Fuerzas Armadas y democracia (81 / Enero - Febrero 1986)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 81 Enero - Febrero 1986

Fuerzas Armadas y democracia

La mayoría de los ensayos que conforman esta edición versan sobre la actualidad de los regímenes militares en América Latina. Son análisis empíricos que discuten el rol de las fuerzas armadas en nuestros países y que tratan de definir a futuro posibles escenarios de participación castrense en los contextos nacionales contempóraneos.

Análisis de coyuntura

Bolivia: la maldición del estaño

Cuando la principal riqueza de Bolivia, el estaño, estaba en su auge, el escritor Augusto Céspedes publicó "Metal del Diablo", novela sobre Simón Patiño, el rústico minero boliviano que llegó a millonario de categoría mundial. Para la mayor parte del pueblo boliviano, la explotación del mineral de estaño, arrancado de las entrañas de la tierra en el fondo de profundos socavones, ha sido eternamente una historia maldita. Para los mineros bolivianos, que forman uno de los proletariados más combativos de todo el movimiento obrero latinoamericano, ha sido realmente un metal diabólico, que los sometió a una explotación que acortaba sus vidas. Afectados por la silicosis, los mineros del estaño morían a los 30 años. Otros caían bajo las balas de los ejércitos represores, en el curso de las muchas masacres cometidas ­ la última bajo el régimen de Banzer ­ para aplastar las demandas por mejoras en las infrahumanas condiciones de trabajo.

Chile: ¿Acordando o acortando plazos?

El bloque conocido como Acuerdo Nacional para la Transición a una Plena Democracia tiene para sus adherentes el mérito de haber repuesto en primer plano la posibilidad de una salida política hacia la democracia y su fracaso acelerará una creciente polarización que a su vez internacionalizará el "caso Chile". Dicho bloque fue concebido por el Cardenal Francisco Fresno, quien invitó a todos los partidos políticos excepto los marxistas-leninistas, junto con una comisión de laicos de su confianza, para que limaran las asperezas y encontraran el ambiguo punto de equilibrio que permitió la firma de conservadores, liberales, democristianos, socialdemócratas, radicales, sectores socialistas y cristianos de izquierda.

Trinidad y Tobago: Perspectivas para el cambio político

A pesar de que las próximas elecciones generales en Trinidad y Tobago no corresponden constitucionalmente sino hasta comienzos de 1987, se especula mucho que éstas se efectuarán en 1986. En verdad, el recientemente formado partido de oposición, Alianza Nacional para la Reconstrucción, hace sólo unos días sugirió que se efectuarían en diciembre de este año. Al momento de escribir este artículo, no cabe duda que aunque la fecha de la elección no ha sido aún anunciada, el partido de gobierno, Movimiento Nacional del Pueblo, ha iniciado su campaña electoral. Este breve artículo plantea dos preguntas. Primeramente, ¿por qué existe en Trinidad Tobago un aire de expectación en torno a las próximas elecciones generales? y, en segundo lugar, ¿cuáles son las perspectivas para el cambio político?

Libros y autores

Primer Congreso del Pensamiento Político Latinoamericano

Congreso de la República de Venezuela X volúmenes / Director de la Publicación: Ramón J. Velázquez Ediciones del Bicentenario del Natalicio del Libertador Simón Bolívar, Caracas Venezuela, 1985. En una tribuna abierta a todas las corrientes del pensamiento, Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz, afirmó: la doctrina de "seguridad nacional" sustenta los regímenes que ponen a los pueblos a merced de un Estado que se siente amenazado por la libertad esencial del hombre; dentro de este marco se inserta la lucha por los derechos de las personas y los derechos de los pueblos. A ese proyecto se opone el de la liberación nacional y popular y las exigencias de democratización total. Para los pueblos y los ejércitos latinoamericanos hay sólo dos opciones: ser agentes de la dependencia e instrumento de los poderes multinacionales o convertirse al ideal de Bolívar, San Martín, Artigas poniéndose al servicio de todos los hombres de este continente. Acaso el planteamiento de Pérez Esquivel marco la pauta de la reunión más notable que sirvió para celebrar los doscientos años del nacimiento de Simón Bolívar.

