Nuevas izquierdas; nuevas mayorías (101 / Mayo - Junio 1989)
Revista
Nueva Sociedad NUSO 101 Mayo - Junio 1989

Nuevas izquierdas; nuevas mayorías

Dentro del apego a las realidades concretas de cada país, en que la inspiración ideológica no ha dejado de ser guía inmanente sin embargo, se ha abierto paso la evidencia de que para la izquierda no basta con ganar elecciones, sino que requiere junto a sí una muy amplia mayoría nacional para hacer realidad las transformaciones políticas, económico-sociales y culturales a las que aspira.

Análisis

Es ilegal la deuda externa ante el derecho internacional

Es posible alegar la nulidad de la deuda externa en base a sólidos fundamentos del derecho internacional: aplicación de la cláusula rebus sic stantibus, teoría del riesgo creado, imposibilidad de cumplimiento, doctrina de las deudas odiosas, enriquecimiento ilícito, que constituyen principios fundamentales de nuestros sistemas jurídicos. Además, la deuda externa afecta a los derechos humanos, que constituyen normas obligatorias (ius cogens) del derecho internacional, en cuanto a nivel de vida, soberanía política y económica, y autodeterminación. Se debe ir a la aprobación de un Código de Conducta sobre la deuda externa y cautelar, asimismo, el derecho al desarrollo de nuestros países, así como aumentar el control local sobre las transnacionales.

Iguales metas; distintos destinos. Cinco intentos de modernización: Japón, China, México, Turquía, Egipto

La revolución china de 1911 casi coincidió en el tiempo con el inicio de la revolución mexicana, en 1910. Un muy próximo espacio histórico ocuparon las revoluciones de Ataturk, en Turquía, y la egipcia de 1923. Todas coincidieron - más o menos con la etapa de dominación más neta del imperialismo en el mundo, en la búsqueda de un desarrollo independiente, y todas tienen como antecedente similar la Restauración Meiji del Japón (1867-1868). Sin embargo, estos intentos de modernización capitalista, que se trazaron objetivos semejantes, corrieron muy diferentes destinos. Con la excepción de China, en la periferia del capitalismo, las burguesías locales sólo han podido sobrevivir insertándose en el sistema capitalista mundial y renunciando al desarrollo nacional autónomo y autosostenido que alguna vez intentaron. Pero la historia no se detiene, y está a punto de abrirse un nuevo capítulo, del que dan indicios las revueltas y rupturas sociales que se manifiestan, por aquí y por allá, en todo el Tercer Mundo.

Impávidos ante la democracia. La subjetividad política argentina

Las actitudes y expresiones políticas de los ciudadanos han echado por tierra el optimismo de las primeras interpretaciones de la transición argentina. Ni los individuos parecen, hoy, dispuestos a mantenerse activamente comprometidos en su respaldo inicia a la nueva institucionalidad, ni esperan mucho más de ella. Sin embargo, lo que resulta diagnosticado públicamente como un ocasional desencanto, presenta un contenido más profundo: por un lado, la persistencia de diversas orientaciones hacia la política propia del discurso y de los hábitos del pasado autoritario; por el otro, el desvelamiento de una voluntad colectiva marcadamente contraria al autoritarismo institucional, pero no por eso contenedora de un consenso ni democrático ni democratizador. Este trabajo busca, precisamente, discutir dicho trasfondo, con base en una encuesta sobre cultura política.

La otra espada de EEUU. La iniciativa de la Cuenca del Caribe

Pese a que la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) está proyectada - dentro de la política exterior norteamericana - como un aliento al desarrollo económico de esa zona, debe analizársela como elemento complementario de la política de contención y de seguridad nacional de los EEUU en la región, dentro de un análisis ideológico marcado por la visión del enfrentamiento Este-Oeste. La base teórica de la ICC es un diagnóstico que atribuye el subdesarrollo a «la anulación de las fuerzas creadoras y propulsoras del mercado» y que - por lo mismo - impulsa la liberalización de las economías caribeñas y dirige su apoyo al sector privado de cada país comprometido , a condición de que éstos no limiten el accionar de las empresas norteamericanas en sus mercados. En ese esquema, le correspondería un rol especial a Puerto Rico, como puente y ejemplo de las «bondades» de una asociación con los EEUU, lo que a su vez implica una búsqueda de mayor relieve propio para el gobierno puertorriqueño, si quiere ganar credibilidad para asumir este nuevo protagonismo.

