Tema central

Tesis sobre la urbanización planetaria

En la actualidad, es común escuchar hablar sobre el «triunfo de la ciudad» y sobre una nueva era urbana en la que las ciudades se expanden a lo largo y a lo ancho del planeta. Los temas urbanos son debatidos enérgicamente por historiadores, ríticos literarios y otros expertos en áreas humanísticas y ciencias duras. Más allá de las cuestiones cuantitativas, no debe perderse de vista que las geografías de la urbanización están adquiriendo morfologías nuevas y de mayor envergadura, que hacen estallar la antigua división entre lo urbano y lo rural. Este artículo sostiene que el mundo de los estudios urbanos académicos parece sufrir una nueva crisis epistemológica, y propone ubicar en el centro del análisis los procesos de destrucción creativa del espacio político-económico bajo el capitalismo.

Tesis sobre la urbanización planetaria

A comienzos de la década de 1970, un joven sociólogo marxista llamado Manuel Castells (por entonces exiliado en París) inició su intervención sobre La cuestión urbana en una obra que pronto se convertiría en un clásico. En ese entonces, se mostró asombrado porque los debates sobre los «problemas urbanos» tendían a transformarse en «un elemento esencial dentro de las políticas gubernamentales, las preocupaciones de los medios de comunicación y, por ende, la vida cotidiana de un amplio sector de la población»1. El asombro de Castells partía de su perspectiva marxista ortodoxa, que presuponía que la preocupación por las cuestiones urbanas era ideológica. Creía que el verdadero motor del cambio social residía en otro lado, en la acción de la clase trabajadora y la movilización antiimperialista. Sobre esta base, Castells procedió a deconstruir aquello que veía como la «ideología urbana» predominante bajo el capitalismo gerencial de posguerra: su teoría tomaba en serio la construcción social del fenómeno urbano en el discurso académico y político, pero en última instancia asociaba esas representaciones con procesos supuestamente fundacionales, relacionados con el capitalismo y el papel del Estado en la reproducción de la fuerza laboral.

Cuatro décadas después de la intervención clásica de Castells, el discurso sobre las cuestiones urbanas presente en la primera parte del siglo XXI puede provocar fácilmente un asombro similar: no porque encubra las operaciones del capitalismo, sino porque se ha convertido en una de las metanarrativas dominantes, a través de la cual se interpreta (tanto en círculos académicos como en la esfera pública) nuestra actual situación planetaria. Dentro de esta materia, la educación interdisciplinaria superior en ciencias sociales, planificación y diseño está floreciendo en las principales universidades. Hoy los temas urbanos son debatidos enérgicamente por historiadores, críticos literarios y otros expertos en áreas humanísticas. De igual forma, los especialistas en ciencias físicas, informática y ecología contribuyen a desarrollar estos estudios. Para ello, exploran nuevas fuentes de datos basadas en satélites, análisis georreferenciados y tecnologías SIG (Sistemas de Información Geográfica), que ofrecen perspectivas más diferenciadas que nunca sobre las geografías de la urbanización2. Algunos textos clásicos, como Muerte y vida de las grandes ciudades (Jane Jacobs) y Ciudad de cuarzo (Mike Davis), siguen animando las discusiones sobre urbanismo contemporáneo. Mientras tanto, en el ámbito público existe un amplio debate en torno de otros libros populares más recientes, como El triunfo de las ciudades (Edward Glaeser), Bienvenidos a la revolución urbana (Jeb Brugmann) y ¿Quién es tu ciudad? (Richard Florida), y a documentales como Urbanizado (Gary Hustwit) y Megaciudades (Michael Glawogger)3. La Exposición Universal de 2010 se celebró en Shanghái bajo el lema «Mejor ciudad, mejor vida». Por su parte, importantes museos, bienales y encuentros realizados en lugares tan dispares como Nueva York, Venecia, Christchurch o Hong Kong dedican gran atención a cuestiones relacionadas con la cultura, el diseño y el desarrollo urbanos4. El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Urbanos (ONU-Hábitat) ha declarado el advenimiento de una «era urbana», generada por el rápido crecimiento de la población mundial en las ciudades5. Esta visión urbanocéntrica del actual momento geohistórico se ha popularizado aún más a través de una serie de conferencias temáticas desarrolladas en algunas de las principales metrópolis del mundo, que fueron organizadas y financiadas mediante una iniciativa conjunta de la London School of Economics y el Deutsche Bank6. Incluso los debates sobre el cambio climático y el futuro de la biosfera son relacionados inmediatamente con asuntos de urbanización. Ahora se reconoce que el entorno construido del planeta –de hecho, la infraestructura sociomaterial urbana– contribuye directamente a establecer transformaciones trascendentales en la atmósfera, los hábitats bióticos, las superficies de uso de la tierra y las condiciones oceánicas, lo que produce consecuencias a largo plazo para el metabolismo de las formas de vida humana y no humana7.

Estas reorientaciones intelectuales y culturales coinciden temporalmente con una serie de transformaciones espaciales, reposicionamientos institucionales y movilizaciones sociales en gran escala, que han intensificado el significado y la magnitud de las condiciones urbanas. En primer lugar, las geografías de la urbanización (concebidas durante largo tiempo con respecto a las poblaciones densamente concentradas y a los entornos construidos de las ciudades) están adquiriendo morfologías nuevas y de mayor envergadura, que perforan, atraviesan y hacen estallar la antigua división entre lo urbano y lo rural, como lo ilustra la siguiente imagen satelital de luces nocturnas.

