Apuntes de integración en América Latina 4/2016

Resumen de noticias y novedades vinculadas con las iniciativas y los bloques regionales latinoamericanos.

Apuntes | Apuntes de integración en América Latina 4/2016 | Septiembre - Noviembre 2016

Alianza del Pacífico

A mediados de noviembre la XXIV se reunió en Lima la Cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), el foro regional creado en 1989 del que forman parte veintiún países ubicados a ambos lados de ese océano. Entre ellos se encuentran Chile, México y Perú, miembros de la Alianza del Pacífico, una iniciativa de libre comercio más reciente que los reúne con Colombia. En parte debido a esa coincidencia, la cumbre de APEC fue ocasión para que representantes de ambos bloques iniciaran un diálogo informal acerca de la posibilidad de que la Alianza del Pacífico se transformase en grupo observador de APEC. Por el momento, se dio a conocer el inicio de un acercamiento informal, sin documentos ni compromisos asumidos, pero con la intención de avanzar en la integración de los dos bloques, que están ligados no solo por los países que tienen en común como miembros plenos, sino también por varios miembros de APEC que son, a su vez, observadores de la Alianza, como Australia, Canadá, Estados Unidos, China, Indonesia, Japón, Nueva Zelanda, Singapur, Corea y Tailandia.

De acuerdo con la segunda vicepresidenta de Perú, Mercedes Aráoz, en APEC «están viendo nuestros avances [de la Alianza del Pacífico], hay un compromiso con la integración, con acercarnos y hacer más comercio con los países del otro lado» del océano. En ese marco, la cumbre de APEC dio lugar, asimismo, a una serie de encuentros bilaterales como el del presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, con el primer ministro de Japón Shinzo Abe, y el presidente de China Xi Jinping. Días antes, los líderes de APEC concluían la cumbre ministerial, que se desarrolló en un contexto internacional complejo, donde el libre comercio por el que aboga el foro se enfrenta a la reivindicación del proteccionismo, cuya máxima expresión se presentó de la mano del reciente ganador de las elecciones estadounidenses, Donald Trump. Con todo, bajo el lema “crecimiento de calidad y desarrollo humano”, la cumbre emitió una declaración conjunta en la que sus miembros asentaron sus compromisos con el establecimiento de políticas cooperativas para fortalecer la integración regional, mejorar la creación de empleos y las condiciones de vida, fortalecer el mercado de alimentos, modernizar las pequeñas empresas y desarrollar el capital humano de sus economías.


Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)

A fines de octubre se realizó por primera vez una reunión oficial entre los cancilleres de la Unión Europea (UE) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el proceso de integración que integran todos los Estados de la región. El encuentro fue ocasión para la evaluación de los programas y las acciones que se están realizando con el fin de impulsar la implementación del Plan de Acción UE-Celac, aprobado por los jefes de Estado y de gobierno de ambas regiones en junio de 2015. En la declaración final del encuentro, los cancilleres insistieron en “la necesidad de intensificar la cooperación birregional” y resaltaron que “en la concepción y la aplicación” de dicho Plan “deben tenerse en cuenta los nuevos retos vinculados a la aplicación de la Agenda 2030”, agenda que aprobó la ONU en septiembre de aquel año para orientar los programas de desarrollo sostenible. Por este motivo, la declaración encomienda “a los altos funcionarios de la Celac y la UE que lleven a cabo un proceso de reflexión y consulta sobre este asunto con todos los socios pertinentes y presenten los resultados iniciales antes de que termine 2016, con vistas a presentar sus resultados en la cumbre de 2017” que sostendrán los líderes de ambas regiones.

Asimismo, el encuentro reunió a la alta representante de la UE, Federica Mogherini, el ministro de Asuntos Exteriores de la República Dominicana, Miguel Vargas y el presidente de la Fundación Unión Europea-América Latina y el Caribe (UE-ALC), Leonel Fernández, para la firma del acta por el que se establece dicha Fundación como organización internacional. Esta institución, cuya creación fue acordada en mayo de 2010 en la VI Cumbre UE-ALC, comenzó sus actividades en noviembre de 2011, pero lo hizo como una institución de derecho alemán de manera transitoria, hasta que se pudiera avanzar con el tratado internacional que le permitiese la transformación a una organización internacional. Con sede en Hamburgo (Alemania), la fundación reúne a la UE, sus 28 Estados miembros y a los 33 países de la Celac, con el objetivo de fomentar el conocimiento, el entendimiento y la visibilidad mutua, así como reforzar el proceso de asociación birregional con mayor participación de la sociedad civil. Para ello, promueve actividades como seminarios, conferencias y publicaciones, además de eventos relacionados con los asuntos que se tratan en las cumbres birregionales. Las negociaciones requeridas para que la entidad se transformara en una organización internacional finalizaron en 2015, y ahora pudo realizarse la ceremonia de la firma, ocasión en la que Fernández solicitó a los cancilleres el aporte económico de sus respectivos países para poder “echar a andar” con buen pie el nuevo organismo.


Comunidad del Caribe (Caricom)

El paso del huracán Matthew en octubre por varios países del Caricom –Bahamas, Haití, Jamaica, Santa Lucía y San Vicente y Granadinas- dejó un cúmulo consecuencias sociales, económicas y políticas. En particular, en el estado más pobre de todo el continente americano, Haití, el fenómeno meteorológico causó más de quinientas muertes en cuanto vientos de 230 kilómetros por hora arrasaron las costas de Haití, además de poner a casi un millón y medio de personas en situación de emergencia y echar a perder cosechas y animales. En un país que sigue luchando por recuperarse del catastrófico terremoto que sufrió en 2010, el impacto del huracán empeoró los niveles de hambruna y salud en la población, con el cólera amenazando en las zonas más afectadas. Por eso, los países del Caricom movilizaron su ayuda monetaria a través de la cobertura para riesgos de catástrofe (CCRIF-SPC, por sus siglas en inglés), una herramienta regional creada en 2007 para asegurar una rápida asistencia a los países que enfrentan este tipo de problemas. El aporte sumó un total de casi 30 millones de dólares para los estados afectados dentro de las dos semanas de ocurrido el huracán, de los cuales 23.4 millones fueron destinados solamente a Haití. La cifra representa alrededor del 46% del total que la CCRIF ha otorgado desde su creación y permitió al gobierno brindar comida y refugio a las personas afectadas, comprar medicamentos para niños, desbloquear las principales rutas y techar escuelas, entre otras cosas.