La cuestión social / Lo nuevo sobre lo permanente (164 / Noviembre - Diciembre 1999)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 164 Noviembre - Diciembre 1999

La cuestión social Lo nuevo sobre lo permanente

Junto con los nuevos procesos económicos y los nuevos panoramas culturales, con sus actores y prácticas muchas veces inesperadas, el tema de «la cuestión social» adquirió también un contradictoria relevancia. Si hasta hace unos años la denominación remitía a las situaciones de desigualdad o desplazamiento que limitaban la inclusión social y el desarrollo modernizador, ahora también alude a la gestión relacionada con amplios sectores que en América Latina carecen, en las próximas generaciones, de un horizonte alternativo a la exclusión. En esta edición Nueva Sociedad ofrece un conjunto amplio, e inevitablemente parcial, sobre la cuestión social en América Latina.

Aportes

La migración internacional en tiempos de globalización. Varios lugares a la vez

Desde hace años surge un nuevo tipo de migración: la transmigración y con ella de los transmigrantes. La migración ya no es la situación de vida excepcional, sino que se convierte en una forma de existencia. El espacio social de la vida cotidiana de los transmigrantes y las instituciones sociales involucradas no se limita a un lugar unilocal, sino que se entreteje entre diferentes lugares, y se halla en un espacio plurilocal y trasnacional. Teniendo en cuenta el hecho empírico de la transmigración deben reconsiderarse numerosos conceptos teóricos como el de Estado-nación, sociedad nacional y migración. También habría que reflexionar sobre las consecuencias práctico-políticas de estos espacios sociales trasnacionales.

Las relaciones entre la Unión Europea y América Latina ¿Una asociación estratégica?

La Unión Europea y América Latina tienen importantes aspectos de coincidencia política y cultural, con promisorias posibilidades de desarrollo económico compartido. A la vez, se plantean para los próximos años una serie de desafíos u obstáculos donde intervienen problemáticas intrarregionales, comerciales e internacionales. Pese a que sería prematuro plantear la creación de una asociación estratégica entre ambas regiones, el avance de las relaciones mutuas durante los últimos 15 años indica que es una firme necesidad instalada en el futuro.

Movimientos indigenas y ONGs en México. Desarrollo, Autonomía y Ciudadanización en México

Desde los años 80 en México se fue articulando una conflictiva relación entre nuevos actores indígenas regionales y ONGs impulsadas por actores urbanos que realizan proyectos de desarrollo en zonas indígenas. Los conflictos se remontan al desigual trasfondo biográfico de los protagonistas y a la dependencia de actores externos antagónicos que asumen funciones mediadoras entre la población rural indígena y las agencias de desarrollo nacionales e internacionales. La actual confluencia de ONGs y organizaciones indígenas debe ser vista en el contexto de la creciente«ciudadanización» de los movimientos sociales tanto urbanos como rurales. La observación electoral y la lucha por los derechos constitucionales de la población indígena generan un modelo de «aprendizaje ciudadano» que logra superar el tradicional aislamiento de los pueblos indios del resto de la sociedad civil.

Coyuntura

Bolivia. El auge del multipartidismo

La actual democracia boliviana nació con ilusiones de bipartidismo. Bastaron dos años para desmoronar ese ideal tras la rehabilitación de una tercera fuerza. Un par de años más tarde, aparecieron dos nuevos acompañantes en la ruta al poder. En 1997, el presidente Banzer tuvo que reunir a cinco partidos para formar gobierno. Para las próximas elecciones municipales de diciembre, se vaticina una dispersión aún mayor con la aparición de nuevos liderazgos locales. Así, mientras en países como el Perú o Venezuela, las siglas tradicionales son descartadas en beneficio de corrientes centradas en un solo individuo, en Bolivia el desprestigio de los partidos produce más partidos.

Guatemala. Los demonios del pasado y la consolidación democrática

El resultado adverso de la consulta popular en Guatemala, que en mayo de 1999 rechazó así los cambios a favor de una nueva Constitución en sintonía con los Acuerdos de Paz, no hizo más que poner en evidencia la pasmosa despolitización de la izquierda, el secular abstencionismo electoral y la base cultural racista de la sociedad guatemalteca. Los sectores conservadores y los sucesivos gobiernos, desde la restauración institucional han preferido apostar por una quimérica consolidación democrática apoyándose en la impunidad militar. Mientras tanto, la sociedad se descompone cada vez más.

México. Cambios de forma

Competitividad y diversidad definen hoy el panorama político mexicano. A las elecciones presidenciales de julio del 2000 se presentan once partidos, aunque la contienda central será entre PRI, PAN y PRD. El PRI convocó, por primera vez, a seleccionar a su candidato en comicios abiertos que señalan la mutación del otrora omnipresente presidencialismo mexicano. Las oposiciones fracasaron en el intento para presentarse en una alianza de la que, en el fondo, sus principales dirigentes no estaban convencidos.

