Aportes

Agricultura campesina, mercado y biodiversidad. Valoración económica vs. valoración socioecológica

Aquí se plantea la siguiente cuestión: el mercadeo de la naturaleza, es decir la atribución de derechos de propiedad sobre servicios y recursos ambientales que hasta ahora estaban fuera del comercio y que adquieren precios en nuevas transacciones ¿ayudará realmente a la conservación de la naturaleza?; ¿hasta qué punto esos precios dependen de la desigual distribución del poder, de la propiedad, y de los ingresos en el mundo? Esas relaciones entre la equidad y la sustentabilidad son aquí planteadas con referencia a la biodiversidad agrícola y silvestre.

La destrucción del Estado y la sociedad en Somalia. Más allá de la convención tribal

Las estructuras de control y equilibrio presentes en la antigua tradición somalí se atrofiaron con la imposición del régimen colonial, el establecimiento del Estado y sus leyes concomitantes, la comercialización de la economía y la generación de excedente, el surgimiento de una nueva clase de somalíes desligados de las labores productivas, la disponibilidad de recursos «comunes» controlados por el régimen y el advenimiento de la política competitiva. De esta forma, fue el ocaso abrupto del papel restrictivo que desempeñaba la economía familiar en los asuntos de la comunidad, al igual que el ascenso de una minoría influyente, con un dominio de la maquinaria del Estado que la «liberaba», de las reglas del Xeer y de los valores del Islam, lo que condujo a la institucionalización de la política sangrienta.

Medidas de confianza mutua en América Latina

Las nuevas características de los escenarios regional y global, con el paso de la Guerra Fría a la distensión y las consecuencias que de ella derivan, crean condiciones favorables para impulsar el fortalecimiento de la confianza entre los diferentes Estados. En América Latina, la existencia de una serie de tratados y declaraciones sobre control de armas y desarme puede considerarse como el punto de partida para el establecimiento de medidas de confianza recíproca, destinadas a solucionar asuntos limítrofes pendientes, limitar la adquisición de armas y los presupuestos militares, iniciar y acelerar procesos de integración económica y política.

Coyuntura

Argentina. La innovación política

Las elecciones para convencionales constituyentes del 10 de abril de 1994 depararon más de una sorpresa, pero lo inusitado, aún para una época en que las encuestas nos anticipan las tendencias del cómputo, fue el triunfo del Frente Grande (FG) en la ciudades de Buenos Aires, Neuquén y sus buenos resultados en otros distritos. Con ello se manifestaba una fuerte tendencia a cuestionar el poder, que parecía haberse fortalecido durablemente pocos meses atrás luego del pacto de Olivos, firmado con la Unión Cívica Radical (UCR), principal partido de oposición. La hegemonía menemista ya no era el horizonte obligado de la reflexión política. Asimismo se debilitaba considerablemente el juego bipartidista que había dominado la vida política argentina desde la posguerra y continuado desde 1983 con el restablecimiento de la democracia.

Brasil. Las demandas acumuladas

La similitud de los pronósticos refleja, más allá de diferencias ideológicas, posición social y simpatías políticas, el convencimiento de que el candidato ganador de las próximas elecciones presidenciales de octubre deberá recoger en unos meses los frutos de uno de los lustros más convulsionados de la reciente historia brasileña. Independientemente de quién salga favorecido por el voto de casi cien millones de electores, el futuro presidente del Brasil será depositario de las demandas acumuladas al cabo de casi cuatro décadas de «milagro económico».

El Salvador. Elecciones y democracia

Construir una sociedad respetuosa de las diferencias, que rompa con la tradicional cultura de autoritarismo, dependencia y exclusión, parece ser la tarea esencial que dejó a los salvadoreños la firma de los Acuerdos de Paz de Chapultepec el 16 de enero de 1992. En ellos se diseña todo un proceso de transformaciones institucionales y legales, que pretende eliminar los sustentos básicos de esa cultura, y abrir las puertas a la participación de todos. Como se suele citar, el mismo ex-presidente Alfredo Cristiani - de un partido de concepción autoritaria, que llegó a la Presidencia de la República con el objetivo de imponer la paz por la vía del triunfo militar - aceptó en su discurso en el Castillo de Chapultepec que la guerra salvadoreña no fue fruto de voluntades individuales, sino de la permanencia de un sistema que no otorgaba a la población espacios de participación en lo político, lo económico y lo social.

Panamá. Años decisivos

En un ambiente de tranquilidad y siguiendo un proceso que fue calificado como «perfecto» por el ex-presidente estadounidense Jimmy Carter, resultó elegido el pasado 8 de mayo de 1994 como nuevo presidente de la República de Panamá el economista Ernesto Pérez Balladares, candidato del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Era el favorito para ganar las elecciones donde se enfrentaba a un conjunto de fuerzas conservadoras divididas. Pérez Balladares ganó con el 33,3% de los votos. Fue seguido por la candidata del gobernante Partido Arnulfista (PA), Mireya de Gruber, quien obtuvo el 29% de los votos.

