SIDA-Política/Cultura-Enfermedad (159 / Enero - Febrero 1999)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 159 Enero - Febrero 1999

SIDA-Política/Cultura-Enfermedad

A fines de siglo, el sida avanza y parece no haber nada que lo pueda detener. De un día para otro se contagian por lo menos 6.000 personas; según Onusida, el número total de infectados sobrepasa ya los 50 millones y el número de infectados, según proyecciones, podría superar los 400 millones a fines del siglo próximo. Esto significa que la importancia de la epidemia para América Latina aumentará al igual que la necesidad de desarrollar políticas de contención y prevención. Esta edición de Nueva Sociedad reúne los trabajos seleccionados en el XIV Certamen Latinoamericano de Ensayo Político, sobre la temática del SIDA.

Aportes

Ciudadanía y res publica. La emergencia de los derechos republicanos

La esfera económica es un proceso de producción de riqueza y renta; la política, de producción y distribución de poder. Estas esferas son interdependientes. Así como cuando las empresas ejercen poder de monopolio están incluyendo en el mercado un elemento de poder, cuando el Estado asume el papel de distribuidor de la renta, ésta pasa a tener un carácter eminentemente político. En ese momento la res publica entra en juego y evitar que sea privatizada es un problema político fundamental de las sociedades civilizadas. El avance de la ciudadanía y de la civilización se ha dado a través de la afirmación de derechos. La introducción de los derechos civiles marcaron el comienzo de los regímenes políticos liberales; la afirmación de los derechos políticos permitió el surgimiento de las democracias liberales; la definición de los derechos sociales, la emergencia de las social-democracias. La afirmación de los derechos republicanos completará ese ciclo histórico de afirmación de la ciudadanía.

El nuevo Estado y la integración social. Reflexiones a partir de la experiencia boliviana

Luego de las transformaciones socioeconómicas que arrancaron en los años 80, ¿cómo se reconstituye la política como eje del funcionamiento de la relación entre Estado, economía y sociedad?, ¿qué es lo que reemplaza al Estado patrimonialista y corporativo? El cuerpo principal de la respuesta pasa por las características del Estado corporativo y patrimonialista, que todavía perduran en Bolivia con márgenes evidentes y una gran crisis de legitimidad. Habría que profundizar las tesis de un nuevo Estado e integración social y reflexionar alrededor de los nuevos límites de la soberanía en relación con los procesos de globalización en curso. Este último punto es importante, pues marcaría las fronteras y campos de acción de un nuevo Estado social.

Hacia una nueva ciudadanía en la Argentina

Ahondar en el concepto de ciudadanía puede constituir un buen ángulo de entrada a las transformaciones políticas en curso, que llevan a interrogarnos sobre la vigencia actual de los partidos políticos como agentes de la lucha política; el rol de los medios de comunicación en la vida pública; y el grado en que las democracias contemporáneas dan cabida a la política, en el sentido fuerte de formación de voluntades políticas de reforma -por oposición a la política como gestión. En la Argentina, la importancia que ha adquirido la opinión pública masmediática podría fijar a la ciudadanía en una posición pasiva y maleable, lo que parece indicar una posible evolución hacia una democracia limitada. Pero debe igualmente prestarse atención al notable desarrollo de la libertad política que se está produciendo en detrimento de las identidades perpetuas y el clientelismo.

Coyuntura

Brasil. Presidenciales 1998. ¿Victoria del gobierno o derrota opositora?

Las elecciones presidenciales de octubre de 1998 en Brasil giraron alrededor de tres dimensiones: una política, otra económica y una tercera social. La primera se refiere a la crisis de la reelección, de naturaleza y efectos políticos. Por primera vez en Brasil la reelección no estuvo vedada por la Constitución, lo que ocurría obedeciendo un largo y tradicional temor al caudillismo que aún impera en la mayoría de los países latinoamericanos.

Chile. Pinochet sigue marcando

Un cuarto de siglo después del golpe militar que lo instaló en el poder y cumplidos los 83 años, la figura del ex-dictador chileno y general en retiro Augusto Pinochet, por voluntad propia o ajena sigue dominando la política chilena, que se prepara para un agitado año electoral. Su detención en Londres, a raíz de procesos seguidos en España por violaciones a los derechos humanos cometidas bajo el régimen dictatorial, dejó en claro la polarización que todavía existe en el país respecto de su figura.

México. Retos políticos y económicos

Si partimos de la premisa de que los retos políticos de un país están en función de su capacidad para articular exitosamente democracia con gobernabilidad, estabilidad, eficacia en el funcionamiento de sus instituciones y capacidad para resolver conflictos y diferencias entre distintas fuerzas políticas, México no es la excepción. De igual forma, y una vez que se cumplen plazos razonables para su aplicación, las estrategias económicas y de desarrollo debieran tener un impacto positivo en las condiciones de vida de la población. En este sentido, y ante la proximidad de las elecciones presidenciales en julio del año 2000, este trabajo abordará los principales retos políticos y económicos que enfrenta México en su futuro inmediato.

