Entrevista

«El enfoque fundamentalista contra las drogas genera más daño que las drogas mismas»

En abril 2016 la Asamblea General de la organización de las Naciones Unidas (UNGASS 2016) se realizará sobre el problema mundial de las drogas. Los 193 estados miembros de la ONU van a tener la gran oportunidad de (re)definir la política internacional frente este desafío global. ¿Qué es lo nuevo y cuáles son las expectativas hacia UNGASS 2016?

«El enfoque fundamentalista contra las drogas genera más daño que las drogas mismas»

Entrevista con Milton Romani, Secretario General de Junta Nacional de Drogas de Uruguay.

Lo nuevo para UNGASS 2016 es que ha surgido una amplia corriente de opinión crítica al actual enfoque prohibicionista, que promueve un debate sincero, amplio y sin tabúes que revise un enfoque desequilibrado que ha puesto énfasis en la reducción de la oferta y ha generado más daños por el incremento de la violencia. Hay un bloque de Estados latinoamericanos junto a varias organizaciones de la sociedad civil, que sostienen una visión que privilegia el Derecho Internacional sobre Derechos Humanos en adecuada integración con las convenciones internacionales e impulsa y defiende nuevos enfoques y alternativas que contengan evidencia y estén evaluadas como buenas prácticas.

La expectativa es que UNGASS haya un verdadero debate que respete la diversidad dentro de la unidad y la cooperación internacional. Más allá de las resoluciones en UNGASS ya podemos augurar que se romperá el pensamiento único y dogmático y que se expresará un gran movimiento alternativo que avanza en todas las Américas y en otros países, desde un enfoque de salud y derechos.

¿Cuáles son los principales obstáculos a remover para lograr un posicionamiento de la Asamblea General de la ONU acorde con las expectativas de los Estados que promueven alternativas al enfoque hegemónico de la guerra contra las drogas?

El mayor obstáculo es el pensamiento de mentes rígidas que impiden el cambio hacia una concepción más integral, eficaz y eficiente.

Este enfoque rígido piensa que la regulación de las drogas se puede hacer con represión, violando los derechos humanos, aplicando pena de muerte y no admitiendo algo que ya quedó claro en la Asamblea General Extraordinaria de 1998: el mundo debe aprender a convivir con las drogas, reduciendo los daños y regulando el mercado de otra manera. Debe privilegiar la vida y la salud. Deben primar los fines últimos de las convenciones que son salvaguardar la salud y el bienestar de la humanidad y garantizar el uso científico y medico de las substancias controladas. Esos son los fines últimos. El enfoque fundamentalista del prohibicionismo, la guerra contra las drogas ha generado mayores daños a la humanidad que las drogas mismas.

¿Qué espera de Europa en este marco?

Europa ha contribuido siempre en varios planos al problema mundial de las drogas. Es muy importante la voz de la Unión Europea en momentos en que Estados Unidos tiene una mirada diferente y flexible. Esperamos que sigan difundiendo los nuevos enfoques que han desarrollado en la reducción de daños. La experiencia de muchas ciudades y países para enfrentar el problema de la heroína es todo un ejemplo en defensa de la vida por sobre todas las cosas. Experiencias alentadoras en Portugal, Holanda, Suiza, Noruega, Republica Checa y otros son vitales. El enfoque de reducción de daños y gestión de riesgos, es altamente positivo para el debate. Esperamos que siga promoviendo la eliminación de la pena de muerte para delitos de drogas y defendiendo los derechos en su plenitud, que acompañe al bloque latinoamericano que está reclamando unidad en la diversidad. Es importante que los nuevos enfoques que se están procesando en Uruguay y en otros puedan incorporarse como experiencias a ser monitoreadas y evaluadas en beneficio de toda la comunidad internacional.

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