanidades». En segundo lugar, las características más mencionadas fueron el autoritarismo y el individualismo.