Libros

La memoria obrera y sindical

Documentos de la primer a reunión iberoamericana para la recuperación y conservación de archivos y documentación de los trabajadores y los movimientos sociales: (Buenos Aires, 13/ 15 abril 1992). Aurelio Martín Nájera y Agustín Garrigós Fernández (eds.). Editorial Pablo Iglesias - Asociación Iberoamericana para la recuperación y protección de los archivos de los trabajadores y sus organizaciones (AIRPATO), Madrid, 1992, 588 pp. En el mes de abril de 1992 se celebró en Buenos Aires la «Primera reunión iberoamericana para la recuperación y protección de los archivos de los trabajadores y los movimientos sociales» como culminación de dos años de intenso trabajo en favor de la coordinación de los archivos de las organizaciones obreras y populares y de las instituciones que dedican su labor a la recuperación de los testimonios documentales y a la investigación sobre el movimiento obrero iberoamericano.

Tema central

El auge de la fractura Norte-Sur. ¿Es posible un gobierno global?

La necesidad de una regulación a escala mundial - una «gobernabilidad global» - se impone para hacer frente a los desafíos que interpelan al hombre, como especie humana, sin consideración de categorías sociales, y al planeta, considerado en su totalidad, sin particularizar sobre uno u otro país. Las controversias científicas de las que estos desafíos son objeto, así como también las diferencias en las percepciones sobre la gravedad de los riesgos, frenan el progreso colectivo de la empresa. Dichos desafíos constituyen problemas globales - proliferación nuclear, medio ambiente, migraciones, drogas - inscritos cada vez más en la fractura Norte-Sur. Su solución supone la restauración de una gobernabilidad interna dondequiera que ella se encuentre debilitada por los asaltos de una mundialización salvaje.

El fin del Estado-Nación y el nuevo orden mundial. Las instituciones políticas en perspectiva

En los últimos años se han perfilado nuevos y difusos escenarios de catástrofe que parecen difíciles de superar en el marco de las llamadas formas de cooperación. Esto es válido sobre todo para la amenaza al ecosistema global y para los peligros de una desestabilización político-social de dimensión universal, por causa de una desigualdad social cada vez mayor entre las regiones del mundo, y también dentro de ellas. En este contexto, una transferencia cuando menos parcial de la soberanía a instancias de decisión efectivas, democráticamente legitimadas a nivel global, parece inevitable en el mediano o largo plazo, si se quiere que exista una buena oportunidad de manejar los problemas globales. Pese a que sólo puede imaginarse un «Estado mundial» semejante como un monstruo burocrático, en realidad podría funcionar si está construido según el principio del subsidiarismo y cede competencias esenciales a instancias regionales o locales.

El futuro de la polarización global

En lugar de justificar la progresiva globalización, la crisis actual deja al descubierto su extrema vulnerabilidad. La erosión del viejo sistema global no es capaz de preparar su propia sucesión y sólo puede conducir al caos. Mientras tanto, las fuerzas dominantes despliegan sus actividades en el marco de estas limitaciones, en un esfuerzo por maniobrar a fin de lograr ganancias a corto plazo, con lo que agravan la crisis. Una respuesta humanista al desafío que plantea la globalización inaugurada por la expansión capitalista puede ser idealista, pero nunca es utópica. Más bien constituye el único proyecto realista posible.

Global, civil, solidario. La complejización del nuevo mundo

El reconocimiento del creciente alcance e intensidad de las relaciones espacio-tiempo, de una socialización global cada vez más interdependiente, hace que las nociones simplistas y tradicionales del mundo social y su transformación sean cada vez más arcaicas. El determinismo de clase, económico y tecnológico; el nacionalismo territorial como la identidad política primaria; el revolucionismo/insurreccionismo político y el apocalipticismo global han sido parte de los recursos usuales de la izquierda.

Globalización mundial y alternativas de desarrollo

Del conjunto de grandes cambios que está viviendo el mundo de hoy, probablemente el más importante sea el de la globalización. Este fenómeno tiende a ser considerado por devotos y críticos como esencialmente económico. Pero en realidad es un proceso mucho más amplio que, aunque de base económica, tiende a abarcar las más importantes relaciones sociales, culturales, ecológicas y políticas del mundo actual. Es necesario aportar los fundamentos para una concepción alternativa de globalización, basada en la cooperación pacífica de los pueblos y Estados, la democratización de las naciones y la internacionalización de los movimientos sociales.

Tras el fracaso de las grandes teorías. ¿Qué será del Tercer Mundo?

Desde hace unos diez años, la propiedad del concepto \'Tercer Mundo\' ha sido cada vez más cuestionada por innumerables autores, pero sólo los decisivos años 1989-1991, con sus consecuencias todavía no del todo previsibles, han puesto en claro la verdadera carga explosiva de ese cuestionamiento. El significado del concepto «derrumbe del Tercer Mundo» no se relaciona únicamente con el desmoronamiento del orden estatal - hacia adentro y hacia afuera - que se puede observar en muchos lugares, se relaciona en idéntica medida con las posibilidades colectivas de imposición de las demandas del Sur.