Política-Economía-Cultura

Ecuador Científico

Las ciencias sociales nacieron en el Ecuador en un momento de opacidad del futuro de la sociedad, de ausencia de alternativas gestadas desde abajo y bajo una creciente intervención del Estado. Consiguientemente, no es extraño que las ciencias sociales hayan crecido enancadas en el Estado, recuperando débilmente los puntos de vista de la sociedad. No obstante, en la actualidad se intenta esta recuperación. Más aún cuando el régimen interviene compulsivamente para lograr la mercantilización acelerada de la economía, de la política y de la cultura. En la actualidad existe más de un centenar de centros de investigación. Aproximadamente un tercio pertenece al Estado, otro tanto son centros universitarios de investigación económica, social, psicológica, educativa, etc. y, la parte restante, centros privado-autónomos que hacen investigación y algunos combinan con proyectos de desarrollo o investigación-acción. El autor se refiere aquí a las principales instituciones que concentran sus actividades básicamente en Quito y, secundariamente, en Guayaquil y Cuenca, y cita las más importantes investigaciones publicadas bajo la forma de libros y algunos artículos especializados.

La vía campesina al desarrollo rural en América Latina

Debido a las limitaciones que ha mostrado el desarrollo del capitalismo en América Latina para resolver el problema de la pobreza rural, el artículo presenta argumentos en favor de una política de desarrollo de la agricultura campesina. Las brechas de productividad que se constata entre unidades campesinas le da viabilidad tecnológica a ese objetivo. Sin embargo, su viabilidad económica exige un diseño muy cuidadoso de políticas económicas, tecnológicas y educativas para enfrentar las características de la agricultura campesina en su presente forma histórica. En la situación de severa restricción externa que enfrenta América Latina hoy día, el desarrollo de la agricultura campesina permitiría, además, ahorrar divisas, tanto porque es un sector poco intensivo en insumos importados como por el hecho de que su desarrollo ayudaría a la sustitución de importaciones de alimentos. Así el desarrollo de la agricultura campesina contribuiría positivamente al logro de dos objetivos importantes: reducir la pobreza y la restricción externa.

Lo concreto de un "Modelo Puro". La Experiencia Brasileña. 1964-1985

El modelo de desarrollo capitalista dependiente puesto en práctica en Brasil por el gran capital internacional y nacional, a partir del golpe de Estado de 1964, se caracterizó fundamentalmente por su dependencia para con el sistema capitalista mundial, la concentración y centralización de la producción y la renta, y la marginalización y exclusión de vastas capas sociales. Dicho modelo tuvo como objetivo preservar y profundizar el sistema de relaciones económico-sociales, impuesto por las corporaciones transnacionales aliadas con la burguesía brasileña, que se basa en la explotación del trabajador y la expropiación de la riqueza. El autor analiza en profundidad el papel del capital extranjero que si bien trajo la tecnología y la capacidad productiva, por otro lado, debido a la desigualdad entre los países dominantes y dominados, reprodujo y acrecentó las relaciones de dependencia. Seguidamente se detiene a examinar las contradicciones del capitalismo dependiente, destacando aquella que se establece entre la decisión de importar nuevas tecnologías mediante el ingreso masivo de capital extranjero y las limitaciones que ese capital impone a su propia expansión, y aquella, que es implícita al modelo, que tiene su origen en el proceso de acumulación interna con relación a la división internacional del trabajo. Luego el autor, partiendo de la experiencia brasileña, constata una confrontación histórica entre los modelos posibles, admitiendo que existen modelos alternativos de desarrollo capitalista como el que describe en este trabajo. Distingue las fuerzas sociales capaces de formular y apoyar modelos: el gran capital internacional y nacional cuyo modelo está en vigor; el capitalismo de Estado que se sustenta en una burguesía local de alto nivel y en uno tecnocracia, pero ambas carentes de autonomía ideológica y política, y las fuerzas populares que forman un sujeto histórico concreto en la realidad latinoamericana, que han buscado arduamente la realización de un proyecto autónomo de corte socialista. Finalmente, el autor sostiene que el socialismo, entendido como un proyecto adecuado a las especificidades de las fuerzas populares y que pase por un conocimiento de las particularidades de la situación de dependencia, aparece como el instrumento histórico eficaz para la solución de los grandes problemas que aquejan a nuestros países.

