Tema central

Redes sindicales de trabajadores: desafíos globales y locales

La globalización y transnacionalización de la economía ponen en un lugar de primer orden a la coordinación de las acciones sindicales, y, en efecto, trabajadores y trabajadoras de todo el mundo buscan las formas de construir sus redes, intercambiar experiencias y potenciar lazos de solidaridad dentro de las empresas que operan en diferentes latitudes. Se trata, en definitiva, de pensar una globalización de los derechos. En Brasil se ha avanzado en esa dirección, pero aún queda un largo camino por recorrer.

Redes sindicales de trabajadores: desafíos globales y locales

El impacto de la globalización sobre el mundo del trabajo y los desafíos que le plantea al sindicalismo el cuadro de fragmentación, informalización y nuevos modos de sociabilidad en el proceso y la organización del trabajo han sido objeto de un gran número de estudios dentro de la literatura especializada1. En América Latina, los ataques a los derechos de los trabajadores se intensificaron con las políticas neoliberales hegemónicas desde la década de 19902.Como observó Boaventura de Sousa Santos3, los cambios en el capitalismo le imponen al movimiento sindical la necesidad de una autorreflexión que parta de la perspectiva de que los reveses sindicales son de naturaleza global, aun cuando adopten rasgos propios en cada sociedad. Ello es así debido a la intensificación del proceso de transnacionalización de la economía protagonizado por empresas multinacionales que convierten a las economías nacionales en economías locales y crean barreras al proceso de regulación nacional en varios ámbitos, incluyendo las relaciones de trabajo. Es decir que el mundo del trabajo se vuelve cada vez más inestable y precario en el plano nacional, lo que le impone al sindicalismo el desafío de construir acciones de solidaridad y de establecer conexiones entre el plano nacional y el transnacional. Observa De Sousa Santos:

De ser así, las funciones asumidas por las organizaciones de trabajadores en el lugar de trabajo tenderán a desempeñar un papel cada vez más importante. Por otro lado, cuanto más dominada por multinacionales esté la producción de bienes y servicios, mayor será la necesidad de articular las reivindicaciones locales con las reivindicaciones transnacionales, muchas veces incluso en el nivel de la empresa. Las comisiones de trabajadores, funcionando en red transnacional, están en mejores condiciones para llevar a cabo esa articulación.4

Según Robert W. Cox y Timothy J. Sinclair (1999)5, la primera acción coordinada de trabajadores en red data de 1969 y tuvo lugar en las filiales estadounidenses de la empresa multinacional francesa Saint Gobain, desde las cuales se desencadenó una serie de huelgas coordinadas junto con trabajadores de Europa en reclamo de una participación en las ganancias que inicialmente había sido descartada por la empresa. Los secretariados profesionales internacionales (spi)6 adoptaron la misma estrategia desde comienzos de la década de 1990, como modo de responder a la globalización acelerada y a la fragmentación del trabajo mediante las cadenas globales de producción y comercialización de mercancías7.

Entre las estrategias sindicales a escala internacional, se han destacado también las acciones frente al poder de las empresas multinacionales impulsadas por comités internacionales capaces de articular a trabajadores de diversas unidades productivas de una misma empresa, como es el caso de la creación de los consejos europeos de empresas (cee), sobre todo a partir de las directivas 94/45/ce del 22 de septiembre de 1994 (que implementaron estos consejos). Los cee, impulsados por el accionar de las federaciones sindicales internacionales, dieron origen a los comités mundiales de empresa (cme), como el de Volkswagen en 1999, Daimler Chrysler en 2002 y Ford en 2008, entre otros. Las experiencias de los cme, aún bastante embrionarias, conviven con una práctica competitiva entre los sindicatos y una larga tradición de acción sindical nacional. En este marco, las diferentes culturas sindicales, los diversos modelos organizativos, las legislaciones nacionales –cada una con su particularidad–, la influencia económica, las dimensiones del territorio y de las poblaciones, entre muchos otros factores, constituyen obstáculos por superar en ese recorrido que recién está en sus comienzos. De todos modos, los dados ya están en el aire y la suerte está por echarse. Trabajadores y trabajadoras de todo el mundo van buscando formas de construir sus redes de intercambio de experiencias y trabando lazos de solidaridad en torno de sus intereses comunes8.

Proceso de formación de redes

Para facilitar la comprensión de lo que sigue, partimos de la definición de red como una articulación de trabajadores de diferentes unidades productivas de una misma empresa con el objetivo de intercambiar informaciones y experiencias, consensuar pautas comunes de cara a posteriores negociaciones con la plana empresarial y llevar adelante acciones conjuntas de diferente naturaleza de modo organizado. Por lo general, las redes buscan el reconocimiento formal por parte de la empresa, aunque la mayoría de ellas no cuenta con él. En Brasil, la primera en crearse fue la Red Sudamericana de Trabajadores de basf, en 19999, fruto de un intercambio entre dirigentes del Sindicato de Trabajadores Químicos del abc (Gran San Pablo) y dirigentes y activistas alemanes desde comienzos de los años 80, y que recibió luego el apoyo de la Federación Internacional de Trabajadores de Química, Energía, Minería e Industrias Diversas, organismo que hacia mediados de los años 90 comenzó a estimular la acción en red de los trabajadores de multinacionales. Las redes sindicales fueron surgiendo de manera lenta y despareja, y encontraron en las distintas confederaciones nacionales (nucleadas en torno de oficios o actividades) el respaldo continuo para su consolidación, cosa que se potenció a partir de 2000 con el proyecto «Acción Frente a las Multinacionales» a cargo de la Central Única de Trabajadores (cut) brasileña, y que contó con el apoyo de la Federación Holandesa de Sindicatos (fnv, por sus siglas en neerlandés)10.