Nicaragua. Imposición bipartidista y desencanto político

En medio del desastre irresuelto derivado del huracán Mitch, los dos principales partidos nicaragüenses han optado por hacer reformas políticas y constitucionales que consoliden el esquema bipartidista. La oportunidad abierta por la generosa ayuda internacional, orientada a la reconstrucción del país, será desaprovechada si no se resuelven graves problemas de gestión técnica y de corrupción en la política y la administración. Las elecciones locales del 2000 y las presidenciales del 2001 son el marco donde se comprobará el éxito de la jugada bipartidista, y cuando probablemente verá sus frutos el intento gubernamental de que la deuda multilateral del país sea condonada.

Tema central

¿Es posible pensar alternativas a la política social Neoliberal?

Para deslindar el campo democrático del neoconservador en el terreno de la política social, condición para poder pensar alternativas al programa neoliberal, es necesario analizar críticamente discursos y prácticas de los distintos actores interesados. Uno de los obstáculos epistemológicos principales es la aceptación de la economía como segunda naturaleza. Superar este supuesto puede propiciar políticas públicas socioeconómicas articuladas desde el Estado y la sociedad y así generar otras estructuras económicas que contrarresten la fuerza del mercado capitalista y sus consecuencias sociales.

Inequidades de género y clase: algunas consideraciones analíticas

En este trabajo se pretende examinar las interrelaciones entre el género y la clase como ejes de la inequidad social, y destacar la relevancia del género como criterio de diferenciación, y sopesar en qué medida la clase y otros ejes de diferenciación alteran o modifican el status a que conduce. Se abordan las vinculaciones entre género, clase y estratificación social en sentido general, desde un punto de vista analítico y propositivo, haciendo incapié en las dimensiones y los nudos problemáticos a que su estudio nos aboca. Después, se lleva a cabo un recorrido puntual de las vinculaciones entre ambos ejes de inequidad en una de las dimensiones cruciales para el estudio de la desigualdad de género: la división social del trabajo.

La reforma del Estado y la política social en México

A partir de la crisis financiera de 1995 se acelera la reforma social del Estado en México. Se consolida una política social dual con la mercantilización-privatización de servicios-beneficios sociales y con la asistencia social mínima, rigurosamente focalizada en los pobres extremos comprobados, y administrada de manera descentralizada. Esto se expresa en la reforma de la salud y la seguridad social y en una reestructuración de los programas de combate a la pobreza. Estas políticas se dan con un rápido empobrecimiento de la población y son inadecuadas para resolver la cuestión social.

Mercado laboral, integración social y modernización globalizada en Centro América

Ante la pérdida de centralidad del Estado y la redefinición de construcción de ciudadanía social a partir de la lógica de focalización, el mercado laboral emerge con más fuerza, configurando las dinámicas de (des)integración social. No obstante, sus efectos son distintos puesto que la propia estructura de empleo ha sufrido transformaciones importantes con la crisis de los 80 y con los procesos de ajuste estructural posteriores, que han incorporado las economías y sociedades de la región al proceso globalizador.

Pobreza urbana, sociedad civil y ciudadanía en Chile y Brasil

Este trabajo analiza la contradicción entre ciudadanía política y social relacionándola con la participación de los pobres urbanos en la sociedad civil. Aunque los derechos sociales fueran eliminados de la Constitución política chilena, y en Brasil éstos no se concretan a raíz del ajuste estructural, existen mejoras significativas en las condiciones de vida de aquellos grupos de pobres que intervienen en los espacios políticos abiertos recientemente por los procesos de redemocratización. A la vez, la recuperación de la democracia ha mitigado el aspecto confrontacional de la sociedad civil, tan célebre durante la vigencia de regímenes autoritarios, para sustituirlo por un énfasis más relacional con los diferentes referentes estatales.

Trabajo, inclusión y exclusión social. De la globalización de la economía a la globalización de la pobreza

En el contexto de los procesos de globalización de la economía y de la lucha por la captación de mercados, los cambios en la gestión y organización del trabajo fueron introduciendo modificaciones sustanciales en las calificaciones y competencias profesionales. En América Latina, con el modelo de desarrollo neoliberal, emergen nuevas formas de exclusión que se superponen a las existentes de larga data. La falta de una clara contextualización del problema es una de las dificultades de comprensión que tienen muchas de las más variadas perspectivas teóricas e ideológicas para aprehender las diferentes facetas de un mismo fenómeno. Se analizan tres ejes de la inclusión como contracara al problema de la exclusión social desde la perspectiva de los procesos de reforma económica en los años 90.

Violencia y desesperanza. La otra crisis social de América Latina.

La violencia que hoy muestra América Latina es cuantitativamente distinta a la que podía encontrarse en décadas anteriores, y, de alguna manera, muestra una situación social diferente, de cambios ocurridos en la sociedad que nos señalan otro rostro de la crisis que vive la región. A la caída de los indicadores socioeconómicos se suma una crisis irresuelta de expectativas en los sectores urbanos pobres, que protagonizan, en especial los varones jóvenes, un círculo vicioso de víctimas y victimarios.