¿Quién le pone el cascabel a los militares? Derechos Humanos en Uruguay

Para evaluar el alcance que pueda tener en Uruguay el juicio a los militares que durante la dictadura atentaron contra los derechos humanos, es primordial analizar el rol que hoy mantienen en el país las fuerzas armadas y los sectores económicos que se beneficiaron con su acción. Para muchos, la evolución de la naciente democracia puede fracturarse. Los militares, si bien abandonaron el manejo de lugares clave, mantienen un poder no desmentido y contra el que parece luchar la gran mayoría del país político. Pero, por las propias condiciones en que se ha dado la apertura y por el camino ulteriormente recorrido por el gobierno civil, la marcha hacia la democracia no es una construcción sencilla. La cautela parece ser intención en el lenguaje negociador, pero las distintas colectividades políticas - el Partido Colorado en el gobierno, el centrista Partido Nacional y el izquierdista Frente Amplio - muchas veces urtican sus enfrentamientos, dentro de un panorama de por sí erizado de dificultades, problemas pendientes y peligrosas acechanzas.

Posiciones

El Salvador: Diálogo y negociación

Las limitaciones de la OEA, los múltiples y recientes obstáculos a las gestiones del Grupo de Contadora por parte de los EE.UU. y la manifiesta falta de voluntad de los gobiernos y organizaciones político-sociales centroamericana, para buscar alternativas pacíficas y de negociación al conflicto político-militar de la región, son algunas de las reflexiones que formula, a continuación, Héctor Oquelí, exviceministro de Relaciones Exteriores de El Salvador y actual miembro de la Comisión Político-Diplomática del FDR/FMLN.

Panamá: Itinerario de la crisis política

Los acontecimientos panameños que culminaron con la renuncia del presidente Nicolás Ardito Barletta, han sido objeto de variados comentarios y diversas conjeturas. Nueva Sociedad ha considerado de interés para sus lectores dar a conocer algunos materiales que no dudamos serán de utilidad para comprender el desarrollo de la situación panameña, ya que apuntan hacia los aspectos más importantes que subyacen tras los recientes sucesos. A juicio de Nils Castro, secretario internacional del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Ardito Barletta ha sido el primer gobernante de América Latina que ha caído del poder por efecto directo de las políticas preconizadas por el FMI y los problemas que se derivaron del manejo de la deuda externa latinoamericana. Para los dirigentes del PRD uno de los principales motivos de la caída de Ardito Barletta fue "su genuflexión ante las demandas de los bancos y frente al modelo económico que él se obstinó en imponer en contra del proceso de diálogo nacional propuesto por el PRD". En este sentido los materiales que adjuntamos no son meramente ilustrativos sino también aleccionadores. El primer documento es el análisis de coyuntura del trimestre anterior a la renuncia del presidente. Este documento que circuló entre dirigentes del PRD y algunos militares los días anteriores, es una llamada de alerta sobre el peligro real que se cernía sobre el país. Algunos de sus señalamientos aun no están resueltos. El segundo documento es el comunicado al pueblo panameño que el PRD emitió al día siguiente, para explicar lo que había sucedido. El último material es un artículo periodístico que se refiere a la línea a seguir por el nuevo gobierno de Panamá sobre la base de un conjunto de compromisos entre el PRD y el presidente Eric Delvalle. A continuación transcribimos los documentos aludidos esperando que ellos sean esclarecedores de lo sucedido en Panamá.

Tema central

El comando sur, poder hostil

Sobre el Comando Sur parecen resonar las palabras de Neruda en su "Canto General": "En Panamá se unieron los demonios / allí fue el pacto de los hurones...". Con esta cita el autor condensa el rol de este comando en la escalada belicista en Centroamérica. Este trabajo describe y analiza el Comando Sur como centro logístico y eje estratégico contra la región centroamericana y el Caribe y contra el conjunto de los países latinoamericanos; como pivote de una concepción globalista y belicista; como una gigantesca universidad de entrenamiento contrainsurgente para fuerzas propias y ajenas; como eje de las fuerzas de despliegue rápido y de la estructura militar de EE.UU. en la región; como base de experimentación bélica y entrenamiento castrense, y como una plataforma ideal, punto de observación, control e inteligencia para gran parte del hemisferio. En síntesis, para el autor, es un Pentágono en miniatura, una inmensa fortaleza con variadas combinaciones, un enclave vigía pretoriano, un poder hostil que ha cambiado de forma pero no de esencia.

