Cultura, medios y políticas (175 / Septiembre - Octubre 2001)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 175 Septiembre - Octubre 2001

Cultura, medios y políticas

Cuando se habla hoy sobre la cultura en América Latina es posible reconocer una serie de tensiones políticas e ideológicas, irradiadas desde diferentes campos: básicamente, el mercado y su tendencia a la homogeneización; la globalización, que acompaña por lo general a los movimientos del mercado; y lo local, con sus estrategias de contraste y negociación con lo global. Los Estados latinoamericanos desde los años 70 han renunciado a incidir de manera activa en los procesos culturales. Esto se traduce en una ausencia de políticas, dejando, con el auge de los medios masivos y las transnacionalización de las empresas y las comunicaciones, librado al mercado la circulación y producción de los bienes simbólicos.

Aportes

La dimensión psicosocial en un proceso político-judicial

En este artículo se analiza el impacto de la impunidad y la experiencia de los testigos-afectados por una masacre, en un juicio reciente (1998-1999) por violación a los derechos humanos en Guatemala. Se recoge a experiencia de las víctimas y el significado de la memoria colectiva como testimonio de la violencia, así como la manera en que la gente afrontó la impunidad reivindicando el sentido de justicia. Se analizan las respuestas de resistencia activa y conductas asertivas frente a una estrategia de manipulación, confusión y hostigamiento para distorsionar las responsabilidades públicas y la memoria de los hechos, criminalizando a las propias víctimas. El impacto psicosocial de la impunidad tiene efectos profundos y múltiples que obstaculizan los esfuerzos de reconstrucción pos-traumática, amenazando las creencias de la gente en el valor de la justicia en la sociedad.

La reapropiación social de la naturaleza y la construcción local de la racionalidad ambiental

El discurso del desarrollo sustentable está siendo asimilado por la racionalidad económica y por las políticas de capitalización de la naturaleza, pero los principios de la sustentabilidad se están arraigando en el ámbito local a través de la construcción de nuevas racionalidades productivas, sustentadas en valores y significados culturales, en las potencialidades ecológicas de la naturaleza, y en la apropiación social de la ciencia y la tecnología. Mientras la globalización promueve la distribución espacial de su lógica autocentrada, penetrando cada territorio, cada ecosistema, cada cultura y cada individuo, las políticas de la localidad están construyendo una globalidad alternativa desde la especificidad de los ecosistemas, la diversidad cultural y la autonomía de las poblaciones locales, basadas en una racionalidad ambiental.

Coyuntura

Colombia. La persistente búsqueda de alternativas

En el décimo aniversario de la Constitución vigente es lícito realizar una evaluación de su impacto político y social. Este balance puede ser útil para escudriñar el trasfondo de la coyuntura política y establecer los alcances del proceso electoral en curso. Con relación a las elecciones de 2002, se ciernen serios peligros sobre los sectores independientes ante el naufragio de la "reforma política" democrática que ofreció el Gobierno. No obstante la coyuntura permite avizorar elementos favorables para lograr una solución al conflicto interno.

Costa Rica. ¿Fin del malestar?

En este artículo se hace un análisis del desarrollo de los principales acontecimientos políticos ocurridos en Costa Rica en la última década. Estos sucesos provocaron el malestar ciudadano ante partidos y políticos, lo que se hizo evidente en las elecciones de 1998. Cuatro años después, de cara a las elecciones de 2002, la situación se ha modificado: subsiste el descontento pero se manifiesta de otra manera, dentro de un sistema político electoral que necesita urgentes reformas.

Haití. El marasmo político

Después de las elecciones de mayo de 2000, Haití se hundió en un clima de agitación política provocado por la manipulación en el escrutinio para escaños parlamentarios clave, favorable al partido oficial, del presidente Aristide. Mientras la OEA y la Caricom hacían esfuerzos para solucionar el problema, la oposición haitiana endurecía su postura. Posteriormente, en elecciones celebradas en noviembre de 2000 bajo el boicot de la oposición, Aristide obtuvo fácilmente su segundo periodo presidencial. Para mediados de julio de 2001, esfuerzos internacionales lograron el inicio de unas negociaciones que prometían solucionar la parálisis política.

Tema central

Adiós cultura y hasta la vista cultura política

El presente artículo revisa el análisis sociológico en Ecuador con relación a temas tales como regionalismo, cultura política, populismo y machismo. Sin proponérselo, en los últimos lustros los exámenes sobre estas cuestiones, quizá por no prever a fondo sus instrumentos teóricos, han propuesto interpretaciones que apuntan a reproducir los prejuicios culturales y políticos de las elites costeña y serrana. Fijados en la idea de una transacción mimética entre líder y masa, estos análisis no profundizan acerca de los verdaderos y diversos valores populares tejidos alrededor de cuestiones como, por ejemplo, clase, pueblo y poder.