Violencia, democracia y democratización en Colombia

Los autores parten de una diferenciación entre democracia y democratización, entendiendo la primera como las formas de relación entre la población y el régimen político (elecciones, delegación de poder, representación), y la segunda como el proceso social de conquista de metas relativas a la igualdad, la libertad y la justicia, sin el recurso a la eliminación física de los contendores. Sostienen que en la situación actual colombiana, la violencia acompaña a la democracia, pero obstaculiza la democratización. De allí que pueda existir un régimen de aparente juridicidad con altísimas tasas de violencia. Señalan cómo esa coexistencia es posible precisamente por la debilidad del proceso de democratización colombiano y sus efectos particulares sobre las posibilidades de construcción de un sentido de representación (no como delegación) de una sociedad no violenta. Y esta violencia, tanto desde arriba como desde abajo, tiende a perder legitimidad y a obstaculizar opciones diferentes de cambio social, como los movimientos sociales y las movilizaciones populares. Prácticas de la sociedad civil, ante todo de los sectores populares, muestran que se buscan procesos de democratización sin el recurso de la violencia. Los autores reflexionan, finalmente, sobre el impacto de la violencia en los derechos humanos en Colombia.

Coyuntura

Chile otro año electoral definitivo

Para el 14 de diciembre de 1989, Chile se apresta a protagonizar el segundo tiempo de la confrontación que el 5 de octubre de 1988 liquidó las pretensiones del general Pinochet de proyectarse en el poder por otros ocho años. El rechazo sufrido por el régimen, que perdura desde 1973, le permite ahora a la oposición el uso de un mecanismo positivo, como son las elecciones libres de este fin de año, un corolario del plebiscito, donde volverán a enfrentarse las fuerzas democráticas con la dictadura, que aún no guarda sus bayonetas y sigue siendo el elemento ordenador de la situación chilena.

EL SALVADOR incógnitas y espejismos en el camino de arena

Una nueva fase de polarización se abrió con el triunfo de la extrema derecha en los comicios escenificados en El Salvador el 19 de marzo de 1989. El fenómeno expresa el predominio de la dinámica endógena del conflicto centroamericano (del que el drama salvadoreño sigue siendo, sin duda, el núcleo estructurante) sobre los acuerdos globales de distensión mundial y regional que pretenden encuadrar su encauzamiento por vías conciliatorias.

Libros

El sindicalismo cristiano latinoamericano

Dick Parker Ed. UCV, Caracas, 1988, 180 pp. Uno de los temas cuyo estudio sistemático aún debe la historiografía sindical latinoamericana es el análisis de las «internacionales obreras» en la región. Este libro es el comienzo del intento de un ambicioso proyecto por estudiarlas y comprende la primera etapa (1954-1971) del desarrollo de una de las organizaciones regionales: la entonces denominada CLASC-Confederación Latinoamericana de Sindicalistas Cristianos (después CLAT).

Un libro fundamental sobre el Caribe

Etnicidad, clase y nación en la cultura política del Caribe de habla inglesa Andrés Serbin Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, 1987, 477 pp. Podemos decir sin ambages que la obra de Andrés Serbin constituye un momento significativo en la maduración de los estudios latinoamericanos sobre algo tan cercano y lejano a la vez como son las islas y tierras firmes del Caribe de habla no ibérica. Lo de realidades cercanas a nosotros es obvio para todo latinoamericano. Lo de remotas, en cambio, tiene que ver con un desajuste ideológico, una incomunicación secular plagada de mutuos prejuicios. El iberoamericano medio le atribuye poca importancia a este vasto mundo marítimo e insular. Lo despacha con unos pocos lugares comunes, remitiéndose a una especie de transplante de pueblos fundamentalmente africanos por obra de diversas potencias europeas, a un medio geográfico propiciador de un estilo de vida alegre, despreocupado, sensual, pletórico de magia y ritmos dionisíacos.

Viraje en la izquierda. Nuevos rumbos, nuevas perspectivas

La muerte del Ché Guevara en 1967 y el derrocamiento de Allende seis años después constituyeron un verdadero trauma para los izquierdistas de América Latina, al extremo de hacerlos cuestionar suposiciones que habían sido sostenidas durante mucho tiempo y buscar nuevas direcciones. Sin embargo, ninguno de los dos eventos indujo a la Izquierda a descartar por completo las estrategias que el Ché y Allende habían seguido separadamente, es decir, la guerra de guerrillas y el camino electoral hacia el socialismo.

Posiciones

No nos permiten rectificar nuestros errores. Carta-denuncia de Carlos Andrés Pérez al FMI

Cuando aún no se apagaban las llamas de la explosión social que estremeció a Venezuela el 27 y 28 de febrero de 1989, el presidente Carlos Andrés Pérez se dirigió al Director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdessus, denunciando en forma inusual «las injustas condiciones en que se desenvuelven las relaciones económicas mundiales». En la misiva el mandatario venezolano puso de relieve la insuficiencia de las soluciones acordadas en las Cartas de Intención, que los países en desarrollo se ven muchas veces obligados a firmar con el FMI. El mensaje también apuntaba, indirectamente, «los dirigentes de las grandes naciones democráticas» que «imponen las condiciones» injustas prevalecientes en la economía internacional. Camdessus contestó prontamente, ratificando la posición del FMI...