El desmoronamiento político de un ejercito. La Guardia Nacional Somocista

En América Latina las dificultades para desmoralizar y destruir al ejército del régimen opresor aparecen, una y otra vez, como uno de los mayores obstáculos para la transformación de nuestras sociedades y cuando ese obstáculo fue superado, como en Cuba y Nicaragua, las reflexiones sobre estas experiencias se reducen en forma excesiva al aspecto militar de la confrontación que condujo a la victoria popular. En otros términos, los análisis de los procesos sociales del continente padecen, con bastante frecuencia, una subestimación del factor político. Es como si la incuestionable miseria y la explotación secular de nuestros pueblos eximieran de estudiar con mayor detención las circunstancias políticas que perpetúan esta situación. El factor militar, interno o externo, se convierte entonces en el gran elemento explicatorio. Parece ignorarse, en los hechos, el viejo dictado de que "la guerra es la continuación de la política por otros medios". O, dicho de otra forma, que el ejército no es sólo el aparato armado del Estado, que su posibilidad y capacidad de intervención dependen del grado de legitimidad política que alcance, ya sea el régimen defendido o la propia institución militar como tal, cuando actúa con cierta autonomía. En contrapartida, se desarrolla también otra postura que sobredimensiona las contradicciones posibles del ejército y considera ineludible la división de sus filas para alcanzar los cambios necesarios. Por este camino, la cuestión militar de la revolución se restringe a la diferenciación política interna del ejército, mientras se elude o se relega a segundo plano el papel de las formas de lucha popular. Según el punto de vista, el caso de Nicaragua podrá considerarse una "confirmación" u otra "excepción" a la regla. En este ensayo pretendemos superar esa vieja dicotomía, mediante un estudio de los orígenes de la Guardia Nacional, de la conformación particular que le dio Somoza y del régimen político instaurado en Nicaragua, para entender las condiciones de su bancarrota final y él papel del FSLN en este desenlace.

El encaje político en el sector militar. El Caso de Venezuela

En este artículo se parte de la definición del modelo de Estado venezolano como un "estatismo orgánico" Esta definición es necesaria para poder luego entender la articulación política de los diferentes sectores de la vida nacional y, entre ellos, el militar. Un aspecto de sumo interés en este análisis es que el concepto de articulación de intereses es reformulado para adaptarlo a un modelo de Estado diferente al modelo liberal clásico para el cual fue formulado originalmente. De aquí el concepto de "Encaje Político". Este concepto es aplicable a todos los sectores de la vida nacional (empresarial, partidos políticos, sindicatos, etc.). En este caso es aplicado al sector militar, utilizando ejemplos tomados de las experiencias de las relaciones cívico-militares en las negociaciones de las principales políticas pertinentes al sector. Por último se trata de definir dos escenarios sobre las perspectivas futuras de la participación militar en el contexto político nacional.

El largo viaje de un ejército hacia la noche... La Experiencia Chilena

El objeto de este trabajo es el de analizar la evolución, ideología y lugar que ocupa un ejército, en particular el chileno, tratando de definir los criterios que las diversas tendencias han adoptado para interpretar los momentos más sobresalientes de estas instituciones armadas. El autor se refiere a las tendencias: sociodescriptivas (aquella que describe las fuerzas armadas latinoamericanas y estudia los factores histórico-sociales que han determinado su desarrollo); la hagiográfica (que exalta el rol de las FFAA en la sociedad, considerándolas como la expresión más genuina de los valores nacionales) y la crítico-salvacionista (que critica los aspectos más cruentos y regresivos de las fuerzas armadas e intenta recuperar los valores históricos y progresistas de esas mismas instituciones). El autor concluye afirmando que en el caso de Chile, un país que aún busca su verdadera independencia, es necesario un compromiso entre las posiciones hagiográfica y crítico-salvacionista, como la única vía para salir de la oscura noche en que vive actualmente la sociedad chilena.

