Dossier

El fondo del abismo al desnudo

Cuando después de años de inactividad política, de estar totalmente aislada pero de todas maneras molestada de forma permanente por la policía, finalmente conseguí, en 1977, dejar Hungría junto a algunos amigos, me pareció despertar de una pesadilla. Al mismo tiempo que mi corazón estaba cargado de pena y desesperación. Me pareció una despedida definitiva. Los gobernantes estaban firmemente instalados en el poder y todo parecía indicar que así seguirían, por el resto de mi vida.

El fondo del abismo al desnudo