Tema central

El estallido de las certezas. Los desafíos de la prevención del sida

La aparición de la epidemia del sida, en tanto fenómeno total, resquebrajó muchas de las certezas que la modernidad instauró en la manera de pensar nuestras sociedades, al tiempo que radicalizó dramáticamente las fragilidades sociales del continente latinoamericano. Esta reflexión profundiza en los efectos ambiguos de las primeras campañas masivas en Uruguay así como en la diversidad plural de la trama de comportamientos sexuales en los cuales se pretendía incidir, de manera de poner en evidencia la crisis de las perspectivas que definen la racionalidad como único comportamiento (saludable posible). Partiendo de un ser humano integral, antropológicamente sujeto de razón y afectos, se abordan algunos de los desafíos de la prevención del sida, en particular promover comportamientos en salud duraderos y recrear una sociabilidad solidaria y plural.

El impacto del sida en la población. Un estudio psicosocial

Se presentan los datos de una investigación realizada en cuatro ciudades argentinas. Las variables analizadas comprendieron representaciones sociales acerca de la enfermedad, percepción de riesgo, grado de preocupación, nivel informativo sobre modos de infección y modos de protección en relación con el VIH, conductas preventivas y actitudes hacia los enfermos de sida. Los resultados más importantes muestran que la conducta preventiva es errática, y si bien existen estrategias de prevención, sobre todo en algunos sectores como el de los jóvenes, ellas están lejos de cumplir la expectativa de ´riesgo ceroª que surge como objetivo del discurso preventivo. Se plantea la necesidad, a partir de los datos surgidos, de reconocer las estrategias preventivas que la población ha puesto en juego con respecto al riesgo de infección por el VIH, para, a partir de su aceptación, ampliar sus alcances.

El sida a las puertas del siglo XXI. Una paradoja de género

La pandemia del VIH/sida no es sólo un grave problema de salud sino también un desafío fundamental para el desarrollo humano con vastas consecuencias socioeconómicas. Debido a su rápida expansión surge la imperiosa necesidad de una acción verdaderamente multisectorial, teniendo en cuenta a los sectores más vulnerables de la población. La mujer, debido a factores biológicos, epidemiológicos y sociales, pertenece a dichos grupos. Se hace necesario, en las políticas a abordar en la materia, introducir variables de género, con miras a lograr una mayor eficacia de los programas a implementar y poner especial énfasis en la garantía de los derechos humanos de los infectados.

Los tres desafíos del sida

La aparición y la sucesiva difusión epidémica del sida ha enfrentado a la humanidad a tres graves desafíos. El primero es de carácter científico. Hasta ahora la ciencia ha logrado identificar el agente y los mecanismos de transmisión de la enfermedad. Pero su cura o una vacuna eficaz están lejos todavía. El segundo es de tipo cultural, por el hecho de que inicialmente el sida ha afectado a grupos considerados ´diversosª, como homosexuales y adictos al uso de drogas inyectables. El tercero es su propagación con ritmo epidémico agudo entre los pobres del mundo, en particular en Africa subsahariana. El sida se ha transformado en un nuevo factor que agrava la condición de los sectores empobrecidos y contribuye a ahondar el abismo entre los países ricos y pobres del mundo.

Percepción y gestión del riesgo de VIH en los consumidor de drogas inyectables

Una de las mayores dificultades con la que se enfrentan los programas que trabajan en la prevención del VIH entre los toxicómanos, es el hecho de que aunque éstos conocen qué es el sida y cómo se transmite, no modifican sus comportamientos y continúan con prácticas que los epidemiólogos denominan de alto riesgo. La categoría de riesgo es central para la comprensión de las prácticas de los consumidores de drogas intravenosas. En este trabajo planteamos críticamente el enfoque de la epidemiología del riesgo y proponemos un abordaje sociocultural para el acercamiento al fenómeno. Exploramos algunas consecuencias de la adopción de este enfoque sobre las políticas públicas de prevención en los grupos de consumidores de drogas intravenosas a nivel internacional.

Sida. Imagen y símbolo

Al ser el sida una de las enfermedades que concita la mayor angustia pública, es justo reflexionar sobre su desarrollo sociocultural. Este ensayo va dirigido al análisis del sida como fenómeno simbólico, y de la imagen que proyecta sobre el entorno. Es en este nivel donde se convierte la vida del infectado en una especie de cárcel simbólica que le condena a una muerte social. Resulta pertinente analizar el alcance del sida como sombra simbólica que transgrede la dimensión corpórea de la simple enfermedad, para convertirse en una sombra que afecta no solo al individuo infectado, sino a todos sus allegados. Las campañas públicas sobre el sida deben apuntar también a corregir los valores simbólicos negativos de la enfermedad.