El nacionalismo militar boliviano. Elementos para la reformulación estratégica

Existe en Bolivia una historia militar dominante cuyo carácter represivo y antinacional ha presidido largos ciclos de la historia nacional. Pero existe simultáneamente, una otra historia militar, esporádica y episódica - no menos importante -, donde la participación de la institución castrense estuvo dirigida a tareas de reforma y transformación social. Esta doble conducta militar no tiene explicación. La vida de las naciones y pueblos oprimidos transcurre en una marcada duplicidad y los antagonismos sociales imprimen con su sello la conciencia y acción de hombres e instituciones. Esta duplicidad antagónica es mayor incluso en el ámbito del propio Estado, y con mucha mayor severidad en su zona de emergencia: las fuerzas armadas. Estas, como dijo René Zavaleta, revelan de un modo intenso lo que de extenso existe en la sociedad. [[1]] Se concentra en la institución militar toda la forma contradictoria de ser de las naciones y sus pueblos. De ahí que, lejos de que la política quede suprimida en las fuerzas armadas - como bien pretendiera un esquema atrasadamente liberal -, se convierten éstas en el escenario propio de la lucha política. La institución militar contiene, de ese modo, una determinada razón de Estado, por la que está compelida a reproducir la sociedad por vía de la coerción, pero contienen al mismo tiempo la posibilidad de su propia negación: la negación de un orden social basado en la explotación económica, el saqueo nacional y la anulación de las libertades democráticas. Las líneas que siguen tienen como objetivo explicar en sus elementos más importantes esa otra historia del ejército boliviano: la historia nacionalista, antioligárquica y antimperialista. Su trascendencia histórica no tiene base en la temporalidad de los acontecimientos, sino en la memoria histórica del pueblo que recupera estos episodios como parte de su propia lucha. Breves como fueron en el tiempo, estas experiencias prefiguran, sin embargo, la estrategia del tiempo largo: el tiempo de la revolución e independencia nacional. Es posible, asimismo, desprender de estos episodios elementos doctrinarios de lo que en su momento debiera constituir un nuevo pensamiento militar, un renovado razonamiento sobre la defensa nacional. En resumen, una nueva doctrina militar boliviana. Sólo en esa dimensión tiene pertinencia el presente ensayo.

Las FFAA como partido político sustituto. El Caso Uruguayo. 1973-1984

Las fuerzas armadas uruguayas en el período dictatorial y el rol posible de estas en el proceso de redemocratización constituyen el análisis central de este trabajo. En 1973 un subgrupo, un verdadero "partido militar" se adueñó de las FFAA y eliminó a los militares "profesionalistas". Este sector se propuso conducir un proceso político, negando la política, asumiendo el mando supremo como aconteció en otros regímenes autoritarios del Cono Sur. El régimen militar se caracterizó por la fuerte autonomización de las fuerzas armadas respecto de la sociedad civil y la actuación de éstas como "partido político sustituto", de carácter único, durante todo el período, ante el receso de los partidos políticos. Sin embargo, esta pretensión de las FFAA de considerarse parte constitutiva e indivisible del poder político fue progresivamente rechazada por la sociedad, llegándose posteriormente a un acuerdo entre los partidos políticos y las fuerzas armadas para la salida del régimen autoritario, aunque según el autor, en esta negociación se impusieron garantías importantes que le permiten a las FFAA mantener fuertes niveles de autonomía dentro del aparato estatal.

Las nuevas FFAA salvadoreñas. Un obstáculo para la democratización

Este trabajo parte de la siguiente premisa, que aunque obvia, consideramos necesario reiterar: en El Salvador las fuerzas armadas han constituido históricamente la base del poder "oligárquico", cuya expresión al nivel de la forma del Estado ha sido casi permanentemente la dictadura militar. En este contexto, la relación entre fuerzas armadas y democracia ha sido necesariamente antagónica, y las innumerables ocasiones en que los militares han hablado de democracia, de un regreso a ella, de recuperar lo "perdido" se ha tratado en casi todos es tos pronunciamientos (como generalmente han llamado los militares en el país a los golpes militares), de un discurso formal que esconde otras finalidades. Es cierto que podemos encontrar momentos de una búsqueda real de la democracia (pensamos por ejemplo en 1944 ó 1979, sin que estos ejemplos citados agoten estos momentos ya que el objetivo de este trabajo no es el análisis de los mismos), pero ellos son a la vez demostrativos de que la estructura constitutiva de las fuerzas armadas salvadoreñas ha sido históricamente antagónica a la construcción de la democracia en el país. A partir de 1981, con el inicio en el país de una guerra popular revolucionaria bajo una forma abierta, las fuerzas armadas salvadoreñas comienzan a sufrir modificaciones de orden cualitativo y cuantitativo que, cinco años después, han conformado un ejército sustancialmente diferente a aquel que iniciara la guerra contra el FMLN en 1981. Sobre las características de estas "nuevas fuerzas armadas" salvadoreñas y porque ellas constituyen un nuevo obstáculo para el establecimiento de la democracia en el país tratan las siguientes páginas.

