Tribuna global

Ta-Nehisi Coates: un grito de rabia afroamericano

En Between the World and Me [Entre el mundo y yo], el ensayista Ta-Nehisi Coates se rebela contra la noción de raza que lo encierra en su identidad afroamericana, contra el racismo que está, según él, en el propio fundamento de Estados Unidos, contra la quimera del «sueño americano». Esta obra suscita polémica y controversias en Estados Unidos, donde cada semana un caso de brutalidad policial alimenta el debate sobre el racismo institucional.

Ta-Nehisi Coates: un grito de rabia afroamericano

Nota: este artículo se publicó originalmente en francés en Mediapart con el título «Libérez-moi de ce corps noir» [Libérenme de este cuerpo negro]. Agradecemos a la revista la autorización para publicar esta versión en castellano.

Traducción del francés de Lucas Bidon-Chanal.


Ta-Nehisi Coates lanza un grito de rabia. Rabia dirigida contra su país, contra esas categorías raciales que dividen y encierran, contra ese engañoso «sueño» americano al que no todo el mundo puede acceder de la misma manera. Y Ta-Nehisi Coates admite que tiene miedo. Miedo de que su cuerpo cubierto de piel negra sea maltratado, explotado, asesinado. Porque la Historia nunca ha dejado de hacerlo. Ese miedo que lo acompaña desde su infancia en el barrio pobre de West Baltimore se ha convertido ahora en una inquietud violenta por su hijo de 14 años. Por eso, a él le dedica Between the World and Me [Entre el mundo y yo], su segundo libro, publicado en julio pasado1.

En efecto, este texto tiene la forma de una larga carta dirigida a Samori, su hijo, un adolescente afroamericano que tiene la oportunidad de crecer en la era Obama en una familia de intelectuales neoyorkinos, pero que, sin embargo, asiste casi todos los días a episodios de violencia racista que reflejan los vaivenes de su país y que, por lo tanto, puede temer por su vida.

La temática del cuerpo, de su libertad y su seguridad, es fundamental aquí. Esta cuestión atormenta a Ta-Nehisi Coates desde la infancia y parece motivar su trabajo como escritor: «¿Cómo puedo vivir libre en este cuerpo negro?», se pregunta. ¿Cómo se puede vivir libre en un país que cree firmemente en «la realidad de la ‘raza’ como un rasgo característico indiscutible del mundo natural» y «que engendra así el racismo»?

El resultado de estas preguntas es más que una carta: es una obra híbrida entre el ensayo, el reportaje, el manifiesto y el poema. Oscuro, triste, lleno de ira. Contiene los elementos que conforman la riqueza y la complejidad de la escritura de Coates, periodista y ensayista afroamericano de la revista The Atlantic2, publicación mensual para la que ha escrito artículos de referencia para comprender mejor la experiencia de los afroamericanos y la presidencia de Barack Obama, como «El temor de un presidente negro»3 o «Alegato en favor de las reparaciones» (asociadas a la esclavitud)4.

Between the World and Me es aún más útil de lo que parece en un momento particular de la historia del país: el final del segundo mandato del primer presidente afroamericano de Estados Unidos, en un contexto de tensiones raciales que es cada vez más difícil de negar. Los casos de brutalidad policial y los hechos racistas están vinculados. Han sido documentados por videos de aficionados que circulan en la web y su cobertura se está volviendo más frecuente en los medios tradicionales. Desde hace casi dos años, estos se dedican a analizar las desigualdades, las discriminaciones y el racismo institucional de los que eeuu no ha logrado deshacerse.

Ferguson se encuentra nuevamente en el corazón de la actualidad: un año después de la muerte de Mike Brown en esta ciudad de Missouri, mientras se organizaban ceremonias de conmemoración, estallaron nuevas protestas, hubo disparos, un manifestante resultó gravemente herido por la policía y se volvió a declarar el estado de emergencia en el condado de St. Louis. Fue una oportunidad para recordar que, desde Mike Brown, la lista de afroamericanos asesinados por oficiales de la policía, fallecidos en circunstancias dudosas o incluso abiertamente abatidos debido a su color de piel (como en Charleston) no ha dejado de extenderse, de Eric Garner a Tamir Rice, pasando por Sandra Bland o inclusive Christian Taylor en agosto pasado en Dallas. Tantos hechos de este tipo han suscitado un renacimiento del activismo antirracista, a través de asociaciones locales –especialmente en la región de Ferguson– y, de manera mucho más ruidosa pero desordenada, en las redes sociales, sobre todo bajo la consigna «Las vidas negras importan».

En su libro, sin embargo, Coates no se interesa por este despertar militante ni por las reformas a las que podría dar lugar. Se sitúa más bien junto a los escépticos y los pesimistas, los que no hablan de esperanza y quieren pensar el fracaso: el fracaso del proyecto de sociedad americana, de la ilusión de una sociedad post-racial. Quiere sacudir a sus conciudadanos y utiliza frases punzantes para hacerlo. «Lo habrás comprendido [...], las fuerzas policiales de este país han recibido la autoridad para destruir tu cuerpo», le dice a su hijo.

¿El debate sobre la «reforma de las prácticas policiales» ha cobrado importancia? Muy bien. Pero Coates no oculta su cansancio respecto de esta expresión en boga desde hace más de 15 años. El autor no se dirige en particular contra la policía, no es ese el objeto de Between the World and Me.

La verdad es que el funcionamiento policial refleja a la vez los deseos y los temores de eeuu, y cualquiera sea la orientación política que adopte la justicia penal de este país, no se puede decir que es una minoría represiva que ha impuesto sus puntos de vista. Los abusos que se derivan de estas políticas –el sistema penitenciario tentacular, la detención arbitraria de personas negras, la tortura de sospechosos– son producto de una voluntad democrática. De manera que cuestionar la acción policial equivale a cuestionar la posición de todos los estadounidenses que han aceptado enviar policías a los guetos, armados de los mismos temores que los habitan, temores que ellos mismos se crean y que los llevan a huir de las ciudades (...).

Este es el núcleo de su planteo: el hartazgo de Coates de vivir en una sociedad racista en sus mismos cimientos, y que pone tanta energía en negarlo, en aferrarse a mitos como el del sueño americano, el de una sociedad multicultural repleta de oportunidades para todos. Esta noción de «sueño» y, por extensión, de «soñadores», es crucial en el libro. El autor sostiene allí, y nos lo ha precisado a nosotros por correo electrónico: «El sueño consiste en la idea de que todas esas cosas que hacen que nos sintamos orgullosos de eeuu los grandes jardines impecables, las cercas, la posibilidad de un empleo estable, los fuegos artificiales del 4 de Julio, etc. se obtuvieron de una manera decente y honorable. Esto no es cierto. Todo esto es fruto de un engaño».