Fuente: NASA, http://visibleearth.nasa.gov/view.php?id=55167.

Como explican Edward Soja y Miguel Kanai:

el urbanismo como modo de vida, circunscripto en otros tiempos al centro metropolitano histórico, se ha propagado hacia afuera, creando densidades urbanas y nuevas ciudades «externas» y «periféricas» donde antes había suburbios, campos verdes o zonas rurales. En algunas áreas, la urbanización se ha expandido a escala regional, lo que generó galaxias urbanas gigantes, con tamaños poblacionales y grados de policentrismo que superan ampliamente cualquier cosa imaginada hace apenas unas décadas (…). En ciertos casos, las regiones metropolitanas se unen y forman conglomerados aún mayores, como parte de un proceso que podría denominarse «urbanización regional extendida».8

En segundo término, a lo largo de cada una de las principales regiones económicas del mundo, los respectivos gobiernos nacionales, estaduales y provinciales han impulsado iniciativas políticas espacialmente selectivas para crear nuevas matrices vinculadas a la inversión de capitales transnacionales y el desarrollo urbano en vastas zonas de sus territorios9. Estas estrategias públicas a veces apuntan a los núcleos metropolitanos tradicionales, pero también articulan amplias estructuras de acumulación y regulación espacial, que se organizan a lo largo de corredores intercontinentales de transporte, grandes redes de infraestructura, telecomunicaciones y energía, zonas de libre comercio, triángulos de crecimiento transnacionales y regiones fronterizas internacionales. Este paisaje extendido de urbanización es ahora un campo de fuerza constituido por estrategias estatales regulatorias entrecruzadas, que han sido diseñadas para territorializar las inversiones de largo plazo a gran escala en el entorno construido y para canalizar el flujo de materias primas, energía, productos básicos, trabajo y capital dentro del espacio transnacional.

  • 1. Manuel Castells: The Urban Question: A Marxist Approach [1972], mit Press, Cambridge, 1977, p. 1. [Hay edición en español: La cuestión urbana, Siglo xxi, México, df, 1974].
  • 2. David Potere y Annemarie Schneider: «A Critical Look at Representations of Urban Areas in Global Maps» en GeoJournal No 69, 2007, pp. 55-80; Shlomo Angel: Making Room for a Planet of Cities (Policy Focus Report), Lincoln Institute of Land Policy, Cambridge, 2011; Paolo Gamba y Martin Herold (eds.): Global Mapping of Human Settlement, Taylor & Francis, Nueva York, 2009.
  • 3. J. Jacobs: The Death and Life of Great American Cities, Modern Library, Nueva York, 1965; M. Davis: City of Quartz, Vintage, Nueva York, 1991; E. Glaeser: Triumph of the City, Tantor, Nueva York, 2011; J. Brugmann: Welcome to the Urban Revolution, Bloomsbury, Nueva York, 2010; R. Florida: Who’s Your City?, Basic, Nueva York, 2008; G. Hustwit: Urbanized, Estados Unidos, Plexifilm, 2011; M. Glawogger: Megacities, Austria, Fama Film ag, Lotus Film, 1998. Para una fuerte crítica de Glaeser, Brugmann y Florida, entre otros, v. Brendan Gleeson: «The Urban Age: Paradox and Prospect» en Urban Studies vol. 49 No 5, 2012, pp. 931-943.
  • 4. David Madden: «City Becoming World: Nancy, Lefebvre and the Global-Urban Imagination» en Environment and Planning D: Society and Space, en prensa; Gavin Kroeber: «Experience Economies: Event in the Cultural Economies of Capital», tesis de maestría, Graduate School of Design, Universidad de Harvard, 2012; Jorinde Seijdel: «The Art Biennial as a Global Phenomenon: Strategies in Neoliberal Times» en Cahier on Art and the Public Domain No 16, 2009.
  • 5. onu-Hábitat: An Urbanizing World: Global Report on Human Settlements, Oxford University Press, Oxford, 1996. Para un contexto histórico y una crítica detallada de esta propuesta, v. N. Brenner y Christian Schmid: The Urban Age in Question, Urban Theory Lab / Harvard gsd / eth Zúrich, Cambridge-Zúrich, 2012.
  • 6. Ricky Burdett y Deyan Sudjic (eds.): The Endless City: The Urban Age Project by the London School of Economics and Deutsche Bank’s Alfred Herrhausen Society, Phaidon, Londres, 2006.
  • 7. Nathan Sayre: «Climate Change, Scale, and Devaluation: The Challenge of Our Built Environment» en Washington and Lee Journal of Energy, Climate and Environment vol. 1 No 1, 2010; Timothy Luke: «At the End of Nature: Cyborgs, ‘Humachines’ and Environments in Postmodernity» en Environment and Planning A vol. 29 No 8, 1997.
  • 8. E. Soja y M. Kanai: «The Urbanization of the World» en R. Burdett y D. Sudjic (eds.): ob. cit, p. 58.
  • 9. N. Brenner: New State Spaces: Urban Governance and the Rescaling of Statehood, Oxford University Press, Nueva York, 2004; Felipe Correa: «A Projective Space for the South American Hinterland: Resource-Extraction Urbanism» en Harvard Design Magazine No 34, 2011; Bae-Gyoon Park, Asato Saito y Richard Child Hill (eds.): Locating Neoliberalism in East Asia: Neoliberalizing Spaces in Developmental States, Blackwell, Oxford, 2011; Aihwa Ong: «Graduated Sovereignty in South-East Asia» en Theory, Culture and Society vol. 17 No 4, 2000.