Las ramas química y metalúrgica, por el hecho de concentrar el mayor número de empresas multinacionales en Brasil, son los sectores donde se desarrollaron más redes sindicales, lo que también es una estrategia política para fortalecer esas ramas a escala nacional11. Una concentración similar ocurre en los consejos de empresas europeos12. Podemos estimar en algo más de 50 las redes que hoy operan en Brasil: 26 químicas, 18 metalúrgicas, ocho en comercio y servicios, tres bancarias, tres en la alimentación, dos en la construcción civil e industria forestal, una en el sector de energía y tres en el rubro textil. En junio de 2006, durante su noveno congreso reunido en San Pablo, la cut aprobó la construcción de redes sindicales como una estrategia que debería estar articulada con sus diferentes políticas:

  • 1.

    Hélio da Costa: hizo una maestría en Historia Social por la Universidad de Campinas (Unicamp) y es doctorando en Sociología del Trabajo en la Universidad de San Pablo (usp). Es investigador y coordinador del Programa de Responsabilidad Social del Instituto Observatorio Social (ios).Palabras claves: empresas transnacionales, globalización, redes de trabajadores, sindicalismo, Brasil.Nota: traducción del portugués de Cristian De Nápoli.. Boaventura de Souza Santos: A gramática do tempo. Para uma nova cultura política, Afrontamento, Oporto, 2006; Peter Waterman: «Social-Movement Unionism: A New Union Model for a New World Order?» en Review vol. 16 No 5, 1993; Richard Hyman: «Trade Union and the Disaggregation of the Working Class» en Marino Regini: The Future of Labour Movements, Sage, Chicago, 1993; Dimitris Stevis y Terry Boswell: Globalization and Labor: Democratizing Global Governance, Rowman & Littlefield, Lanhan, 2008.

  • 2.

    Ronaldo Munck: «Globalization and Labor Flexibility: The Latin America Case(s)» en Latin American Perspectives vol. 31 No 4, 2004; José Dari Krein: «As tendências recentes na relação de emprego no Brasil: 1990-2005», tesis de doctorado, Universidad de Campinas, 2007.

  • 3.

    B. de Souza Santos: ob. cit.

  • 4.

    Ibíd, p. 360.

  • 5.

    Cit. en José Drummond y Katiuscia Galhera: «Redes sindicais de trabalhadores(as) em empresas transnacionais», ponencia presentada en el xiv encuentro de la Associação Brasileira de Estudos do Trabalho (abet), Campinas, 2015, p. 6.

  • 6.

    En 2001 pasaron a denominarse federaciones sindicales internacionales (fsi) y más tarde, sindicatos globales.

  • 7.

    El Centro Internacional de Formación (cif) de la Organización Internacional del Trabajo (oit) produjo un documento en mayo de 2011 en el que se contabilizan 106 redes organizadas por varias fsi en todo el mundo y en diferentes sectores (metalúrgico, químico, textil, construcción, industria forestal, comercio y servicios, energía, transporte y alimentación).

  • 8.

    Hermes Augusto Costa y Paula Reis Costa: Conselhos de empresa europeus, Universidade de Coimbra, Coimbra, 2014.

  • 9.

    Esa red, a diferencia del grueso de las creadas en Brasil, ya nació internacionalizada, en función de la articulación de la cual fue resultado. V. Rede de Trabalhadores(as) na basf América do Sul: 10 anos de solidariedade sindical e diálogo social, Sindicato dos Químicos do abc, Santo André, 2009.

  • 10.

    La cut fue la primera central sindical brasileña que invirtió en la formación de redes sindicales en la década de 2000, estimulada por un proyecto iniciado en 2001 como fruto de un acuerdo con la fnv: el Projeto cutMulti «Acción Frente a las Multinacionales», que focalizó su accionar en la formación de redes sindicales de trabajadores en empresas multinacionales holandesas que operan en Brasil, para luego ampliarse a multinacionales de otros países. V. cut: Guia para construção de redes em empresas multinacionais. Sistematizando a experiência da cut, cut / fnv, 2009.

  • 11.

    En el área de la industria química, este proceso viene siendo coordinado por la Confederación Nacional de la Rama Química (cnq-cut), que ya promovió dos encuentros de redes del sector en 2008 y 2011. En el rubro metalúrgico, la coordinación está cargo de la Confederación Nacional de Metalúrgicos (cnm-cut).

  • 12.

    H.A. Costa y P.R. Costa: ob. cit.