Para que la noche quede atrás. La Sinrazón de las FFAA.

¿Por que las FFAA, creadas para defender a un país de los peligros externos, se convierten, en un momento dado, en ejércitos de ocupación de su propio territorio? Los golpes de Estado y las violentas rupturas institucionales no se producen caprichosamente ni por la ambición de un grupo de militares ni por la avidez de políticos aventureros. Para el autor, esta irrupción de las fuerzas armadas en la vida política de un país la ocasionan los momentos de crisis, de descontento, de irresponsabilidad política, que es cuando muchos piensan que la solución está en la mano dura y expeditiva de los militares. Otro espejismo bastante extendido es el creer que los militares detentan el monopolio del patriotismo. Sin embargo, la historia ha demostrado y sigue demostrando que todos esos elementos (civiles y militares) que tan enfáticamente se declaran nacionalistas y defensores de los "sagrados intereses de la patria" tienen la curiosa tendencia a confundir esos intereses con sus propios, menos sagrados, intereses. Igualmente ocurre con la corrupción que para muchos ingenuos se acabara entregando plenos poderes a los militares, en circunstancias que se ha comprobado reiteradamente que ésta aumenta, cuando ellos detentan el poder. Estas y otras reflexiones llevan al autor a fundamentar una solución que, de antemano advierte, puede escandalizar o dejar perplejos a muchos: la disolución de los ejércitos nacionales.

Pretorianismo, Legitimidad y Opinión Pública

El pretorianismo o derrocamiento de gobiernos civiles por los militares ha sido atribuido por distintos autores a causas tan diversas como las políticas, las económicas, las burocráticas u organizacionales, etc. Estas explicaciones tan variadas tienen sin embargo algo tan común: ellas sugieren de manera implícita o explícita, que los golpes se producen cuando, existiendo cualesquiera de dichas causas, el gobierno civil pierde apoyo o legitimidad. De allí que a este elemento se le considere el precipitante inmediato de la intervención. Como se verá a lo largo de estas páginas, esa pérdida de apoyo o de legitimidad es conceptualizada muchas veces en términos cuantitativos o mayoritarios, es decir, como una erosión generalizada en la identificación de los ciudadanos con el gobierno de turno, con la élite dirigente o con el propio sistema político. Es de hacer notar desde el comienzo, que esta manera de enfocar la relación entre delegitimación e intervencionismo no ha estado circunscrita al ámbito académico. Más bien, dicho enfoque se ha difundido entre distintas élites sociales y políticas, cuyos miembros patrocinan con alguna regularidad sondeos de opinión pública destinados a indagar cómo se evalúa la gestión del gobierno de turno, cuál es su nivel de aceptación entre la colectividad y en qué medida la "opción militar" es considerada una salida política deseable. En este trabajo se argumenta que la mencionada conceptualización no parece ser más apropiada y que existe una alterna que podría resultar más fructífera para explicar la relación entre pérdida de legitimidad y pretorianismo.

Seguridad Nacional en América Latina. Propuestas metodológicas

La gran mayoría de los estudios de norteamericanos y latinoamericanos que surgen como una alternativa académica y rechazo político a los análisis tradicionales y reaccionarios sobre las relaciones de los Estados Unidos con América Latina giran alrededor de tres nociones-percepciones: la dependencia estructural (del continente latinoamericano respecto a Norteamericana), la dependencia estratégica (de la Unión Americana de materias primas latinoamericanas para su industria civil y de guerra y mano de obra barata para sus transnacionales en el continente) y la estrategia global norteamericana, con gran énfasis en el aspecto militar, o sea, las distintas tácticas o subestrategias (económicas, comerciales, financieras, militares, etc.) que utiliza el imperialismo para la consecución de su estrategia integral y sus objetivos generales: la reproducción de su dominio y su penetración en las economías y sociedades de América Latina. Las tres percepciones analíticas en mayor o menor medida, son una reacción al estructural-funcionalismo que campeaba en las teorías de relaciones internacionales. Por otra parte, las tres percepciones han bordado el problema que aquí nos ocupa: la Seguridad Nacional. En el presente trabajo se reseñan brevemente proposiciones, aportes y limitaciones de las mismas , aún a riesgo de caer en el esquematismo y en la simplificación, luego se propone un recorrido metodológico tendiente a acercarnos a una Seguridad Nacional de carne y hueso social específica.