Autor

Diego Luis Castellanos

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Publicaciones de Diego Luis Castellanos

Tema central
Nueva Sociedad NUSO 106 Marzo - Abril 1990

Hacia una revisión de las relaciones con la Comunidad Europea

Necesario es reconocer que las divergencias con la Comunidad Europea (las subvenciones agrícolas, la posición de la CE en materia de servicios y el proteccionismo en general) son factores presentes y obstaculizantes del diálogo y de la negociación; pero posiblemente el mayor obstáculo sea la propia actitud de los gobiernos de América Latina. En este sentido, es difícil comprender la actitud de poca atención de nuestros gobiernos a los trabajos y sugestiones hechas por la CEPAL, el SELA y la UNCTAD, sobre el poder de compra de la región, como tampoco es comprensible que en treinta años la integración económica regional siga siendo mera aspiración y no una realidad.

Aportes
Nueva Sociedad NUSO 56-57 Septiembre - Diciembre 1981

Negociaciones Comerciales Multilaterales y Trilaterales

ANTECEDENTES: UN POCO DE HISTORIA En febrero de 1972, en el Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), se formularon declaraciones conjuntas coincidentes por parte de los Estados Unidos y la Comisión Económica de las Comunidades Europeas (el 9 de febrero) y de los Estados Unidos y el Japón (el 11 de febrero), que habían sido resultado de las discusiones sostenidas entre esas potencias acerca de las proposiciones hechas por los Estados Unidos para resolver los problemas originados por las decisiones que en materia monetaria, comercial y de otra índole, adoptó la administración norteamericana el 15 de agosto de 1971, así como los otros problemas resultantes de esas medidas.

Artículo
Nueva Sociedad NUSO 49 Julio - Agosto 1980

Venezuela en el contexto de la economía mundial

INTRODUCCION Al igual que la mayoría de los países latinoamericanos, considerados aisladamente, Venezuela no parece tener asegurada su viabilidad a menos que realice transformaciones sustanciales, tanto en el orden interno como en el de sus relaciones externas, en las cuales, estas últimas, sean acompañada por otros países afines en cuanto a sus condiciones y aspiraciones. Esto es así, debido a la carencia de autonomía de acción que se relaciona con la no disposición de tres de los requisitos vitales exigidos en el mundo actual para garantizar la viabilidad, como son: capacidad científico-tecnológica, un mercado interno suficiente como para absorber la producción nacional y contar con permanentes excedentes exportables, y un poder apropiado de disuación (o capacidad de rechazo de ataques de tipo nuclear), habida cuenta de que ello representa el equilibrio de terror entre las superpotencias. Cuenta, sin embargo, con otros dos requisitos: recursos no renovables de tipo fósil e integración social; los cuales representan, el uno, el elemento básico de su viabilidad posible, pero también su elemento de mayor vulnerabilidad por el carácter estratégico y por su agotabilidad; y el otro, su mayor ventaja, pero con franca tendencia a la descomposición en razón de la introducción de elementos migratorios extraños, formados en un ambiente social distinto, y la creación - con el desarrollo del capitalismo periférico - de grupos sociales privilegiados de consumo, frente a una mayoría de infra-consumo.

Artículo
Nueva Sociedad NUSO 22 Enero - Febrero 1976

Apreciaciones sobre cooperación económica entre países en desarrollo

I. Cooperación Económica 1. La cooperación económica internacional se concibió como instrumento indispensable para reducir las trabas a las transacciones económicas entre los países y obtener mayor flexibilidad en el comercio mundial. Pero se enmarcaba dentro de un orden económico internacional que no respondía a una concepción positiva de la política económica, esto es, al designio de actuar de manera racional y en forma deliberada sobre las fuerzas económicas \"para modificar su curso espontáneo y lograr claros objetivos\", según feliz expresión de Don Raúl Prebisch. Al contrario, ese orden económico se inspiraba en la concepción de que la expansión del intercambio, y los beneficios que de ello se derivaban, sólo podrían lograrse con eliminar los obstáculos al juego libre de las fuerzas de la economía internacional, y suponía igualdad u homogeneidad económica entre los países, por lo que no reconocía las diferencias estructurales que los diversos grados de desarrollo económico imponen o determinan.