De las políticas de comunicación a la reimaginación de la política

Empezamos a comprender la necesidad de insertar las relaciones comunicación/política en un mapa cruzado por tres ejes: la reconstrucción de lo público, la constitución de los medios y las imágenes en espacio de reconocimiento social, y las nuevas formas de existencia y ejercicio de la ciudadanía. Desde esa perspectiva lo que estamos viviendo no es, como creen los más pesimistas de los profetas-fin-de-milenio, de Popper a Sartori, la disolución de la política sino la reconfiguración de las mediaciones que constituyen sus modos de interpelación de los sujetos y de representación de los vínculos que cohesionan la sociedad. ¿Les queda sentido a las políticas de comunicación? Sí, a condición de que superen la vieja concepción excluyente de lo nacional y asuman que su espacio real es más ancho y complejo: el de la diversidad de las culturas y comunidades dentro de la nación y el de la construcción del espacio cultural latinoamericano.

El Plan Colombia, o de cómo una historia local se convierte en diseño global

En este artículo se propone revisitar algunos de los planteos fuertes de la teoría crítica, en el sentido de presentar cómo ciertos mecanismos institucionales de producción y reproducción de conocimientos se han constituido en "tribunales de la razón" que brindan o quitan legitimidad social a distintas formas de saber, de subjetividad, de producción y de vida en general. Esos mecanismos producen (y destruyen, más que inhiben) una cultura hegemónica, pero también subculturas y contraculturas subalternas, de tal manera que no es posible pensar la una sin las otras. Desde esta perspectiva se propone analizar el Plan Colombia, sustentado en un tejido discursivo de tipo ritual que propone adaptar la complejidad colombiana a los mandatos geopolíticos y socioculturales de los poderes hegemónicos.

Globalización cultural, consumos y exclusión social

En este artículo nos proponemos reflexionar en torno de la relación entre consumos culturales y situación social en la Argentina, en el marco de las características que asume la globalización cultural. Si durante varias décadas las clases medias argentinas legitimaban su identidad social a partir del acceso a la educación, así como también del consumo de cine y libros, hoy los cánones de consumo cultural presentan otras variantes. La crisis económica, sus consecuencias en el plano social, por un lado y la transformación de la oferta cultural -fusiones, industrias culturales, venta de libros en shoppings, etc.-, modifican el vínculo con la cultura. Asimismo debe analizarse la incorporación creciente de las nuevas tecnologías de la comunicación e información en la vida cotidiana, fenómeno que produce un desplazamiento del disfrute de la cultura al interior del hogar, así como nuevas articulaciones entre lo público y lo privado.

Las ciencias sociales y la cultura

El artículo analiza el proceso de constitución de las ciencias sociales como discursos independientes y su relación con las tendencias políticas y económicas de los países centrales. Es precisamente en las zonas marginales, como el Mediterráneo, Japón o América Latina, donde las ciencias sociales incluirán en su agenda cuestiones hasta ese momento desatendidas. Poco a poco las ciencias sociales fueron definiendo los límites de la categoría de cultura, desde la temprana eclosión de la comunicación de masas norteamericana en los años 20, hasta el fenómeno interdisciplinario encarnado por los llamados estudios culturales. Cada vez más las ciencias sociales se sirven de los cambios culturales para definir sus objetos de estudio, y a su vez la cultura, de manera más o menos paulatina, se traduce en objetos globales.

Modos de leer en sectores populares

Este artículo se propone explorar el sentido que tiene la práctica de la lectura en los sectores populares, particularmente en relación con la prensa sensacionalista. Desde la perspectiva del consumo cultural se intenta indagar acerca de una práctica que es central en la cultura contemporánea pero que, paradójicamente, ha estado ausente como objeto de investigación empírica en los estudios culturales latinoamericanos. Se busca también romper con algunos mitos instalados en la cultura ilustrada sobre la prensa sensacionalista y los sectores populares.

Por qué legislar sobre industrias culturales

El artículo describe el predominio de la escala transnacional en la producción y circulación de los bienes culturales, en un ambiente jurídico local e internacional que en general no regula los intercambios. Hay una serie de importantes motivos para comenzar a legislar sobre la actividad de las industrias culturales. Estas razones van desde la importancia económica cada vez mayor de tales actividades, hasta la necesidad de crear las mejores condiciones de convivencia social entre los sujetos y grupos de identidad diversa, pasando por la necesaria actualización de los imaginarios culturales, elementos que no sería aconsejable dejar en las omnipresentes y ciegas manos del mercado.

Una perspectiva desde América Latina

Hoy, ante realidades muy marcadas por lo cultural, lo comunicacional y lo cultural industrializado, en tanto campos estratégicos para nuestro desarrollo socioeconómico, se requiere de precisiones muy afinadas para percibir cómo se mueve el ciudadano respecto de lo simbólico, o sea en relación con su producción y consumo cultural. Desde ahí podremos entender la idea de mercado cultural y de consumo cultural dentro del mismo mercado. El planteamiento de cualquier política cultural debe partir ya no de retóricas y buenas intenciones, tampoco de discursos grandilocuentes formales sin base en la realidad, y menos de concepciones culturalistas. Es necesario conocer con precisión en qué consiste hoy el consumo cultural y de medios de comunicación.