Tema central

Dos conceptos clave de la renovación socialista en Chile

Hacer socialismo en Chile, hoy, es buscar un camino claro para derrotar a la dictadura y restablecer la democracia, y ello pasa por tener una respuesta nacional y democrática a los problemas del país. Para algunos, lo nacional pertenece al pasado y se refiere a grupos pequeños «tradicionales». Para nosotros, lo nacional tiene que ver principalmente con mayorías, y se refiere al futuro. La idea de lo nacional ha estado siempre presente en el pensamiento de la Izquierda chilena. Sabemos con claridad meridiana que lo nacional debe ser popular. No hay opción realmente nacional que no parta de los intereses de la mayoría, en lo político, lo social, lo económico y lo cultural. Junto a ello, sostenemos que sólo utilizando los medios de la democracia puede el socialismo alcanzar sus fines. Pero la democracia puramente formal, de alcances civiles y políticos, tiene que tener un contenido económico y social, donde los derechos humanos no experimenten menoscabo alguno en provecho del poder del Estado o del progreso de la economía.

El antimperialismo constructivo del APRA

Para los apristas, basados en el pensamiento de Haya de la Torre, la construcción de un nuevo Estado es condición indispensable para la edificación de una nueva economía, al servicio de las mayorías nacionales. Se trata de un proceso complejo, cuyo eje es la creación de un Estado antimperialista que sólo puede consolidarse definitivamente a nivel continental. La mera construcción de Estados antimperialistas en cada Estado latinoamericano seria ciertamente insuficiente. La unión de tales Estados es fundamental para la afirmación del carácter antimperialista de cada uno de ellos. La opresión nacional que hoy ejerce el imperialismo se da esencialmente a través de la deuda externa. Frente a ello, la única alternativa inmediata para nuestros países es la reducción de los pagos, para evitar el colapso de nuestras economías. Y luego, puntos de vista y acciones comunes, en busca de nuestra unidad, nuestra aproximación, subregional primero, y continental después.

El MAS y la búsqueda de un perfil distintivo

Fundado en 1971, como una escisión del Partido Comunista de Venezuela, el MAS elaboró una propuesta socialista autónoma, fuertemente crítica del marxismo-leninismo, que valoró a la democracia como componente sine qua non del cambio social, lo que significó un rápido alejamiento de su área de origen. En cuanto a su estructura interna, el Movimiento al Socialismo se apartó radicalmente de los «modelos» prevalecientes, en general, en todos los partidos venezolanos, incluido Acción Democrática, donde el verticalismo, la acción de los «cogollos» y el control partidista de los movimientos sociales es la regla. En lo interno, el MAS permite el libre juego de corrientes y ha extendido a la base partidaria la decisión sobre candidaturas, origen de los debates y renovación de autoridades, con plazos precisos de extinción de los mandatos. En medio del aplastante bipartidismo venezolano, entre AD y COPEI, el MAS es el único que ha logrado una presencia significativa, subiendo su tradicional 6% al 10,3% en las elecciones generales de diciembre de 1988.

La alternativa socialista democrática en Guatemala

El paso de la dictadura a una democracia aún frágil en Guatemala, ha impulsado al PSD a coadyuvar desde la oposición a la reafirmación de los espacios políticos recientemente abiertos. La gran tarea es volver a integrar a la nación como un todo, para intentar resolver los profundos problemas sociales, que requieren de la participación de millones, en un país donde la violencia marcó al conjunto social y la cultura autoritaria se convirtió en hegemónica. El reto del socisliamo democrático radica, además, en iniciar un proceso de reformas económico-sociales que le den una sustentación real a la convivencia democrática.

Nueva mayoría y proyecto nacional del MIR en Bolivia

La Nueva Mayoría Nacional es la base social del Proyecto Nacional y la estrategia de unidad de los bolivianos, levantada por el MIR. Hay una división de clases y diferencias sociales muy marcadas, que impiden la unidad nacional del pueblo boliviano. Las grandes mayorías nacionales viven al margen del Estado. Bolivia, para ser nación, necesita de un proyecto nacional que realice su calidad de país. Ello significa, en primer lugar, lograr la independencia nacional, un nuevo orden social justo, el desarrollo, la vertebración, y la integración nacionales; una toma de conciencia como nación, una gran concurrencia de factores, un proyecto de construcción y liberación nacionales, la unidad en la diversidad y una identidad y mística exaltadas en torno a un proyecto nacional.