Apuntes de integración en América Latina 1/2017

Resumen de noticias y novedades vinculadas con las iniciativas y los bloques regionales latinoamericanos.

Apuntes | Apuntes de integración en América Latina 1/2017 | Enero - Febrero 2017

Alianza del Pacífico

En un año de precios bajos en los productos de la industria minera, la Alianza del Pacífico llevó a cabo su primera reunión de ministros del sector, que concluyó con una serie de acuerdos para promover la cooperación en esta área.

Concluido en Santiago de Chile el 1º de diciembre pasado, el encuentro contó con la presencia de representantes de los cuatro países que conforman la Alianza: la ministra de Minas del país anfitrión, Aurora Williams, el coordinador general de Minería de México, Mario Cantú, el embajador de Colombia, Mauricio Echeverry, y el ministro de Energía y Minas de Perú, Gonzalo Tamayo Flores. Todos suscribieron la Declaración de Santiago, en la que se aprueba la realización de diálogos público-privados del sector extractivo, de manera periódica, con el fin de generar una visión compartida sobre el rol del sector en la promoción del desarrollo nacional de los países miembros de la Alianza.

Según Williams, se trata de un escalón más en el ya demostrado interés de los países miembros de la Alianza del Pacífico de avanzar en este tema, luego de un año que definió como «de estrés» en la industria minera, principalmente por los precios internacionales. Ya en 2015, en la reunión de presidentes de la Alianza del Pacífico en Paracas (Perú), se determinó la importancia de que existiera un grupo técnico minero y luego, en la reunión de 2016, de Puerto Varas (Chile), se estableció un mandato para que este grupo técnico generara espacios comunes de trabajo de los cuatro países. Ahora, en la declaración se establece dicho grupo aprobará una serie de términos de referencia de un estudio de diagnóstico, fortalezas y debilidades del sector minero, identificando áreas de cooperación mutua y potencialidades de intercambio de bienes y servicios.

De acuerdo a lo trascendido, es posible que la próxima reunión sobre este tema se realice en Colombia.


Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)

El 25 de enero se llevó a cabo en Punta Cana (República Dominicana), la V Cumbre de la Celac, el mecanismo intergubernamental que reúne a los 33 países de América Latina y el Caribe. Aunque en el evento los jefes de Estado y de Gobierno abordaron las temáticas regulares que atañen a este tipo de cumbre (como la paz en la región, la lucha contra la corrupción, la seguridad ciudadana, la erradicación del hambre, la cobertura universal y gratuita de la educación), el encuentro estuvo teñido por las preocupaciones que surgieron en la región a raíz de las primeras medidas adoptadas por el nuevo gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump.

Ya en el inicio de la cumbre, su anfitrión, el presidente dominicano Danilo Medina, alertó sobre la intención de revisión de los tratados de libre comercio de la nueva administración republicana en Estados Unidos, sobre «el fantasma del proteccionismo y las consecuentes guerras comerciales». Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió unidad en favor de los derechos humanos de los migrantes, situándose en la vereda de enfrente de las intenciones del gobierno norteamericano de limitar el ingreso a extranjeros, pero también de un reciente decreto argentino con el cual se busca evitar la inmigración de personas con antecedentes en la delincuencia y expulsar con mayor rapidez a quienes delinquen en el país. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, también defendió «la idea de la solidaridad con los migrantes» y advirtió de manera más general que «hay quienes quieren destruir la unidad de los países latinoamericanos y caribeños». Para evitarlo, convocó a la Celac a dirimir los problemas y los conflictos en el marco de este organismo que surjan entre los países miembros y no llevarlos al seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), con una histórica influencia norteamericana.

Al encuentro, que comenzó con un minuto de silencio por la muerte de Fidel Castro a fines de noviembre, asistió una reducida representación de mandatarios, después de que algunos cancelaran su viaje por cuestiones de salud, como el presidente argentino Mauricio Macri, y que en las últimas horas suspendieran su participación los presidentes de México, Chile, Panamá, Colombia y Guatemala. Con todo, los representantes reunidos adoptaron la Declaración final del encuentro y un Plan de Acción para dar seguimiento durante este año a los temas prioritarios tratados en el encuentro, como la pobreza, las migraciones, el narcotráfico y la erradicación del hambre. Respecto de este último punto, José Graxiano de Silva, el director de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), alagó el Plan de Seguridad Alimentaria de la Celac adoptado en 2015 y subrayó que la región cuenta con todas las condiciones necesarias para ser la primera región en desarrollo en eliminar el hambre, partiendo por el gran compromiso político que sostiene aquel plan. Señaló que el mismo ya está dando sus frutos a lo largo de la región, donde varios países se apoyaron en él para evaluar sus políticas de seguridad alimentaria y nutricional y República Dominicana aprobó en 2106 una Ley nacional de seguridad alimentaria, sumándose a los otros ocho países que ya cuentan con dicha legislación (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Honduras, Nicaragua y México). Además, en el marco del Plan, se estableció una Red de Expertos, una Estrategia Regional y una Alianza Regional para la Prevención y Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos. Dado que, según la FAO, con los alimentos que se pierden en la región se podría alimentar al 37% de quienes sufren hambre a escala global, desde 2015 se crearon varios comités nacionales dedicados a analizar las formas en las que se podría lograr tal reducción, que van desde proyectos de ley que buscan regular la donación de alimentos hasta manuales que enseñan a empresarios y consumidores a aprovechar al máximo los alimentos, pasando por actividades de recuperación de alimentos en puntos de venta barriales y acciones para disminuir desperdicios en comedores institucionales y empresariales